sábado, diciembre 10, 2005

Jiménez Losantos: un discurso para las personas

No sé si se habrán dado cuenta, pero la COPE está recortando a toda velocidad la distancia que le separa de la SER gracias a que toda la izquierda se ha puesto a escuchar a Jiménez Losantos. Es maravilloso lo que está consiguiendo este tipo. Reconozco que le envidio tanto como un ser humano puede envidiar a otro. Tiene a todo un país soliviantado simplemente opinando. Y es sólo una persona, un simple individuo. Cada día un montón de pequeños funcionarios pegan la oreja al transistor y se ponen a transcribir sus diatribas para su jefe, que puede ser de profesión Rey o subsecretario de un ministerio fantasma, estilo vivienda. Y todos los grados intermedios, claro. Resulta divertido imaginarse a Montilla o a Rubalcaba en el trance de leer algunas líneas, con las venillas de su cara inflamándose de ira contenida. Más divertido aún resulta imaginárselos escuchándole a escondidas, hasta que alguien le interrumpe y vuelve a poner rápidamente a Francino mientras trata de ocultar el gesto de niño cogido in fraganti en alguna travesura.
De pequeño me reía a carcajadas leyendo a Mortadelo y a Super López. Mi madre solía entrar en mi habitación para preguntarme si me pasaba algo. Bien, ahora me pasa lo mismo leyendo lo que escriben sobre el director de La Mañana de la COPE un Luis del Olmo o un Matías Antolín. Por no hablar de lo bien que deben caer sus peroratas en Génova o en la sede de la FAES, concretamente en su despacho más importante.
El caso es que Jiménez Losantos ha montado una tremenda con la sola arma de la palabra, lo que es digno de admirar, más allá de coincidencias o discrepancias concretas.
A algunos los tiene al borde de la histeria, y ya manifiestan tics como el de aquel tipo de la película de Hichtcok que se disfrazaba de negro en aquella escena del travelling divino. Otros se atragantan a la hora de hablar (véase la vicepresidenta, que, bien es verdad, se atraganta con casi todo). A otros muchos les ha dado por parecer menos sectarios de lo que en realidad son y hasta critican a Castro (se nota la influencia de don Federico). Todos, en cualquier caso, se han instalado en la consigna única, como salida de la misma pluma: fomenta el odio y transgrede los límites de la libertad de expresión. Dicen. Qué risa.
Yo me río mucho con Federico Jiménez Losantos, la verdad. Aunque reconozco que algunas cosas me chirrían, en especial, cuando hace bromas con el físico de las personas. Eso no debería hacerlo. Tampoco me gusta el excesivo empeño en destacar la ignorancia o incultura de personajes públicos. Se puede hacer una buena gestión política sin ser doctor en La Sorbona o en Oxford. Aunque no es un dato irrelevante lo indocumentados que son algunos responsables públicos, y debe conocerse, lo cierto es que creo que no debe hacerse escarnio de ello, salvo que exista relación entre este hecho y alguna actuación determinada. Pero eso sólo ocurre de vez en cuando. Y además, eso me molesta a mí, pero sé bien que no se le odia por eso.
Se le odia porque consigue convocar a un montón de gente cada mañana ante la radio con un discurso que se sale de la raya a la cruz del monótono e imperial de la corrección política, que es fundamentalmente un discurso de izquierda disfrazado de presunta objetividad democrátrica (como si tal cosa fuese posible). Se le odia no porque provoque odio, gran mentira, sino porque ha devuelto el orgullo a muchos cuyas opiniones son apartadas de las tribunas públicas, denigradas, avergonzadas pero nunca, nunca rebatidas. No se suele molestar nadie en ello.
Jiménez Losantos respeta al ciudadano común, al trabajador sufrido, al que vive en los barrios, al que de verdad lleva a sus críos a los colegios públicos. No los trata como tarados. Un discurso que da un lugar preponderante a los impuestos del ciudadano normal y corriente que cobra una nómina o es un autónomo con cinco empleados o tiene un par de kilos ahorrados esforzadamente en acciones del Santander. Un discurso que gira alrededor de la persona, del ciudadano, español para más señas. Un discurso que se opone a eso que se ha dado en llamar buenismo con acierto y que se opone con rigor, con entusiasmo, con pasión. Antes el ciudadano del barrio que el de algún país exótico. Pero, en contra de lo que escupe la demagogia izquierdista oficial, en contra de los postulados unánimemente asumidos por los socialistas de todos los partidos, también se preocupa y se acuerda, y mucho, del ciudadano del país exótico. De diversas maneras. En primer lugar porque defiende la apertura de los mercados y el fin de las barreras proteccionistas a la globalización, porque se opone a la economía subvencionada del estilo de la agricultura europea, única idea que realmente puede ayudar a erradicar la pobreza. Es un discurso radicalmente partidario del capitalismo, sistema que ha llevado a la humanidad más cerca que nunca de la libertad y la prosperidad, tan lejos de las pesadillas en que se convirtieron las utopías redentoras.
Y en segundo lugar, porque se opone al camelo que representan muchas de las llamadas ONG’s y que en realidad están haciendo más mal que bien a los que se supone que quieren ayudar. Las critica duramente porque se lo merecen, digan lo digan desde los altares de la corrección política. Organizaciones como Greenpeace son auténticos monstruos que ya no pueden parar de ser lo que son porque se han convertido en un modo de vida para mucha gente, en un soberbio negocio, en una gran multinacional de los buenos sentimientos. Antes la fábrica de las afueras que Kioto, ahora y siempre.
Y se extrañan del éxito de Jiménez Losantos. Y dicen que hace un discurso para las vísceras, ellos los racionales. Los racionales que si pueden no mandan a sus hijos a la enseñanza pública, que si pueden no viven en un barrio de inmigrantes sin papeles y sin trabajo, que no tienen que trabajar en la maderera que Greenpeace quiere cerrar, que llegan tranquilamente a fin de mes y que rebajar un poquito los impuestos no les hace diferencia, que son tan distinguidos, cosmopolitas y cultos que no tienen problemas en ver desmembrada su patria.
Ay, porque eso tampoco gusta de Jiménez Losantos, que sea orgullosamente español. En fin, como si nuestras libertades no estuvieran todas y cada una de ellas basadas en el hecho de ser españoles y tener la fortuna de vivir bajo soberanía española, esa soberanía que disgusta a tantos y en la cual se basa la Constitución del 78 que nos ha permitido vivir como en ningún otro momento de nuestra historia. Ni siquiera eso se le perdona.
Pero son tan, pero tan pobres los argumentos esgrimidos contra el periodista de la COPE que nadie ha tomado la iniciativa y le ha denunciado absolutamente por nada, lo cual es un milagro si damos por bueno todo aquello de que se le acusa. Son tan pobres los argumentos en su contra que hasta se ha visto a uno de Esquerra irritado porque presuntamente el aragonés había ¡injuriado al Rey!
Hay algo que a Jiménez Losantos no le pueden perdonar: critica a diestra y a siniestra, algo que está totalmente fuera del alcance de las mentes sectarias que dirigen intelectualmente hablando este país. Pero es algo que encanta a sus oyentes. Considera a Aznar el mejor presidente de la democracia, un gran presidente. No obstante, le critica sin piedad y ya lo hacía cuando aún estaba en el poder, lo que le hizo ganarse su enemistad eterna. Esta independencia de criterio es un valor que ninguno de sus enemigos puede esgrimir. Es la garantía y el fundamento de su éxito.
En definitiva, son tan, tan pobres los argumentos esgrimidos contra él que se basan exclusivamente en llamarle esto y aquello.
Pues yo me río y hago un fácil pronóstico. A no mucho tardar se comerá a Francino como antaño la Antena 3 de Antonio Herrero se merendó a todos sus competidores sin frecuencias de onda media. Porque, en contra de lo que piensan en la izquierda, a la gente no se la puede convencer absolutamente de todo y –oh sorpresa- a veces las personas hasta ponen la radio que les sale de las narices.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Discrepo de raíz. La gente lo escucha porque acierta, se adelanta a los acontecimientos y tiene la desfachatez de explicar en qué se basa para afirmar lo que afirma. Eso y lo que dices, la brillante idea de decirlo para que le entienda el ciudadano normal con la no menos brillante idea de usar para ello la técnica de no considerarlo un tarado o un crío.

Yo no me río pensando lo que tú sobre los que le escuchan. En algunos casos es risible, por ejemplo, cuando le dan la razón en la frase siguiente a la de una grosera descalificación. Pero hay gente peligrosa en este asunto. Delante de Losantos Rubalcaba queda ridículo y eso es peligroso.

Dodgson.

Anónimo dijo...

Esto como el anuncio del dentrifico:
9 de cada 10 periodistas son progres.
Y claro, uno, se destaca mucho.

Anónimo dijo...

¿Que se mete con la ignorancia de los politicos?
Pero vamos a ver,despues del papelon que ha hecho hoy ZP en Downing Street,¿Necesita o no necesita el Metodo English on the road?
Ya me imagino a Losantos el lunes...

Xabier Cereixo dijo...

Dogson, no entiendo bien tu comentario. No sé por qué dices que discrepas de raíz, no veo tanta discrepancia. En algunos casos acierta al adelantarse, en otros no. Es un aspecto a comentar, pero no pretendía barcarlos todos. Claro que además de dignificar un determinado discurso contribuye a su elaboración. Es un líder de opinión, como se suele decir. No es un loro de repetición y su pensamiento es algo más elaborado que el de la mayoría por eso el cobra lo que cobra y otros a duras penas llegamos a fin de mes.
Y lo de reírse, bueno, es un decir. Ya sabes lo que se dice de reír por no llorar (aunque a veces sí que me río a carcajadas, lo juro).
En fin, lo dicho, no entiendo bien el sentido de tu comentario.
Respecto al último comentario. No he dicho que me parezca mal que destaque la ignorancia de algunos sino que en algunos casos hace girar una crítica alrededor de una cuestión que, a veces, puede ser irrelevante. Creo haber señalado que en otros casos sí puede ser una información relevante (el curriculum de Montilla, p. ej.). En último extremo la crítica dura no tiene por qué estar reñida con la compasión.

Xabier Cereixo dijo...

"abarcarlos", no "barcarlos". Obviamente. Sorry.

Anónimo dijo...

y te parece bien que diga los datos de los colegios de los hijos de montilla?

Xabier Cereixo dijo...

Cualquiera puede saber a dónde lleva un cargo público sus hijos a estudiar. Si crees que eso le supone un problema para su seguridad, allá tú. Pero muchísima gente conoce esos datos y cuentan con escoltas de sobra. Con chorradas a otro lado, amigo. ¿Eso es lo que dicen en la SER? Resulta que es bastante significativo que estos próceres de la clase trabajadora pasan de dicha clase como de la mierda. Y hay que estar bastante ciego para no verlo. Es lo único que comentó en su programa, que mientras se cargan la enseñanza pública, ellos bien resguardaditos del frío. Por favor, elevemos un poco la discusión.

Anónimo dijo...

Si hay alguna habilidad que exibe FJL es que despues de oirle entiendes lo que el ha dicho, lo que pasa y por que ha pasado.

Escuchad la SER unos cuantos dias seguidos y vereis como ahi no pasa lo mismo. En su empeño por distorsionarlo todo, nunca aclaran nada ni van al grano de nada, excepto cuando puedan echarle la culpa al PP de cualquier cosa.

En la SER el 80% del tiempo es puro buenismo + progresia rancia.

Y claro, cada vez mas gente se va dando cuenta de que FJL independientemente su estilo, tiene razon en la mayoria de las cosas que dice.

La gente no es tonta, y la inzquierda lo sabe, por eso todas las tacticas izquierdistas pasan por silenciar al que discrepa.

Dice el dicho que ojos que no ven corazon que no siente... FJL y Carlos Herrera son hoy por hoy los ojos de todos aquellos que no estan de acuerdo con la deriva nacional-socialista que arrasa españa.

Un familiar mio (PSOE a ultranza) me comentaba el otro dia que no comprendia a que venia eso de vender armas a gente de poco fiar... y yo entonces le recomende que buscase las palabras "Hipocresia" y "Demagogia" en el diccionario.

Tambien añadi que la izquierda y el PSOE en particular carecen de principios.

Sanders

DIVINO FRACASO dijo...

Totalmente de acuerdo. Si no le importa redacto una entrada en mi blog para enlazarle.

Xabier Cereixo dijo...

Divino rechazo: todo lo contrario, es un honor.
Aprovecho la ocasión para agradecer a todos que enriquezcan con sus comentarios esta y cualquier otra entrada.

Xabier Cereixo dijo...

Perdón, Divino Fracaso, cómo ando...

Kantor dijo...

Federico es un tio brillante . Y dire mas: si dejase de hacer payasadas, la gente tendria que ESCUCHARLE seriamente y ese dia iba a arder Troya.Una pena que se dispare en el pie.

En el desierto intelectual de España, que un tio con su cultura tenga mas de dos millones de oyentes es un motivo para la esperanza.

Sirajoyfueraliberal dijo...

Es cierto que FJL hace menos pedagogía liberal que cuando estaba en La Linterna pero el espacio de La Mañana necesita un ritmo diferente. Por esa razón el somnoliento Luis Herrero fracasó.

FJL dice verdades como puños y domina el lenguaje radiofonico para 'despertar' a la audiencia.

Tal vez lo único censurable es que a veces se comporta un poco como José María García en sus tiempos, especialmente en el trato a sus compañeros. En eso debía rectificar.

Un político puede ser un gran intelectual pero si no domina la relación con los medios de comunicación no sirve para nada. Lo mismo pasa con los periodistas, y en este caso FJL está demostrando que domina como nadie el mundo de las ondas.

Coase

Anónimo dijo...

¡ Que alegría ¡ Mira por donde me asomo, y zas, me encuentro a la plana mayor. Me va, me va, el tema me va.
Fíjense en este aspecto:FJS consigue cerca de tres millones de oyentes y la firma de apoyo de más
de 400 mil ciudadanos. Acaso existen precedentes?.
A mi entender esa capacidad es tan extraordinaria que hasta el PP y Rajoy se substentan en él. Y diré más: Hoy por hoy tiene el potencial suficiente para modificar
cambios políticos y a fuer que ya ha conseguido evitar más de una tropelía.
Saludos. Rolan.

José María dijo...

Felicidades al autor, totalmente de acuerdo con tu análisis.

AZP dijo...

Es un análisis estupendo. La verdad es que Federico a veces se pasa, pero son las menos; yo todas las mañanas a las 7 suena mi despertador con su voz y así seguirá siendo. Al equipo de Federico, del que muchos se fueron y que comenzó con la bendita Antena3 de Antonio Herrero, yo ya los seguía en el 88 y con Federico seguiré adonde vaya. Aviso a obispos y obispitos.

paredes dijo...

Fjl, alias fedeguico, tiene 50 millones de oyentes, no tiene más porque está en contra de que entren extrangeros en SU patria.Está tan saturado de oyentes, que no le importaría que 25 millones de rojos fueran exterminados, para así ser aplaudido unánimemente.Cosas del narcisismo y la mala hostia que se gasta el gachó.

paredes dijo...

Bueno sí........extranjeros.No fui a colegio de pago.

blueslord dijo...

Me ha gustado mucho el artículo, me parece muy realista. A mí también hay cosas que no me gustan de él, pero tengo que reconocer que ha sido el único que me ha enganchado de verdad a oírle. Y es por eso: porque le canta las cuarenta a todo el que se le ponga por denlante. Claro que eso duele, pero sólo si alguien te dice los defectos puedes cambiar.

Otra cosa es que no quieran cambiar, claro, pero es ya es otro tema.

Saludos.

Anónimo dijo...

Fenomeno Losantos

Anónimo dijo...

Fenómeno Losantos: Ni él mismo se esperaba semejante éxito.

Xabier Cereixo dijo...

Paredes, muchas gracias por intervenir, porque eres justo el ejemplo de lo que quería decir. Con críticas tan fundadas y profundas como la tuya la verdad es que erl "gachó" lo tiene fácilo. Muy fácil. ¿Así que no quiere que los extranjeros entren en SU patria y está favor de que exterminen a tropecientos mil rojos? Genial, de verdad, muchas gracias. Pásate por aquí cuando quieras. Pago yo. Qué fiesta.

Anónimo dijo...

Yo lo escucho cada mañana, y lo único que puedo decir es que no se casa con nadie, y abre los ojos de muchos españoles, que con tanta prensa comprada y tv... ya no saben que es cierto y no. Me gusta porque es cercano, claro, y rápido. Sinceramente, creo que si el 60% de los españoles sintonizasen con él cada mañana algo bueno ocurriría en este país...