domingo, marzo 27, 2005

Cristofascistas y verdaderos demócratas

A estos tíos se les ha ido la olla. Me pregunto si se creen o no las memeces que vomitan en público. Porque hay que tener muy mala baba para intentar confundir a liberal-conservadores con fascistas. Es prácticamente imposible que el señor Haro no distinga una cosa y otra. ¿Entonces? ¿A qué juegan? En mi opinión a la Guerra Civil de bolsillo, toreo de salón, ahora que el toro se ha marchado y ya se puede salir de la barrera. Muchas lecturas fantasiosas producen gigantes do hay molinos. Nostálgicos de otros tiempos sueñan con revoluciones ya fracasadas. Argumento de sus sueños: sólo los demócratas tienen títulos para gobernar en democracia. ¿Les suena? Naturalmente sólo ellos son demócratas ya que en frente tienen a la turba cristofascista. Y ni siquiera la democracia es gran cosa, no en vano el pueblo es alienable por naturaleza como demuestra el hecho de que, a veces, vota a la derecha (el muy j***). ¿Republicanos? ¡Já! ¿Una III República con Aznar de presidente? Ni de coña. ¿Mayoría absoluta del partido de los asesinos de Lorca? No, no, no. ¡Democracia popular!. Si ganan, todo va bien y tranquilo. Si pierden, manifestaciones y más manifestaciones, propaganda y más propaganda. Hasta que se estrellen. ¿Pero esto qué es?
La izquierda española está en coma intelectual. ¿Exactamente qué proponen? Ni ellos lo saben. Verborrea de la peor especie. Se van a dar un par de homenajes liberando a hombres libres. Bien. Y después ¿qué? ¿Van a nacionalizar la banca?¿Vamos a salirnos de la OTAN?¿Van a encarecer más el despido? Qué va. Su principal plan es que, por fin, albricias, en España hay libertad de expresión porque, tal vez alguien lo recuerde, el cristofascista Aznar la había suprimido. Para ello le van a permitir hacer lo que le venga en gana al gran adalid de la Verdad y la Información incontaminada e independiente, ese español injustamente maltratado que es don Jesús de Polanco, o, simplemente, el "Don"; auténtico padrino de las ideas democráticas, o, simplemente, el "Padrino". Para quien no lo conozca: es el dueño de una gran ONG sin ánimo de lucro llamada PRISA.
Sarcasmos a parte, hay que decir que es una auténtica catástrofe nacional que la izquierda se encuentre en semejante estado catatónico. La falta de ideas empuja sin remedio a la pose y al teatro. No es ninguna casualidad que se estén buscando desesperadamente fosas comunes, ni retirando estatuas, ni volviendo a usar contra la derecha del PP el mismo lenguaje apocalíptico y carente de verdad que usaron hace 70 años contra la CEDA y el Partido Radical. No es ninguna casualidad que se inventen una amenaza fascista donde no la hay ni en el fonido ni en la forma. No es casualidad que se inventen alianzas con civilizaciones quie no existen, ni que se recupere cierta hostilidad anticlerical. No es casualidad porque una vez quitada la cáscara de demodé revolucionarismo ¿qué queda? Pues lo que todo el mundo sabe, incluídos ellos. La crisis ideológica de la izquierda ers algo universalmente reconocido, no es un invento de la derecha. Mientras fuera del universo izquierdista existe un riquísimo debate de ideas ¿qué hay en la izquierda? Cuando el nuevo laborismo británico de Tony Blair plantea una renovación ideológica ¿qué se le responde desde el socialismo español? Que Mister Blair es un gilipollas, afirmación literal del Sr. Bono, ministro del actual gobierno.
Por tanto parece haberse impuesto la siguiente idelogía de gran calado en la izquierda: "nosotros ya no somos los del yankis go home, ni los nacionalizadores de los medios de producción estratégicos y la banca, ni tenemos muy claro qué hacer con los impuestos, ni con el Estado del Bienestar, ni con sus pensiones, ni cómo responder a la globalización, ni si subvencionar la economía o multar a las empresas que se quieran deslocalizar, ni qué hacer con la inmigración ilegal masiva, ni si legalizar los porritos o la eutanasia; pero sí tenemos claro que somos laicistas, antifranquistas y recuperadores abnegados de la memoria histórica, estamos en contra de las mareas negras, de los emperadores americanos si son republicanos y a favor de la alianza con las civilizaciones que consideren a la mujer por debajo del valor de un par de camellos; y además, los que no estén de acuerdo con nosotros son unos insolidarios neoultraliberales, unos neocon belicistas e imperialistas, unos franquistas encubiertos y, sobre todo, unos oligarcas cristofascistas que quieren impedir que gobierne el pueblo, o sea, nosotros, que para algo somos socialistas y obreros y casi conseguimos instaurar la dictadura del proletariado en este país y nos lo debe y si no lo conseguimos fue por culpa de los alemanes y los italianos que ayudaron a aquel ridículo dictatorzuelo de voz aflautada que, encima, acabó con nuestros pobres parias de la tierra hispánica y llenó el país de una acomodada clase media que no quiere saber nada de revoluciones, malditos franquistas sociológicos, y bla, bla, bla, bla, bla, bla....; así que, nuestra ideología lo dice muy clarito, sea para lo que sea, tenemos que gobernar, es de justicia histórica y, además, estamos obligados a la muy urgente tarea histórica de cambiar las estatuas de Franco por las de Carrillo, Negrín, Largo Caballero y las de nuestros insignes aliados, Sabino Arana y Companys, para que, por fin España vea reflejada su verdadera historia, no la que efectivamente fue, que está malévola y fascistamente falseada..
Y créanme, amigos lectores, lamento profundamente tener que escribir artículos como éste. España, como cualquier otro país democrático, necesita tener organizada la diversidad ideológica de su sociedad. A menudo me quejo de que carezcamos de una opción liberal no conservadora, lo que empobrece, sin duda, el debate político nacional. Pero es que carecer, nada menos, que de un verdadero partido de izquierda que se tome en serio sus deberes intelectuales, que no considere a sus adversarios como escoria disfrazada de personas y que tenga unas aspiraciones políticas que vayan más allá del mero ejercicio -y disfrute- del poder, es una auténtica tragedia que nos puede salir muy cara. A España la democracia le ha sentado relativamente bien pero árboles más altos han caído. Recuérdese que Argentina llego a ser la quinta potencia mundial en sus mejores momentos. Necesitamos una alternativa de izquierda seria y, desgraciadamente, no la tenemos. Sólo hay una gigantesca secta que se considera más legitimada que nadie para gobernar porque en ella habitan los verdaderos principios democráticos y en la acera política de enfrente sólo hay una pandilla de cristofascistas. Pinta mal la cosa.

sábado, marzo 26, 2005

Respuesta a un comunicante izquierdista

Recibí esta comunicación de un comunicante izquierdista sobre un antiguo “post” acerca de IU (http://elciudadanoliberal.blogspot.com/2004/12/izquierda-unida-fantasma-atrapado-en.html). Me pareció interesante responder por extenso)


""No escribes mal, eso en primer lugar.
Pero, Liberal, enfréntate a tu auténtico enemigo, que no es el comunismo: eso es fruto de la profunda incomprensión de tu propia docrina.
Tu enemigo se llama Comunitarismo.
Los liberales tenéis una serie determinada de creencias. Eso no es malo: lo que es malo es que no las reconocéis. Creéis, primeramente, en que el individuo es sujeto de derechos. Porque creéis en un procedimiento "limpio" de elección de gobernantes, que es la democracia. Creéis en la ciencia y en el progreso de la historia. Creéis en la historia. En "la" historia: en la historia que cuenta Occidente, sólo Occidente, acerca de unos tipos primitivos que luego vieron la luz y se convirtieron en lo que somos ahora. Creéis que hay una misión: despertar a los "primitivos contemporáneos" (como, por ejemplo, a los iraquíes); traerlos a la civilización, a la democracia, al capital. No importan las bombas: les estamos haciendo un favor.
Así, acabáis imponiendo al resto del mundo vuestra forma de ver las cosas; porque no comprendéis que es sólo una de ellas. No: es la mejor, y ha de ser la única.
Y, autocomplacientes (por lo menos hay más libertad en el mundo), os tomáis un café en Starbucks. Las bombas, el hambre y la muerte son vuestros cómplices.
(IU es, por cierto, por desgracia, un partido "liberal", como tú. Estáis de acuerdo en lo básico: ¿quién te lo iba a decir?)""



En primer lugar, muchas gracias por su elogio.
En segundo lugar he de decirle que su osadía me resulta de lo más entrañable. Usted apenas sabe nada mí. Podría ser premio Nobel, tener cuatro doctorados, hablar ocho idiomas y se catedrático en Harvard. Pero eso a usted no le resulta ningún problema y se tira a la piscina sin echar una ojeada apresurada, no fuera a ser que no hubiese agua. La verdad es que me resulta entrañable -aunque sienta una ligera vergüenza, no por usted sino por mí- porque me recuerdo a mí mismo con la misma osada calentura. Si tiene suerte se le pasará. Pero mire que escribirle a alguien para explicarle sus propias "creencias", como usted dice, no deja de tener su gracia.
Pero entremos en materia, se lo ha ganado. Y es gratis.
Primero ¿está usted seguro de lo que significa liberalismo? Me parece que no. Si para usted liberal es sinónimo de ultraconservador belicista no cabe duda de que manifiesta todos los síntomas de una contundente indigestión de propaganda. Siento decepcionarle pero va a tener que cambiarle la etiqueta a su imagen de todos los males sobre la tierra. En los aspectos éticos o morales, el señor G.W. Bush tiene tanto de liberal como el comunismo de ideología democrática, por poner un ejemplo inocente. En cuestiones de índole económica lo es muy escasamente. Lo es en la medida en que EE.UU tiene una cierta tradición económica que resulta difícil alterar. Sin embargo el peso del Estado en la economía nacional es muy alto y lejos de haber corregido una tendencia que otro presidente conservador (Nixon) dejó muy asentada, la ha mantenido y no parece que de manera eventual. Desde que accedió al poder, la actual administración norteamericana viene prometiendo una rebaja en los impuestos que no se ha llevado a la práctica sino de manera muy parcial y poca incidencia en el conjunto de la economía. Respecto al gasto público, tampoco la gestión del señor Bush destaca por una reducción radical. ¿En qué se nota, pues, que la administración republicana es liberal? Para los liberales como este ciudadano que le escribe es un auténtico misterio. Para los propagandistas de la izquierda, en fin, con armar un buen lío de palabras y conceptos es suficiente. Al fin y al cabo ¿a quién le importa que conservadurismo y liberalismo sean cosas diferentes? Son porquería capitalista y burguesa y eso llega ¿no?
Parece usted preocupado por una cuestión de procedimientos en el sistema democrático. Ya que se muestra irónico con la limpieza del principio "un hombre un voto" deduzco que usted preferiría vivir en un lugar donde semejante afrenta contra la "verdadera" democracia no se produjera. Lamento informarle, amable comunicante, que la vida donde este sencillo principio no está operativo deja bastante que desear, aunque le invito a que se traslade usted y todos sus seres queridos a uno de estos paraísos. Se suele contraargumentar, y le ahorro ya el esfuerzo, que también hay muchos países donde este principio funciona y la vida también es tirando a asquerosa. Como es una evidencia, no perdamos el tiempo con ella. No obstante, entre los países donde la democracia liberal existe hay muchos donde los hombres tienen una razonable posibilidad de luchar por su felicidad y la de los suyos. Donde la democracia no existe, simplemente no hay ninguna posibilidad, salvo formando parte de los verdugos, de los comisarios políticos o de la burocracia del partido de la Verdad Popular y Democrática. Fuera de ahí, nada, cero, el vacío. La indignidad y la humillación.
Algo muy importante en la democracia liberal y de lo que parece no haberse percatado es que el liberalismo no cree que la civilización nos haya hecho mejores individuos que a otros y que por eso podemos aspirar a redimir a los pobres bárbaros. Todo lo contrario. La democracia liberal se basa en la desconfianza. No cree en la bondad de los hombres, ni en la bondad de sus ideologías, ni en la bondad de sus aspiraciones. Nada de eso. Por eso se basa en un sistema de contrapoderes, de contrapesos contra la concentración de poder. Es el sistema de la limitación y del control. Son los defensores de los parias del mundo los que no creen en Montesquieu, querido amigo. Son los que defienden que una clase debe ostentar todo el poder los que dicen creer que esto por sí solo ya basta para que el poder se ejerza en beneficio de esta clase. Tal vez los obreros de Rusia o China tengan una opinión respecto a la bondad del partido de “su” clase distinta de la de sus propagandistas.
Respecto a la tontería de que a los liberales nos gusta imponer nuestra verdad a bombazos...en fin, ya le digo, tómese algo contra la indigestión de propaganda. Hay uun medicamento muy bueno que se llama lectura que dicen que sienta bastante bien. Sienta bastante bien, por ejemplo, leer diferentes versiones sobre el mismo asunto. Se precisa algo de disposición pero no es imposible. No se crea todo lo que los grandes defensores de la humanidad dicen de sí mismos. Particularmente, la guerra contra Iraq no me hacía ninguna gracia. Pero ahí el liberalismo pinta poco: se puede defender o no una guerra desde casi cualquier punto de vista. Lo que es seguro es que tiene muchísima gracia que los herederos de Marx y Lenin sean los que en la actualidad se erijan en los grandes defensores del pacifismo. Pero bueno, todas las grandes multinacionales tiene segundas y terceras marcas y en eso las ideologías liberticidas del siglo XIX y sus herederas del XX han alcanzado el virtuosismo más absoluto.
No quisiera ser demasiado duro con usted pero no acaba de verse como las bombas, el hambre y la muerte pueden ser cómplices de nada. La complicidad está reservada para los humanos.Vigile su uso del lenguaje. Tal vez quiera usted decir que son herramientas para la imposición de nuestra malévola verdad. Son muy curiosos ustedes los izquierdistas. ¿A qué aspira un liberal? Básicamente a una sociedad de hombres libres. ¿A qué aspira un marxista y derivados? A que una clase determinada ejerza el poder para controlar a todas las demás clases, malas por naturaleza. Cómo lo segundo es considerado más democrático que lo primero es otro gran misterio digno de Mulder y Scully. Resulta verdaderamente terrible que haya personas que desprecien un mundo donde las personas sean los únicos poseedores de derechos y que se prefiera otro donde los derechos sean custodiados por "la clase", "el pueblo", "la nación", "la patria de los hombres", "el partido", "el Estado", "la sociedad",...Yo a eso sólo puedo decir: ojalá mi hija no tenga que vivir nunca en un mundo así. Que ningún patético miedo a la libertad produzca de nuevo otro vendaval de pesadillas stalinianas. Y que, con todas sus imperfecciones, cada vez m ás personas, como de hecho está sucediendo, puedan vivir de la manera en que nosotros lo hacemos. Esta vida terrible y repugnante del capitalismo donde nuestras necesidades materiales están pasablemente satisfechas, donde la libertad, por la que siempre hay que estar luchando, no es una utopía inalcanzable sino que la podemos tocar cada día, en el quiosco o en la radio, en la fábrica o en la universidad, en el municipio o en el parlamento.
No señor mío, no aspiramos los liberales a bombas, ni a hambre, ni a muerte. Cada palo que aguante su vela. Aspiramos a paz, a libertad y a vida. Y no es autocomplacencia estar orgulloso de una forma de vida que le permite a usted estudiar en su univeridad, estar bien alimentado, propagar su fe izquierdista a los cuatro vientos a través de una alta tecnología a la que muchos millones de personas sólo pueden aspirar en sueños. Odie usted este mundo si quiere, está en su derecho. Pero debería preguntarse a qué aspirarían si pudiesen todos esos pobres del mundo a los que usted y los suyos quisieran redimir. Su utopía no distaría gran cosa de esto que hemos conseguido y que a tantos nos causa tan legítimo orgullo.

Y, por último: si usted cree que IU es un partido liberal no cabe duda de que su odio por la democracia liberal es digno de estudio y de que su información política debe ser un prodigio de moderación y objetividad. Hubo una vez en que unos tipos con ideas tan infantiles, sectarias y peligrosas como las suyas gobernaron este país. La cosa acabó con un baño de sangre y una dictadura. Si hay alguien en su vida que merezca su amor o interés, si tiene un padre o una madre, unos hermanos o sobrinos, una novia, mujer o amigos, debería reflexionar sobre el mundo que les ofrece. Y si, como creo, le preocupan más los millones de muertos de hambre anónimos que pueblan sus pesadillas, reflexione un poco sobre qué le ofrecen sus ideas que no son más que juvenil frustración por no vivir en el mundo perfecto. Piense en los millones de personas que en los últimos decenios han conseguido salir de la miseria y haga una sencilla cuenta: cuántos lo han conseguido por vía del capitalismo y cuántos por cualquier otro método. Se lo diré yo: todos contra cero (aunque en realidad la cifra no es cero sino negativa, una gran cifra negativa).

sábado, marzo 19, 2005

Abajo los momumentos a los antidemócratas

Propongo el inicio de una campaña para que se retiren las estatuas, bustos, placas o monumentos de cualquier tipo dedicados a quienes defendieran o practicasen la dictadura del proletariado o ideologías racistas. Propongo que se empiece por Pablo Iglesias, Largo Caballero, Prieto y Sabino Arana. Y lo digo completamente, en serio. Si hay más personas interesadas con idea de cómo hacerlo estoy dispuesto a invertir algo de mi tiempo en el empeño. Estoy completamente harto de que la Secta Progre se crea la dueña del mundo y actúe en la más absoluta impunidad. Lo de los buenos y los malos se tiene que acabar y no se va a acabar si nos quedamos calladitos. Odio las dictaduras, pero si me dieran a elegir entre vivir en la España franquista y la Unión Soviética o la España soñada por Largo, Negrín, Carrillo y compañía lo tengo muy claro. Cómo los hijos de la ideología marxista pueden decir que Franco era un genocida después de lo ocurrido en todos y cada uno de los países donde esa ideología se ha llevado a la práctica es un absoluto misterio para mí. ¿No tienen vergüenza?

Nota sobre medios(I): la SER otra vez

Atención, pregunta: ¿en qué cajón tenía guardada esta singular cadena radiofónica la "noticia" sobre el militante del PP de profesión abogado y defensor de islamistas?¿Tal vez en el de "noticias por si se pone chungo lo de Asturias y el 11-M"?¿Qué más "noticias" habrá en ese cajón?¿A qué se refiere el increíble Carlos Carnicero cuando dice que menos mal que ellos jamás utilizarían torticeramente una "noticia" de esta naturaleza?Por ejemplo y para aclararnos ¿la publicación inmediata tras conocerse las extrañas relaciones de un socialista de cierta importancia con un encarcelado islamista muy vinculado al 11-M en su cadena radiofónica, es o no es un uso torticero?¿A la conjunción socialista-prisaica sólo se le está yendo la mano en la defensa de su chiringuito de poder o es que tienen algo que ocultar?

viernes, marzo 18, 2005

Carta abierta a Joaquin Sabina sobre el homenaje a Carrillo

Admiro profundamente sus canciones. Me parece usted un gran poeta de la música popular española y universal: le considero a usted el Dylan nacional. Por eso me resulta tan duro de comprender. Ya sé que en cuestiones ideológicas es usted tirando a zurdo, pero, qué narices, ¿quién no lo ha sido? ¿quién, con las bajas defensas de la juventud, no ha tragado con un mucho o con un poco de la propaganda izquierdista? Pero hay cosas...¿Tenía usted que asistir a ese infausto, desgraciado homenaje a Santiago Carrillo? A estas alturas de la película una persona ilustrada que se dice demócrata no puede hacer como que no oye, como que no ve, como que no se entera. Es probable que, conociendo a la tropa izquierdista hispana, usted no lea más que El País, pero ¿no le he oído decir que escucha la COPE de vez en cuando? ¿No tiene un amigo que le haya informado de las terribles acusaciones que pesan sobre ese señor?¿No ha leído ningún libro sobre la guerra civil producido fuera de la secta?¿No ha leído, siquiera, las memorias del interfecto?¿No sabe que él mismo se vanagloria de haber participado en la provocación de una guerra civil?¿No ha oído nombrar cierto suceso en Paracuellos?¿No habrá oído nada siquiera de cierta insuperablemente cruel carta a cierto señor de nombre Wenceslao y de apellido Carrillo, por más señas, a la sazón padre del homenajeado?¿No se ha enterado de estas cosas u otras mil o no le interesa?¿Cómo puede no haberse enterado?¿Cómo puede no interesarle?¿No se le ha despertado la curiosidad?¿Ni por un momento ha pensado "y si todo eso que se dice fuera cierto"?¿Cómo puede haberse quedado quietecito sin salir corriendo a la librería o a la biblioteca?¿De qué estamos hablando, de negligente inocencia o de ilimitada perversidad? ¿Cómo cojones voy a poder escuchar sus discos, mi admirado poeta? Oigo decir: "pero ya pasó, ya fue la reconciliación, el perdón entre españoles de uno y otro bando". ¿Perdonaría usted a un nazi responsable de la muerte de unos cuantos miles de personas? ¿Le homenajearía porque ya fue la Sagrada Transición?¿Le besaría el culo, le haría una canción, lloraría de emoción ante el entrañable abuelete nazi de 90 tacos? ¿No parece Pinochet un dulce abuelito ? ¿Puede usted imaginar qué hubiera pasado en nuestro país si los de Carrillo hubiesen ganado la guerra de los años treinta?¿Sabe usted qué pensaban hacer Negrín y su cuadrilla estalinista de la que era un fervoroso brazo ejecutor el abuelete del homenaje?¿Sabe usted qué harían aquellos tipejos, ese tipejo, con un burguesete adinerado y de costumbres de hombre libre como usted?¿Cuántos artistas de su estilo produjo la Unión Soviética en toda su historia?¿O China?¿Sabe que el abuelete al que se fue a dar vivas distinguidas en un ambiente de clara clase obrera era el amiguete privilegiado de Ceaucescu? ¿Sabe que Monsieur Carrillo vivía estupendamente gracias al dinero manchado de sangre robado a las personas (personas, no pueblos, ni naciones, ni clases, sino personas) que tuvieron la desgracia de nacer bajo horribles, miserables dictaduras que decían de sí mismas lo mismo que diría la de nuestro país si nuestro ilustre homenajeado hubiera ganado la guerra civil?¿Qué razones tiene para creer que en su caso sería mejor?¿La palabra del signore Carrillo?Le contaré una anécdota. Cadena SER, Carrillo participa en una tertulia y con tono de no tener absolutamente ni idea pregunta a sus compañeros de charla sobre "el sitio ese que no sabe ni cómo se llama donde pasó no sabe qué cosas horribles de las que le acusan de ser responsables". Las palabras no son textuales pero el sentido era ese. ¿Se puede creer que tenga semejante desconocimiento de una acusación tan terrible y que le ha perseguido toda su vida? Si tenía pocas dudas, ese día se me esfumaron. Era evidente que mentía de la forma más infantil imaginable. Tiene que llevar el nombre de Paracuellos hasta en la última célula de su cuerpo. Y esto sería así aún de forma más intensa si la acusación fuera falsa, como cualquiera puede entender. Dudo que sepa la amargura que me produce escribir estas líneas porque no voy a negarle que usted ha marcado estilo y que le llevo en mi corazón. Sin embargo, este ambiente espesamente sectario que está creando la izquierda española se está haciendo irrespirable. Usted es un hombre inteligente y sensible. Tiene que saber que fuera de la izquierda hay algo más que fachas genocidas y que a la izquierda española de nuestros días presentes le falta, digamos, su Besteiro. Infórmese, por favor, hágalo como si fuese por un amigo, usted que tanta fama tiene de respetar el valor de la amistad por encima de casi cualquier cosa. Déle a sus hijas, a quienes estoy tan seguro de que usted ama más que a sí mismo, la oportunidad de conocer la verdad. ¿Las quiere presas de la propaganda, aunque sea la de los teóricamente suyos? Acepte como mera hipótesis de trabajo que ese señor que nos han querido vender como un demócrata de toda la vida podría no serlo. Que podría ser, incluso, alguien repugnante desde muchos puntos de vista. A lo mejor tiene que desechar la hipótesis y se queda tan ancho. Pero a lo peor no. Déle una oportunidad a la verdad. Hay mucha gente que por puro sentimentalismo se siente de izquierdas por que la izquierda dice ser la verdadera defensora de los desfavorecidos. Es evidente, sin embargo, y la vida ya le habrá enseñado esta lección, que no hay por qué creerse todo lo que cualquiera diga de sí mismo y menos si hay intereses políticos y materiales por el medio. Infórmese acerca de este tipo. Quizá no sea mejor que esos otros a los que usted nunca daría la mano. Quiero creerle con toda mi alma una víctima sin más de esa propaganda tipo stalin-goebbels. Para mí sería una pesadilla horrorosa que no fuera ese el caso. Que se trate simplemente de que usted justifique lo ocurrido, por ejemplo, como un producto de las circunstancias históricas. Que los innegables servicios prestados a la nación por Carrillo al embridar a su PCE en al Transición ya le permitan perdonarle. Y que le perdona sin mucho esfuerzo porque, al fin y al cabo, es uno de los suyos, uno de su bando y, por tanto, ese hecho ya le hace acreedor de la indulgencia de su juicio moral. ¿O es que también perdonaría a Pinochet por haber dejado voluntariamente el poder y haber facilitado el tránsito a la democracia en Chile? ¿Es que también le homenajearía sin pudor?¿No?¿Por qué?¿Por qué no es tan hábil en vender sus estropicios con la dignidad humana como los hijos de Lenin? Ruego porque el autor de una parte considerable de la banda sonora de mi vida sea de una pasta diferente de la mayoría de los que estaban en ese maldito homenaje. El beneficio de la duda que a usted le concedo no puedo concedérselo a muchos de los allí presentes, los cuáles, no me cabe ninguna duda, son perfectos conocedores de las miserias que adornan la biografía de nuestro Gran Timonel comunista. Piénselo, admirado Joaquín Sabina. Si por un casual le llegan estas palabras y una pequeña chispita de curiosidad se despierta en su interior no deje que se ahogue inútil y absurda. Coteje las diferentes versiones con aspiración de verdad y pregúntese qué hay de cierto en los tremendos cargos que pesan sobre la figura política en cuestión. Le reitero mi admiración por su obra y mi simpatía por su persona. Espero que ambas resistan este episodio que vivo con amargura. Mientras espero el milagro, reciba un muy afectuoso saludo. Alguien que le aprecia sinceramente y que queda a su entera disposición.