miércoles, marzo 15, 2006

Caricaturas danesas/Leo Bassi: otra reflexión sobre la izquierda social

Punto de partida.
¿Se acuerdan? No hace mucho ¿verdad? Qué falta de respeto aquellas caricaturas, nos dijeron y lo repitieron hasta la náusea. Qué atentado de la derecha extrema contra la convivencia entre civilizaciones. Qué racismo, qué eurocentrismo, qué cristianocentrismo, qué mil cosas todas muy malas, malísimas.
Ahora los católicos españoles se han sentido agraviados y ofendidos por una obra de Leo Bassi en la que, por ejemplo, se consagran condones, parodia de un sacramento de su religión.
El Gobierno socialista de Castilla-La Mancha (bien por su sensibilidad con sus compatriotas católicos)ha decidido no subvencionar el caché del cómico en un festival de teatro que se celebra en la región.
Como era esperable le han dado la vuelta a su muy usado calcetín de la tolerancia. Ahora es más importante el valor de la libertad de expresión cuando hace unos días el valor supremo era el de la convivencia. Es lo que se dice arrimar el ascua a la sardina propia.
Quede claro, mi opinión es taxativa y tiene una doble vertiente. Una, el valor de la libertad de expresión es un pilar insustituíble de la democracia. Esto es innegociable. El límite es el código penal fruto del soberano poder legislativo. Y dos, el arte no debe ser subvencionado. Leo Bassi debe tener el derecho a representar su obra, pero arriesgando su dinero o arriesgándolo sus promotores. Pero, claro, estos héroes de la provocación, estos campeones de la libertad creativa, son muy suyos con sus cuartos. Yo, como cualquier ciudadano, debo tener el derecho a no financiar las obras que no me gusten por cualquier razón.
Es de un totalitarismo indescriptible que me quiten dinero a la fuerza para dárselo a Leo Bassi o a cualquier otro artista: que se juegue su patrimonio, no el mío, que ya decidiré yo en qué obra de arte me lo quiero gastar si es que me gusta el arte, porque a lo mejor prefiero el bingo o los videojuegos o cualquier otra asquerosidad capitalista.
Pero es que, además, es profundamente inmoral que se lo quiten a un católico para dárselo a un cómico cualquiera para que se cachondee de sus creencias más profundas, las más íntimas y esenciales de su ser.

El trayecto
Dense cuenta de cómo cambiaría todo si los ofendidos por la obra del italiano comemierda (y no es insulto sino descripción, aviso para navegantes) fuesen los musulmanes. Se han constituído en una mayoría hegemónica los que dentro del pensamiento oficialista de nuestros días, el pensamiento de la correción política, que es izquierda más márketing, los que tienen un morro político gigantesco. Sí, y casi daría risa si no fuese una auténtica tragedia que un determinado partido social de Occidente (sin el cual la democracia liberal, es decir, nuestro modo de vida, es imposible) se haya metido en esa dinámica de auténtica podredumbre intelectual.

Punto de llegada
La democracia liberal, nuestro modo de vida, necesita que quienes dentro de eso que llamo partido social sean conscientes de esa decadencia se tomen en serio el trabajo de una regeneración y fomenten lo que en el campo ideológico de enfrente es una evidencia, esto es, un rico y fecundo debate que contribuye eficazmente a mantenerlo lejos de la esclorosis moral y de la parálisis intelectual.
Ese partido social, la izquierda, necesita (y es una necesidad también de los que no formamos parte de él) una revolución liberal contra la demagogia. La izquierda necesita romper ese cordón umbilical que aún la une con Marx y con Lenin y con el Che y con toda esa caterva de insanos farsantes: la mentira no es un arma política, el capitalismo no es el mal absoluto, el cristianismo no es el opio de los pueblos, las personas son más importantes que las sociedades y los pueblos, y los Estados son peligrosos, mantengámolos bien atados. Sólo eso, nada más que eso. Y nada menos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276274435.html

¿Alguien sabe si con marruecos hay tratados?

Anónimo dijo...

Con las fieras que hay fuera --ya no tan fuera-- y los tontos que tenemos dentro, estamos apañados.

Xabier Cereixo dijo...

La UE va a firmar un acuerdo pesquero con Marruecos

Anónimo dijo...

Con lo que no estoy de acuerdo es con lo de: "... el arte no debe ser subvencionado".

En el Renacimiento estaban los mecenas, la Iglesia siempre a apoyado el arte, etc.

Si me preguntan: ¿Se debe subvencionarse el Arte?
Respondería: Depende...

La verdad es que no se debería subvencionar nada, pero sí se debería comprar con frecuencia Arte. ¿Esto no sería una forma de subvención?

framling dijo...

Anónimo si lo compras con tu dinero me la suda que no dejes de "subvencionar" el arte en todo el día.
Lo que me jode es que se compre con mi dinero arte que a mí no me interesa un pimiento.

Xabier Cereixo dijo...

Amigo anónimo como bien te ha dicho Framling, eso de lo que tu hablas no es subvención.El mecenazgo o la compra son acciones voluntarias, la subvención es el robo a unas personas para dárselo a otras por parte de unas terceras que creen que son capaces de gastar mejor el dinero que sus legítimos dueños. Un fraude.