martes, noviembre 15, 2005

Caso PSC: la peligrosa costumbre de jugar a que la democracia es inmortal

Nuestro sistema pende de un escuálido hilo y qué poco consciente es nuestra sociedad de ello. Ese hilo es la Ley y el complejo de contrapesos institucionales. La democracia liberal es perfectible y, qué duda cabe, hace aguas por muchos agujeros. Podemos soportar un grado incluso alto de imperfecciones siempre que no se ponga en cuestión lo elemental: la libertad cotidiana, la propiedad, una cierta igualdad ante la ley...Vivimos tranquilos. Pero ¿no empezamos a pasarnos en la desidia cívica? Nada nos garantiza que nuestros derechos estarán ahí mañana. El futuro no tiene por qué ser mejor que el presente. Vivimos con la tontería típica del nuevo rico, hemos tenido suerte y nos parece que siempre vamos a tenerla. Sin embargo la suerte se agota.
Nos hemos acostumbrado a las pequeñas corruptelas en los municipios, a que el suelo se utilice como un medio espurio de financiación, nos hemos acostumbrado a la legislación sobre drogas que permite que un montón de gente esté en la cárcel por delitos imaginarios y sin víctimas, nos hemos acostumbrado a que los partidos no funcionen democráticamente, nos hemos acostumbrado a que se esconda la información de las instituciones y a que éstas se endeuden en nuestro nombre, nos hemos acostumbrado a que el Estado disponga a su antojo de bienes que son de todos y los secuestre sin preguntar (concesiones de espacio radioeléctrico o los programas educativos, p.ej.), nos hemos acostumbrado a que uno de los poderes sea casi un adorno -el legislativo- y a que otro -el judicial- esté sometido a los partidos sin más, nos hemos acostumbrado a que los órganos de control del estilo del Tribunal de Cuentas sean correas de transmisión del poder, nos hemos acostumbrado a la presión de los lobbys económicos en las instituciones democráticas, nos hemos acostumbrado a que los gobiernos regalen nuestro dinero, a países, a ONG's, a funcionarios que no hacen nada o que se lo gasten sin ningún pudor en una tele, en jubilaciones anticipadas para tener calmada a la fiera sindical, en los propios sindicatos a los que nadie quiere afiliarse, en carísimas campañas publicitarias donde se dan autobombo indecorosamente...
Nos hemos acostumbrado ya a demasiadas cosas, como si nada, seguros de que mañana amanecerá y nuestra democracia seguirá estando ahí, nuestra libertad seguirá estando ahí, nuestro modo de vida seguirá estando ahí y nuestro trabajo o la posibilidad de tenerlo seguirán estando ahí.
Pero no tiene por qué ser así. Casos como los del PSC con Montilla y Maragall haciendo de vedettes de la desvergüenza ponen en riesgo todo lo que tenemos. Un caso podemos tolerarlo y la democracia puede superarlo, pero cuando se abre la puerta ¿quién sabe cuántos caraduras van a entrar?¿Qué democracia se puede permitir tener a unos partidos políticos -cuya función institucional es básica- tutelados por las finanzas?¿Qué capitalismo se puede permitir que haya empresas que jueguen con las cartas marcadas?¿Qué país se puede permitir que las decisiones gubernamentales estén bajo sospecha permanente?¿Quién invertirá en un país así?¿Qué ciudadanía se puede permitir que sus partidos políticos -todos son de todos, también aquellos a los que no se vota- estén comprados por las empresas, o sea, privatizados?¿Cómo no cuestionarse acerca de a quién sirven?
Permitir un caso como el PSC es un riesgo que pone los pelos de punta. Si nos seguimos acostumbrando a no tener una auténtica democracia liberal, con un capitalismo de leyes claras y que rijan para todos, si nos seguimos acostumbrando a que la Ley sólo sea un pequeño obstáculo que se saltan los más listos y los más poderosos, un día nos levantaremos y el escuálido hilo del que pende nuestro sistema se habrá roto y nuestra libertad y nuestro modo de vida se habrán ido por el retrete. Entonces, sin duda, sabremos qué divina joya tuvimos y nos maldeciremos por haber sido tan estúpidos de no saber conservarla.

2 comentarios:

Juan Carlos Cánepa dijo...

SANTIAGO.- Recientemente se realizó en la Universidad Diego Portales de
Chile el Tercer Congreso Iberoamericano de Periodismo Digital http://www.periodismodigital.udp.cl en el que se discutieron diversos temas
relacionados con la nueva forma de hacer y entender el periodismo, en un
mundo donde predominan los sitios web, los blogs, el iPod y otras
tecnologías al servicio de la información.
Protagonistas de este encuentro fueron, más allá de los exponentes, los
propios estudiantes de Periodismo, ávidos por conocer el qué, quién, cuándo
y cómo de los rápidos cambios que vive el mundo gracias a la tecnología e
Internet.

Es por eso que, en una iniciativa única, alumnos de la Universidad del
Desarrollo de Chile http://udd2005.blogspot.com
realizaron una completa cobertura al evento, subiendo notas,
entrevistas, audio e incluso videos a un blog. http://www.arturocatalan.cl/congreso

Dentro del material destacado está las entrevistas a la española María José
Cantalapiedra, periodista y docente, quien discutió en el congreso la
evolución de la pirámide invertida y cómo ésta sigue siendo la mejor forma
de redactar una noticia a pesar del nuevo periodismo y las nuevas
tecnologías.

Sobre esto último expuso el chileno Carlos Osorio, ingeniero del MIT, quien
habló de la relación entre periodismo y medios tecnológicos.

El también español Gumercindo Lafuente, del diario El Mundo, se refirió a los desafíos de los medios online, mientras que el peruano Diego Peralta, del diario Perú.21 señaló que el periodismo digital al informar antes ha obligado al periódico ser más de análisis.
Del diario peruano El Comercio, habló en forma especial para el blog de la
cobertura del congreso de los alumnos de la Universidad del Desarrollo el
periodista Juan Carlos Luján, quien se refirió al fenómeno blogs, que
definió como de gran utilidad para los periodistas.

Otra de las cosas interesantes de este sitio web de los futuros periodistas,
es que incluyeron archivos de audio y video, por lo que quienes lo visiten
pueden enterarse de lo ocurrido a través de formatos multimedia. También se
pueden bajar desde el blog algunas presentaciones.



Un abrazo desde lo más austral del mundo: Chile

Armando dijo...

Hago tus palabras mías, ojalá pudiera haberlo escrito yo, el verdadero peligro está en no tener conciencia de que no todo son derechos naturales, que hay que luchar por lo que tenemos, que no se pueden consentir los abusos de unos pocos. De verdad, me ha gustado mucho, te he encontrado a través de Santiago Navajas.