miércoles, noviembre 09, 2005

El discurso retroprogre genera violencia

Se estrena Gabilondo en la tele. Publireportaje retroprogre en París. Tenemos que comprender los pobrecitos jóvenes franceses, un mundo sin salidas, generación empobrecida. Nada religioso, por cierto. Sin embargo, entrevista ¿a quién?, a un representante musulmán español. Curiosa contradicción. Tenemos que comprender. Se le va tanto la mano que acaba explicitando un "no justificamos la violencia, eh", no nos vayamos a creer. Excusatio non petita.
Debate, por decir algo, en TVE. Piqueras. Varios representantes del discurso retroprogre. ¿Cómo no va a haber violencia en las aulas? Pobrecitos nuestros jóvenes, abocados a trabajos mal pagados, a vidas absurdas y sufridas.
De repente una iluminación. Sé que nada ocurre por una sola causa, pero. Pero, además de todo lo que todos sabemos, apunto una razón más. El propio discurso retroprogre. No la misma LOGSE, LOE o similares. No el decaimiento de la disciplina. No la vanalización de la violencia, la muerte. No la ausencia de compromiso democrático de cierta religión. No, el propio discurso retroprogre, horadando el piso que se hunde bajo nuestros pies. Recuerdo profesores, la mayoría odiantes del sistema. Los libros más populares. Los ricos actores comunistas. Los opinantes más populares. El hegemónico discurso retroprogre, el paradigma de nuestra era. La versión capitalista de los fracasados ardores revolucionarios de otras épocas. La telegénica rebeldía, inconsistente, triste, hueca, vacía. Tan horrible es el sistema. "Ellos", los malos, que controlan con sus finanzas diabólicas nuestras parodias de democracia. Lo oímos una y otra vez. Educamos a nuestros críos en la creencia de un mundo horrible. Años y años de discurso retroprogre no pueden salirnos gratis.
Pobrecitos jóvenes, obligados a la violencia rebelde, a pinchar las ruedas del coche de su profe progre, de su vecino obrero.
Este sistema, dicen, no os va a dar nada, os va a usar de carnaza para las fábricas y los contratos temporales. Viviréis en algún gueto social, económico o cultural toda vuestra vida. Contra toda evidencia, pues jamás ha existido una sociedad con mayor movilidad interna. Ni más democrática. Ni con mejor nivel material, ni mayor esperanza de vida. No importa. ¿Quién necesita la verdad para odiar?

1 comentario:

richard51 dijo...

El problema de esta nación de naciones (antes España)ha sido y es la superioridad del discurso moral de las izquierdas (por acción u omisión de la derecha liberal). Es difícil luchar contra mensajes engañosos de la izda. como solidaridad, igualdad, paz, empleo público, bienestar social, colectividad, "todo gratis", facilidad y comodidad para ascender socioeconómicamente, relativismo, en definitiva, aquí está el Estado para lo que usted quiera. Por contra, mensajes como esfuerzo y mérito individual, estado de bienestar sólo para necesidades excepcionales acreditadas, ahorro y disciplina de gasto, reconocimiento a los mejores, honores al emprendedor empresarial, valores firmes, libertad de enseñanza, libertad personal, etc. esto es más difícil de vender porque "suena" a ultraliberal o neoconservador.
Aquí los liberales y la derecha española tiene todavía mucho por hacer.