martes, abril 19, 2005

País Vasco, Carrillo, ultras y otros apuntes

Notas apresuradas:
Escucho en la tertulia de la tarde de la SER que la agresión a Carrillo y sus adláteres de la intelectualidad progresista es la primera a un político en la historia de la democracia. Y lo dice Herrero de Miñón. Hay que estar muy mal para decir eso. Mi abuela recomendaría alguna hortaliza para la memoria, seguro. En el caso de que se refiriera a agresiones de carácter fascista, qué sino eso son las padecidas por políticos de todo signo a manos de ETA y qué sino eso son las padecidas por innumerables políticos del PP a manos de la ultraizquierda en los últimos dos años del Gobierno Aznar. Hay que dejar claro, de una vez por todas, que ultraderecha y ultraizquierda son dos etiquetas de lo mismo y que, en contra de lo que se dice habitualmente, ya tiene una gran presencia electoral. Sólo que, al parecer, a muchos les parece más respetable la dictadura marxista que la de Cristo Rey. A mí ambas me ponen los pelos de punta.
Ojo, por otra parte, a este Gobierno que no disimula sus ansias por repetir la jugada de Miterrand y ayudar a la creación de un partido de ultraderecha, creyendo que así le plantea un problema al PP. Doblemente estúpida aspiración. Primero, porque, al final, la ultraderecha, como es lógico, acaba bebiendo electoralmente de los abrevaderos de la ultraizquierda y, segundo, porque en vez de hacer daño al PP, se lo hace a todo el país. Se crea el monstruo pero no se puede amaestrar.

Elecciones vascas. Mucho cachondeo en amplios sectores progres por el resultado del PP. También se han apresurado a dar por muerto el Plan Ibarreche. Evidentemente su opinión sobre la inteligencia popular es manifiestamente mejorable. Es conocido que el PSOE ha manifestado su intención -condescendiente ad nauseam- de hablar "hasta con el PP", peligrosos radicales extremistas. No acaba de verse el beneficio de que el País Vasco no disponga de una saludable opción de derecha nacional y democrática. Ese sería el pensamiento lógico desde una izquierda nacional democrática...no sectaria. La Secta progresista daría por bueno, se deduce, que España entera se hundiera en los océanos si con ella desapareciera la casposa y filofascista derecha, aunque ella misma se ahogara. Resulta repugnante que el PSOE no distinga al PP vasco con un trato preferencial, un trato que en otras circunstancias debería ser recíproco. Pero no, en pleno delirio criminal, cachondeo porque les va mal en las elecciones. Qué locura, hasta el instinto de supervivencia han perdido. Deberían apenarse. Pero ya se sabe que en esta extraña normalidad democrática todo puede pasar, incluyendo que parte de los "demócratas" prefieran que cada vez haya menos en su supuesto bando.
Y en cuanto al Plan Ibarretxe, no se entiende por qué razón está muerto, cuando la presencia nacionalista no sólo ha aumentado sino que se ha radicalizado. Seguramente el presidente Rodríguez, que está por encima del Bien y del Mal, sabrá desentrañar el dilema inaccesible al común de los mortales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:

respecto a que están intentando crear un partido de extrema derecha para quitar votos al PP, ya lo he oído varias veces y no estoy de acuerdo. Efectivamente, la experiencia en Francia les salió mal, por eso su táctica es otra: sacar a la extrema derecha a la calle, pero qur no haya ningún partido significativo que la aglutine. De esta manera, la impresión que se trata de inculcar en la gente es que es el propio PP quién representa a la extrema derecha, con lo cual le quitan los votos de centro que, de haber realmente una alternativa ultraderechista, irían a ellos. Dentro de esta estrategia están también las continuas acusaciones a Espe, a Acebes y a Aznar de ultraderechistas.

Por una parte, cualqiuer crítica dura por parte de dirigentes del PP se trata de ultramontana y fascista. Por otra, con actuaciones como las estatuas, la memoria histórica, las especulaciones con el Valle de los caido, etc. provocan manifestaciones de gente más o menos ultraderechista, incluso agresiones como la de Carrillo, que luego se intentar ligar a las críticas más o menos moderadas de la gente del PP: de esta manera, el mensaje es que el PP tiende hacia la ultraderecha, que no existe un partido fascista porque el propio PP lo es en gran medida.

Si se llega a formar un partido de extrema derecha fuerte, querrá decir que se han pasado, no que ese fuera el fin que pretendían.

Un saludo
Ricardo Carrasco

Xabier Cereixo dijo...

No le falta razón y en este mi humilde blog he expresado esa misma opinión en otras muchas ocasiones. Sin embargo creo que ambas ideas son totalmente incompatibles. De hecho, no tienen "los progresistas" ningún empacho en identificar al PP con el "Movimiento", partido único del franquismo, contra toda evidencia. Y, de hecho, ya existen actualmente partidos de los llamados de extrema derecha y eso no impide que se siga identificando al PP con este tipo de ideología.
En calquier caso, ya le digo, comparto su opinión.

Xabier Cereixo dijo...

Fe de errata:
Donde dice "totalmente incompatibles" debería decir "totalmente compatibles". Disculpas.