viernes, abril 07, 2006

Wolkswagen se va yendo: negligencia criminal de los sindicatos, voluntad secuestrada de los trabajadores y ausencia de la lucha del liberalismo

Tras quince meses de negociación Wolkswagen anuncia que ha perdido su confianza en la planta de Navarra. Las huelgas han costado 15 mil coches a la empresa alemana por lo que ha decidido llevarse parte de la producción del nuevo Polo a Bratislava.
Hace años la fábrica de Citröen en Vigo vivió una situación parecida. Los trabajadores acabaron desterrando a los autodenominados sindicatos "de clase" (que no volvieron a ganar unas elecciones sindicales ni a estar cerca de hacerlo)para dárselo a lo que ellos llaman "sindicato amarillo". El caso es que la factoría pasó de estar a punto de cerrarse a ser una de las más rentables del Grupo PSA, entre otras cosas por su pacífica situación social.
En el caso de la Wolkswagen navarra, los sindicatos se han empeñado en no aceptar lo que sus compañeros alemanes no han dudado en aceptar para conservar sus empleos. Los sindicatos españoles no se han enterado de que la globalización de la economía, ni de los procesos de deslocalización empresarial, al parecer.
Hace un tiempo una diputada de izquierdas (de esta legislatura) me confesó que prefería una empresa con trabajos estables que quince con trabajos de los que ella y la jerga oficial llama "precarios".
Estos retales de información casi hacen inútil cualquier comentario. La ceguera, la estupidez y el sectarismo ideológico puede llevar a personas y organizaciones de personas a preferir que los demás pierdan su trabajo antes que dar su brazo a torcer. Porque lo que está claro es que los intransigentes negociadores no perderán sus privilegios ni sus puestos de trabajo pero aquellos a los que incitan a un comportamiento suicida sí. Esta repugnante inmoralidad sólo tiene una salida, la de los trabajadores de Citröen en Vigo: que le den una patada en el culo a esos caraduras, mangantes y fanatizados sindicalistas y se monten un sindicato por su cuenta para trabajar en colaboración con la dirección de la empresa. Con toda seguridad saldrán ganando.
Extrayendo las consecuencias y yendo de lo particular a lo general, lo mismo ocurre con la legislación laboral española: es totalmente perjudicial para los trabajadores pero beneficia mucho a los sindicatos, a su red clientelar y a su nutrida grey de vagos liberados de trabajar.
¿Para cuando un sindicato liberal, racional, capaz de luchar en las injusticias laborales y no por ello perder el sentido común?¿Un sindicato capaz de servir a los trabajadores de todo tipo y condición, con servicios jurídicos, con información laboral, con formación, con capacidad para conseguir buenos seguros médicos, descuentos en los supermercados y, en fin, las mejoras que da la unión?
La respuesta tiene una primera parte: cuando la voluntad de los trabadores se libere del secuestro ideológico de las organizaciones de ideas izquierdistas, falsamente redentoras, que ven en los empresarios enemigos, mientras manejan la hipocresía de vivir muy bien al tiempo que se quejan de un sistema presuntamente esclavista, al tiempo que fomentan la incapacidad para la lucha personal, la meritocracia, educando a los trabajadores en un estúpido corporativismo que les somete y les aliena.
Pero la pregunta tiene una segunda respuesta posible y plausible: cuando la derecha deje de creerse los estereotipos a los que le somete la izquierda y libere su voluntad atrapada con cadenas de clichés, cuando tenga la valentía de acercarse a una fábrica y tratar de ganar la batalla de las ideas de la que lleva décadas y décadas ausente, cuando manifieste un orgullo del que ahora carece y muestre alguna intención de disputar también el terreno a los sindicatos ¿por qué no? Si no hay sindicatos liberales es porque el liberalismo es la ideología de los ricos, esta idea es muy fácil de vender y nos la repiten a todas horas ¿Tan difícil es comprender esto?
Lo paradójico es que los trabajadores y el pensamiento liberal están sometidos ambos a las mismas cadenas ideológicas.

Rubalcaba en el Ministerio del GAL, de ETA, del 11-M, de la ruptura ¡nada menos!

Rubalcaba, digámoslo a modo de síntesis, significa que este Gobierno no se corta, ni tiene previsto cortarse. GAL, 11-M, ETA y dinamita para cualquier posible puente con la derecha española. Acta constitutiva del Frente Popular, los nacionalistas firmando cheques en blanco al primer ministro Rodríguez. El Frente Popular va a por todas. Estamos avisados: es una ruptura de hostilidades mayores en toda regla. ¿Qué vamos a hacer los que permanecemos fieles a España?¿Tenemos partido político útil para dar esta batalla?¿Vamos a ser tan idiotas y negligentes de oponer a alguien como Rubalcaba a Piqué, Gallardón, al ABC y a Punto Radio?¿Lo que va a hacer la España liberal, la que se siente heredera de la raíz romano-cristiana -no confesional sino precisamente la del libre albedrío- es cargarse a Jiménez Losantos como muchos en la derecha quieren? Mientras el Frente Popular saca al campo sus galácticos ¿va a sacar la España liberal y constitucional al partido a las medianías adictas a la moqueta y al coche oficial, o a las poquitacosa estilo Soraya? Mientras los Vidal-Quadras se consumen en el ostracismo bruselita, el Frente Popular ha deciddo dejarse de disimulos y apretar el acelerador. Rubalcaba en el Ministerio del GAL, de ETA, de la ruptura total de toda posibilidad de consenso y, atención, del 11-M es la señal: amigos liberales de España es ahora o nunca. Ahora o nunca. Si nos ponemos a silbarle al empedrado nos van a pasar por encima como una apisonadora a un hormiguero. ¿Lloraremos pronto como súbditos lo que no supimos defender como ciudadanos? No quiero ni pensarlo. Rubalcaba ¡Nada menos!

P.S: Por cierto ¡qué tragaderas tiene este país!

martes, abril 04, 2006

Algunas cosas sobre la patria¡Por la Revolución Liberal! ¡Viva la Vieja!

Piqué está donde está porque Rajoy quiere. Seguirá ahí mientras los interesados en la suerte del gran partido español de la clase media liberal no apunten con sus dardos al verdadero responsable. ¿Por qué mantiene Rajoy a Piqué?¿Por qué la dirección del PP no hace de una vez por todas una gran apuesta por la españolidad de Cataluña y, de paso, de España? Esta apuesta no es sino la apuesta por la democracia.Como he defendido en multitud de ocasiones la voluntad del centro-derecha español está secuestrada.
En el mismo sentido me veo en la obligación de dejar por escrito la siguiente reflexión: si cuatro caraduras, cuatro nacionalsocialistas y cuatro acomplejados consiguen deshacer España es que nuestra amada patria era bien poca cosa.
Lo repito: España es una vieja moribunda que tiene tras de sí un capitalito notable. Alrededor de su lecho de muerte, los herederos esperan el momento de abalanzarse como buitres sobre ella.
Mientras tanto, son muchos los que defienden la memoria de la Vieja, los que no tragan con la idea de una leyenda negra, los que con orgullo aún recuerdan como este pequeño país ha llevado la tradición greco-romana y cristiana a medio mundo, junto con su idioma, los que cuentan a quien quiera oír que en cuanto la Vieja tuvo una mínima oportunidad recuperó en pocos años un cierto esplendor, y que si algo la mata es su nobleza, su escaso chauvinismo, su humildad, e, incluso, el exceso de entusiasmo al reconocer pretéritos errores. Y hete aquí que los beneficiarios de su cívica elegancia están acabando por matarla.
Mientras tanto, una vez más, un pequeño grupo de periodistas hacen lo que debería hacer el conjunto de los ciudadanos (si no hubiera ocurrido ya en el pasado, aún estaríamos padeciendo a FG): los Luis del Pino, los Fernando Mújica, los García-Abadillo, los Antonio Rubio, y sí, los Jiménez Losantos y los Pedro J. Ramírez y sus muchos colaboradores.
El blog de Luis del Pino alcanzó el pasado mes las 700 y pico mil visitas. Una parte del tejido social español está vivo. Igual hasta hay un milagro y la Vieja no la palma. Pero el milagro tendríamos que ser nosotros todos.
La pregunta es ¿nos vale el PP para esto? Los que no somos conservadores lo tenemos crudo con este partido. Los que nos sentimos españoles tenemos muchas dudas. Los que somos liberales tenemos que aguantar carros y carretas (ay, esa RTVE). Sin embargo estoy dispuesto a prestar mi voto. Pero claro, tendrían que esforzarse un poco más. !Cuánto echo de menos un gran partido liberal español!El sistema democrático español está haciendo agua y, en general, hay un pasividad aterradora. Se puede y se debe exigir más al PP.
Insisto en la necesidad de una Revolución Liberal.