miércoles, diciembre 14, 2005

Camino de Servidumbre

Camino de servidumbre. Escucho en la radio (SER, 14/XII/05)a un representante de los taxistas vascos pedir que la Ley haga obligatoria la instalación de la mampara protectora en los taxis. La explicación: al no ser obligatorio los taxistas pueden decidir "por la razón que sea" no instalarla. Es decir, los taxistas creen necesario que el Estado les obligue a gastarse un dinero en su propia seguridad porque si no ellos no lo harán (y, de hecho, no lo hacen en su inmensa mayoría).
Camino de servidumbre. La Comisión Europea presenta una nueva propuesta sobre contenidos televisivos (El País, 14/XII/05). La Comisión pretende modificar las estrictas leyes sobre publicidad. La normativa comunitaria decide la manera en que las empresas televisivas deben explotar su negocio, cuánto espacio de su programación pueden emplear en publicidad ¡y en qué formato! Naturalmente, la madeja viene embrollada desde el momento en que las televisiones se explotan en régimen de concesiones sobre la base del famoso y resbaladizo concepto de servicio público. Propiedad privada, estrategia empresarial y voluntad y capacidad de decisión de los televidentes, de los consumidores del producto televisivo, son aspectos totalmente ignorados. La Comisión Europea considera que debe proteger a los consumidores de un exceso de publicidad porque podría hacerles daño y ellos no son capaces de elegir por sí mismos la cadena de televisión de su preferencia o, directamente, considera que los televidentes son enfermos infantilizados incapaces de apagar los receptores. Como dándole la razón a los taxistas, la Comisión considera que sabe mejor que los ciudadanos el tipo de televisión que deben ver.
Camino de servidumbre. Debate en televisión. Un político con algún carguillo medio importante en la administración sanitaria de la Generalitat catalana afirma que hay un "consenso generalizado" en que hay legislar y reglamentar más y mejor la medicina homeopática. En el programa se preguntan cómo puede haber tanta gente que opte por las llamadas medicinas alternativas. Por supuesto, ni el político ni el programa televisivo (TVE, Pedro Piqueras, 13/XII/05)son capaces de hacerse las preguntas que sea menester desde la perspectiva de estar ante un intercambio libre de bienes entre personas libres por mutuo interés. La vieja afición de proteger a los ciudadanos de sí mismos.
Son sólo un par de ejemplos con los que me he encontrado, así como el que no quiere la cosa, del camino de servidumbre en el que nos adentramos sin apenas darnos cuenta. Son noticias pequeñas, en las páginas oscuras de los diarios, en programas televisivos minoritarios, unos segundos de radio irrelevantes a las siete de la mañana. No llaman la atención, a nadie importan. El Camino de Servidumbre es así, silencioso, firme y letal. Como el recorrido marcado con migas de pan, un día miraremos atrás y ya no sabremos encontrar el camino de vuelta...hacia la libertad.

2 comentarios:

Asertus dijo...

Un comentario sobre un par de cosas... La primera es que siempre me ha parecido curioso que la emisión de mucha publicidad, la contraprogramación, etc..., se aplicaba a televisiones como Tele 5 o Antena 3, pero no a la típica emisora "alegal" que emite 24horas al día de adivinadores o sexo en venta, con teléfonos de consumo abajo, etc..., o que solamente emite publicidad..., ahí se incumplen los límites claramente...

El segundo comentario era sobre la medicina homeopática..., si existe la homeopatía ésta no es medicina científica y debería tener el mismo tratamiento que la medicina vudú, el rezar el maldeojo y similar, como está demostrado sobradamente.. Y, si además, hay que financiarla a cargo del erario público espero que pronto también financien a mi chamán favorito...

Saludos...

P.D.: Y ya siguiendo con el tema, hace gracia el monopolio de las Farmacias que impunemente también incluyen crecepelos y homeopatía... Pues yo quiero el ibuprofeno en el Carreful...

Xabier Cereixo dijo...

Excesos de regulación, mercados cautivos y control estatal. El Pan nuestro de cada día, camino de la servidumbre inconsciente.
Muy de acuerdo.