martes, septiembre 12, 2006

Blogs, izquierda, derecha, censura, sectarismo...

Ayer escribí en esta su casa una anotación, que de puro humilde no alcanzaba ni de lejos la categoría de artículo, la cual provocó una catarata de comentarios ante mi sorpresa. Toqué una tecla sensible sin yo saberlo pero en vez de un debate lo que se produjo fue una descuajiringada colección de agravios (con las esperables excepciones).
Me preguntaba yo acerca de la influencia de las ideologías en el hecho de que unos blogueros sí y otros no permitieran la publicación de comentarios discrepantes, partiendo de mi propia constatación de que en innumerables ocasiones me había resultado imposible participar en bitácoras izquierdistas.
Mi opinión puede resumirse en la idea de que en la simiente de la izquierda actual está una cierta vocación por la tesis de que el fin justifica los medios. Ello incluye naturalmente la, llamémosla convencionalmente, censura, aunque no creo que sea realmente censura el hecho de no publicar comentarios determinados en tu propio blog. Asímismo creo que una ideología predominantemente liberal debería ser más refractaria a la idea de la censura ya que la libertad es un fin en sí mismo y nada justificaría su amputación: no se puede matar la libertad para lograr la libertad. La censura es, desde este punto de vista, algo que une a las ideologías totalitarias, utilicen la excusa que utilicen.
Sin yo haber sido capaz de preverlo, los comentarios se fueron en seguida por la cloaca de "el bloguero aquel hizo aquello", "aquel otro más", "tú peor" y cosas parecidas. La verdad es que lo particular me interesa menos que el debate acerca de si la mayor o menor liberalidad en los comentarios de una bitácora viene determinada por lo personal o por lo ideológico.
Defiendo yo que el factor principal es lo ideológico debido al diferente origen de las ideologías liberal e izquierdista, ya que una y otra nacen con objetivos diferentes.
La izquierda actual, aunque se haya transformado en algo un poco diferente del socialismo originario, porta en sus genes -más o menos dormidos- un totalitarismo que no se ha esfumado, ni muchísimo menos. Dado que aspira a la transformación social como meta mayor resulta obvio que a este objetivo somete cualquier otro. Si se ha de eliminar la desigualdad social cualquier método que contribuya a ella será más o menos aceptable estéticamente, más o menos vendible, pero siempre justificable. Mientras que el liberalismo al hacer de la libertad su principal interés no puede atentar contra ella sin dejar de ser liberal.
Como siempre las etiquetas "izquierda" y "derecha" dificultan mucho la comprensión de los fenómenos políticos porque las diversas concepciones ideológicas que suelen acabar en el cajón de la "derecha", al contrario de lo que ocurre con la "izquierda", no comparten origen sino que, circunstancialmente, pueden, o no, confluir.
Algunos intervinientes izquierdistas defienden que han sido objeto constante de censura en blogs "liberales" a pesar de no atentar contra las normas que en ellos supuestamente rigen y yo no lo niego. Pero creo advertir diferencias sustanciales entre lo que ocurre en una acera y en la de enfrente, como ha sido señalado.
Insisto, de todos modos, en que cada bloguero está legitimado, faltaría más, para definir su propio blog, incluso para no permitir comentario alguno, tanto a favor como en contra.
No obstante sería insincero sino dejase aquí señalada mi creencia de que la "izquierda" es mucho más sectaria que la "derecha" y creo conocer la razón, seguramente de forma intuitiva. Siguiendo con la imperfecta convencion de "izquierda" y "derecha", y habiendo dejado ya sentadas las diferencias de origen y de objetivos, indicaré una razón más para la diferencia de comportamiento y la mayor inclinación al sectarismo de la izquierda: el utopismo.
La izquierda aspira a un mundo mejor y, por ello, se considera llamada a ser protagonista en la transformación social. Considera el mundo presente injusto debido al comportamiento de ciertos seres humanos, sean clases, corporaciones o países, los cuales conducen a la Humanidad por un sistema socioeconómico que les favorece a costa de otros seres humanos. Lógicamente, quienes defienden que este sistema es bueno aunque perfectible sólo pueden ser considerados como mercenarios políticos que promueven un orden social capaz de generar maldades sin cuento. Así el rival político, el discrepante intelectual, es mucho más que eso, un auténtico enemigo, un defensor de los causantes del sufrimiento de la Humanidad de quien se cree representante y liberadora.
Por su parte, es precisamente la ausencia de utopismo, su pragmatismo socioeconómico, lo que hace que la derecha, en general, manifieste una menor tendencia al sectarismo (aunque admitamos que es una tendencia muy humana, "demasiado humana"). Es obvio que, al considerar el sistema económico y la realidad social como el producto del conjunto de los hombres resulta totalmente ridículo la búsqueda de culpables para los males, a no ser culpables menores en términos históricos.
Su pragmatismo hace que se aspire a la mejora del sistema político-económico como vía para la mejora de la situación concreta de los individuos y de ningún modo niega que cualquier persona, independientemente de su ideología pueda aportar una buena idea para ello. No hay o no debiera haber dogmatismo en el liberalismo (si lo consideramos como el eje central de lo que conocemos como "derecha", lo cual, concedo, es dudoso, pero sí una aspiración muy deseable), más allá de unos pocos principios básicos, como libertad, ley, propiedad privada... De modo que carece de sentido convertir al rival político en enemigo acérrimo, al menos mientras éste no se convierta en un enemigo de la democracia (no vayamos más allá porque entonces la discusión se desmadra).
En una oposición liberalismo-socialdemocracia en un sistema democrático estas razones creo que conducen a un comportamiento más sectario en la izquierda que en la derecha y por ello creo que hay más blogs izquierdistas que impiden los comentarios liberales o conservadores que al revés.
Y pregunto a los amables lectores de izquierdas que visitan esta su bitácora ¿les parecen correctas estas explicaciones o podrían ofrecernos a todos otras en sentido contrario?

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin que sea contradictorio, me parece fundamental el colectivismo, con lo que supone de delegar moralmente en otros o en lo políticamente correcto. Cuando la referencia ética máxima es la secta y esta es claramente asequible a cualquiera, el mero hecho de estar fuera de ella es ya un pecado.

Es algo realmente siniestro porque atrae a verdaderos psicópatas. Ya lo has visto en la otra entrada, cómo acaba en lo personal "me han hecho", yo vi", "fulatino hizo", en el ataque personal y en la falsificación de verdulera justificando una sisa. No es una paradoja, la cesión moral para llevarse a cabo debe conllevar importantes recompensas personales porque la individualidad es inevitable. Ser moralmente superior en virtud del número es tremendamente cómodo: sólo hay que gritar más y no dejar que nadie hable.

Amador dijo...

No puedo hablar por la izquierda, porque hace años que ya no me defino así, pero, con tu permiso, Xabier, tu explicación me parece pobre.

Convertir una abstracción en una finalidad en sí misma, llamémosla “dictadura del proletariado”, “razón”, “libertad” o “nación” puede generar actitudes totalitarias y una certidumbre moral que hace que los individuos se sientan autorizados a ciertos desmanes que sin embargo no se toleran al que se percibe como “lo otro”, generalmente englobado (por pura pereza intelectual y hasta por bajeza moral) en etiquetas como “facha” o “progre”. Me remito al primer comentario anónimo como ejemplo claro de ello. Tal vez esta es la raíz de las “diferencias sustanciales” que ves entre ciertas formas de censura o faltas al respeto entre “tu” acera y “la de enfrente” (permíteme que use tus términos).

Es una incongruencia, por otro lado, caracterizar a una ideología, como haces tú:
-Me han censurado en varios blogs de izquierda. Creo que la censura es la pasión de la izquierda.
Pero luego decir:
-Los casos particulares de gente que haya sido censurada no aportan nada a una comparación de dos ideologías.

Este argumento no tiene sentido a no ser que estés intentando ocultar la realidad, para mí evidente, que la mayoría de blogs de la RL no son liberales.

O, considera el doble rasero de argumentos como:
-El borrar comentarios manifiesta la pasión censora de la izquierda.
Pero luego:
-Cada blogger es libre de gestionar los comentarios de su blog como considere oportuno.
Lo cual es una trivialidad como decir “cada cual es libre de tirarse pedos por la calle”. Tomas casos particulares para probar una falta en “una acera”, pero la libertad individual, mira tú por donde, se convierte en coartada moral para no afrontar que hay tanto o más de lo mismo en “la tuya”. Por favor.

Otros razonamientos que haces son, como tú ya reconoces, puramente intuitivos y yo podría escribir un post similar sobre la doble moral de la “derecha” o del “liberalismo” utilizando tan sólo la estructura de tu post. También tengo la impresión de que muchos autores de la RL son niños bien. No puedo probarlo, sólo es una impresión que me llevo por su forma de expresarse, por la trivialidad con que se tratan ciertos temas, y por un enfoque bastante trivial de lo que es la “libertad”. Pero si yo escribiera un post intentando racionalizar que el “liberalismo” a la española o la derecha son movimientos de niños bien, sería una pedrada como la copa de un pino.

Libertymad dijo...

Lo que demuestra el debate en torno a tu entrada es que la mayoría de la gente que lee blogs no deja comentarios siempre -mejor, dicho, no lo hace casi nunca- salvo que uno introduzca ataques personales o comentarios que se puedan interpretar como tales. Es una pena que sólo nos interese contribuir cuando encontramos una alusión personal, sea real o percibida.
Mi experiencia en blogs me dice que en los de izquierda se borran muchos más comentarios que en los conservadores o liberales. Yo un día borré uno porque me parecía una chorrada y me estuvieron llamando fascista tres días. Luego unos amigos míos escribieron comentarios en ese blog y se los borraron todos.

naixin dijo...

El fanatismo religioso o el fundamentalismo moral e ideológico, que se nutren del hecho de no estar totalmente asumido lo genuino de la propia opción, de modo que cualquier disparidad de pareceres (en cosas plenamente opinables) amenaza con desestabilizar y se tiende a eliminar al supuesto disidente - en realidad, un contrincante incómodo o incluso marrullero, pero en su derecho de serlo -, crean un aire duro, crispado y antipático en sus partidarios.

Así se hacen antipáticos y duros, además de timoratos, ineficaces y cerrados. Este es el estado de cosas actual.

Carlitos dijo...

Ahora voy en serio:
No seamos ingenuos. Todos o casi todos los foros/blogs en los que no se establece un mecanismo de censura se van a pique, salvo cuando el administrador mantiene trolls para obtener visitas (que los hay; incluso con administrador-troll) o el foro no despierta el suficiente interés del gamberro de turno. De hecho, aunque al troll no se le haga caso, es imposible frenarlo y siempre “llorará” cuando se vea en peligro con el fin de mantenerse.
Lo contrario de no censurar y demás es un mito. Entre otras cosas porque el troll, a su manera ya está censurando. No emplea una crítica contructiva sino que critica para divertirse, no para exponer sus argumentos. Es por joder, no por otra cosa.

El que no lo vea así, es que no se mueve más que por 3 ó 4 sitios de la Red. 1 sola persona con ganas de fastidiar y sin frenos es mucho más fuerte que el resto de los corderitos. La razón es sencilla: los condicionamientos morales son una baza que juega en contra del corderito sin ofrecer casi (si hay alguna) recompensa. Es curioso tb. que muchos de estos trolls son hackers que -a menudo- se cargan las págs. porque les molesta su contenido o alguien específico (eso sí, que el Estado* no regule nada, que para eso están ellos), lo cual demuestra el respeto que tienen por la libertad de expresión. Que le pregunten a Daniel lo que le pasó gracias a esos (o ése) buenos hackers amantes de la libertad de expresión.

No hay más que hacer una pequeña observación de cómo está la cosa por Internet. Repito: ningún o casi ningún foro sin censura es inmune a trolls. Por la única razón de que hay gente se ampara en el anonimato para hacer putadillas (yo me incluyo en ocasiones pero no como los trolls de dedicación completa que gustan de cambiar de nick, IP, servidor…). El problema es que el anonimato reduce los incentivos hacia un comportamiento civilizado.
Así que una cosa es que uno sea liberal y otra que sea idiota: hay que censurar y mucho. No es cuestión de conservadurismo o de socialismo sino de sentido común, incentivos y cuidado de la propiedad privada de cada uno y de responsabilidad ante el carácter público del foro. Si ahora me fuera al blog de Libertymad a hacerle la puñeta, estoy casi seguro de que en menos de un mes (y tiro por lo alto) le obligo a adoptar algún sistema de censura hacia mí. Casi pondría la mano en el fuego. Ah, y no te preocupes porque te llamen fascista, hombre, a mí me han llamado fascista y comunista. Así que lo tengo todo… Y no me importa. ;-D

Por otra parte, la censura no debería ser ideológica, salvo que desvirtúe por completo el ideario del foro si éste es político. Debería centrarse en unas normas de comportamiento bien definidas. Así, al que no lleve una conversación normal, se le avisa 1 ó 2 veces o, directamente, se le borran los comentarios. Lo anómalo es que se expulse al que se quiere o se censure de manera torticera, que es lo que suele ocurrir. A mí me ha censurado más gente de la que he expuesto, pero no me molesta y, si considero que tienen razón, no me quejo y ni los nombro. Si actúan con parcialidad, eso ya es otra historia. En tal caso, que lo avisen en su foro/blog y los que entran ya sabrán a que atenerse. El problema es que en ocasiones el administrador/moderador practica en su blog/foro aquello que odia por lo que él –como verdadero responsable- pierde toda capacidad de actuar con justicia y, moralmente, queda desautorizado para tomar medidas.

Y no, en mi experiencia no tiene nada que ver con las ideologías: todos censuran con mejor o peor suerte. Y los que no censuran es porque no se han enfrentado nunca a una situación difícil.

Saludos

* No solicito una regulación administrativa de la Red, pero un individuo que se carga págs., atentando contra la libertad de expresión, desde luego es el menos indicado para abogar por una falta de regulación estatal. Algo típico de la hipocresía hacker.

... dijo...

Al margen de la cuestión, pero tal vez no demasiado:

"La diferencia entre derecha e izquierda respecto a la lucha cultural y los intelectuales no radica en la cuantidad sino en las diferentes pautas de actuación: la izquierda, sobre todo desde el auge del marxismo, quiere tener y tiene “intelectuales orgánicos” militando en sus partidos, o intelectuales declaradamente simpatizantes, que es otra forma de militancia.

Gramsci postuló el “monopolio cultural”; para él “la cultura ha de tener objetivos de clase y límites de clase”, describiendo al “intelectual orgánico” como aquél “cuya relación con la clase revolucionaria es fuente de un pensamiento común”… en definitiva, que actúa en grupo, atendiendo a las consignas recibidas; de ahí que los colectivos de abajo-firmantes sean típicos de la izquierda y que los apoyos mutuos entre esos intelectuales y de todos ellos con los poderes izquierdistas sean muy patentes.

Los teóricos izquierdistas de nuestro país siguen hablando de “pensamiento común”, “acción colectiva”, “bloque ideológico” ...de los intelectuales orgánicos; y se destaca con satisfacción que los “intelectuales de la clase progresiva” acaban por someter como subordinados a los intelectuales de los demás grupos sociales a través de la formación de un sistema de solidaridad entre todos ellos, con vínculos de orden psicológico (la pueril vanidad) y a menudo de casta (técnico-jurídicos, corporativismo…); señalan que esta atracción termina por crear aquel objetivo de “bloque ideológico”. Existen otros bloques ideológicos que los autores de este blog conocerán mejor que yo.

Esto no ocurre con la derecha española: son muy pocos los intelectuales que se encuadran o autoproclaman en este campo.

Ellos se caracterizan más bien, al igual que los liberales, por el individualismo y la independencia crítica, y con frecuencia les gusta demostrarlo señalando distancias con los políticos de su área de pensamiento, o destacando coincidencias y relaciones con los del campo izquierdista. Lo de Jiménez Lozano es un caso extremo: él acude cuando le invitan pero no habla del tema propuesto.

Detestan formar cuadrilla. Defienden escrupulosamente su libertad y son independientes, pero todo tiene un límite."

Xabier Cereixo dijo...

Muhísimas gracias por participar. Me siento ogulloso del tono en que se han realizadfo estos 6 primeros comentarios, los cuales me sugieren algunas ideas. Sin orden particular:
-El tema parece despertar el mayor interés, luego no debe ser baladí.
-Parece que en una y otra cuerda todo el mundo tiene experiencia de "censuras" más o menos arbitrarias.
-No se me había currido, pero es verdad que una situación complicada puede llevarte a tener que impedir el acceso a algún cretino rompe-blogs. No me he visto en ninguna situación así y espero que no me ocurra.
-La libertad no me parece ninguna abstracción, me parece algo muy real, muy concreto, totalmente tangible, no hay más que ver cómo se siente uno en su asencia.
-Amador, tu comentario no deja de interesarme pero no me gusta demasiado que tergiversen lo que digo. No baso mis argumentos en el hecho de que me hayan censurado. Tu reducción al absurdo -legítima y una de mis formas preferidas de contraargumentar- no me parece en este caso pertinente.
-Sobre si algunos, muchos, pocos, la mayoría o una minoría de los blogs de RL son o no liberales, salvo que que cuantifiques y argumentos es un comentario de naturaleza tan intuitiva como el que yo mismo reconozco en mi artúiculo.
-Es falso que no afronte el hecho de que muchos que se denominan liberales no lo sean en realidad. Creo haberlo expresado con bstante claridad.
-Más aún si relee con atención hago un claro distingo entre liberal, conservador y derecha.
-Creo, lo digo con el máximo respeto posible, quesu comentario, Amador, es de naturaleza prejuiciosa y que podría haber sido escrito ptrescindiendo de mi artículo. Se centra en lo anecdótico y no hce ninguna referencia al meollo de la cuestión. De hecho lo único que se entiende con rotundidad es que los liberales patrios practicamos una doble moral y que en RL ni siquiera abyundan los liberales, comentario que podria haber introducido en cualquier entrada de caluier autr de ualquier día.
-Por último, Amador, su despedida roza el mal el gusto aunque, apesar de ello, percibo un cierto intento de contención que le honra. Creo que ignora el hecho fundamental de que entrecomillo la palabra "censura". Con todo, gracias por su intervención.
-Perdonen mi ignorancia ¿qué es un troll?
-Es evidente, para mí, que la importancia ideológica que uno da al grupo (sociedad) o al individuo determina en algún gradeo el individualismo o el sectarismo de las personas. Sin embargo, es frecuente que acérrimos individualistas pero poco formados en trérminos políticos se manifiesten profundamente izquierdistas e incluso comunistas. Normalmente estas personas no durarían un segundo bajo u gobierno de Stalin, Mao o Castro. Esta razón causó, hace mucho años, la primera crisis ideológica que concluyó con mi salida del redil de la izquierda. Pecados de adolescencia, ya saben. Lo dicho, muchas gracias, sinceras, por intervenir.

Carlitos dijo...

- ¿qué es un troll?
- Cuánto se repite esta pregunta…
Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Troll_(Internet)

En realidad no hay una definición precisa. Podría decirse que es un individuo que se dedica a reventar conversaciones y generar mal ambiente en las comunidades virtuales. A veces aún siendo moderador o administrador de la misma. Viene definido por una actitud destructiva y no aportar nada. Usa muchas técnicas: cambia de nicks, aprovecha el anonimato, engaña para no ser reconocido, enfrenta a usuarios entre sí, humilla, crea comentarios absurdos, repite posts, postea cosas ridículas, tonterías irónicas o respuestas a mala leche, predica, no contesta a lo que le preguntan, roba o estafa dinero a los usuarios, hace de spamer, etc. Incluso pueden acabar hackeando el sitio o a determinados participantes. El repertorio es muy variado pero, a la larga, monótono.

Por lo general lo que les define es una actitud malintencionada hacia todos los demás. Un ejemplo típico es el individuo ése que tiene incrustado el inteligentísimo Gran Ajopringuels. Ése que se hace llamar la Virgen de Alcaraz, Simple, Gringo Jalincho, Si los árabes y cualquier tontería que se le ocurre… Cuando no suplanta los nicks de otros usuarios. Por cierto, que tb. aparece por aquí. Éste es un trolcillo antisistema de izquierdas que –curiosamente- no aparece como tal por la blogesfera socialista. Le ha cogido el gusto a ésta y aquí hace de las suyas (claro que la RedLiberal tb. tiene a algunos usuarios que hacen el troll entre las filas socialistas)... Más que nada porque aquí muchos van tan de liberales que han perdido el norte y son unos ineptos a la hora de diferenciar libertad de libertinaje... Además de que ellos emplean tb. técnicas troll, como ya dije indirectamente.
Éste es un individuo incapaz de aportar casi nada interesante, insulta a todos los que ve, defiende a asociaciones que abogan por causar millones de muertos, etc. Y luego va diciendo que él es el único decente.

En fin, a estos individuos no les interesa mucho debatir, sólo generar un ambiente enrarecido. Unos se divierten, otros satisfacen sus necesidades de poder y esas cosillas. A mí me resultan muy divertidos pero en realidad son una lacra para la comunidad.
También puede ser un troll un individuo fuera de lugar. Por ej. un socialista que viniese a predicar su ideario y no a establecer su punto de vista sobre un tema en una comunidad liberal sería un troll. Lo contrario tb. sería un troll.
Espero que lo tengas más claro.

Xabier Cereixo dijo...

Gracias. Sé a qué te refieres. Había uno por aquí que hablaba de intercambiar pornografía o algo así en todos los comentarios. Al final se cansó, pero, por lo que dices, acabrá volviendo. Gracias por la explicación, un saludo.

Amador dijo...

Coincido contigo, Xabier, en la satisfacción que causa el ver cómo en un blog de la RL se puede discutir puntos de vista opuestos manteniendo las formas, cosa que hasta ahora nunca había visto.

Siento que no te guste que tergiversen tus palabras. A mí tampoco. Plantéate, sin embargo, la posibilidad de que no hayas sabido explicarte mejor ante un entorno que no comparte tu visión del mundo. Tú mismo cierras el post pidiéndole a gente que no piensa como tú que te responda y todo lo que te he dicho se basa en lo que he leído de ti en tus dos últimos posts y en los comentarios. Creo que deberías tener la piel un poco más dura y aceptar que lo que digas puede tener lecturas que no puedas prever.

Permíteme que te diga que a ti la "libertad" te parece algo "totalmente tangible" como lo son o han sido "España", "Cataluña", "Eldorado", la "Jihad" o el "Axis of Evil" para otras personas. Sin entrar en los actos específicos de cada ideología, el que tú te creas en alguna medida superior a otros "tangibilistas" para mí sólo confirma tu ceguera. Espero que no veas esto como un acto de tergiversación o de mal gusto. Pero esta y no otra es la idea que basa mi respuesta a tu post: la creencia en la realidad tangible de abstracciones es la vía directa al extremismo. Evidentemente, no espero que la compartas.

Efectivamente, mi opinión de que la derecha o los "liberales" tienen una doble moral es una intuición personal y no lo he planteado de otra manera.

Siento que el final de mi post te pareciera de mal gusto. Creo que no me expliqué bien. Sólo intenté decir que la forma de expresarse de algunos bloggers "liberales" me parece característica de un niño bien (ya que muchos se expresan como muchos niños bien que he conocido). Evidentemente, eso es una impresión personal que no puedo defender por extenso de manera racional. Si lo intentara, el resultado sería algo así como esa "pasión por la censura" de la que hablas en tus dos últimos posts.

Me gustaría responder a Carlitos y a "...", pero por desgracia mi tiempo de ocio tiene un límite. Un saludo,

Amador

Xabier Cereixo dijo...

Amador, agradezco el tono de tus palabras, ya lo he dicho, aunque, naturalmente, no coincida con ellas. Respecto a la tangibilidad de la libertad, en fin, no negaré que tiene un punto de abstracción y que no es algo fácil de definir (hay sesudos y gruesos tratados sobre ello como para parar un millón de trenes). Pero, digamos, hay abstracciones y abstracciones.
Como he dicho debe ser algo bastante tangible por lo mucho que se padece en su ausencia. En cualquier caso "dictadura" me parece también algo bastante tangible, en este caso por lo mucho que se sufre su presencia. No puedo en modo alguno aceptar que la aspiración a la libertad y la lucha contra el totalitarismo pueda determinar la caída en un extremismo como la yihad, por ejemplo, que promete algo para una vida futura en otro mundo. Tampoco negaré que hay personas, particularmente en el ámbito grupal, capaces de volverse extremistas hasta con las colecciones de kiosko y ello no demuestra nada, a no ser una característica típicamente humana.
La idea de que RL y el liberalismo en general es cosa de niños pijos me parece digna de figurar en el podium de los prejuicios y los estereotipos. Eso está cambiando mucho y a gran velocidad y puestos a intuir (como ambos reconocemos hacer) creo sinceramente que el liberalismo acabará siendo la ideología que abracen los más jóvenes con más frecuencia porque me resulta incomprensible y casi imposible que -dados sus éxitos- las ideas de corte socialista o marxista puedan seguir encandilando como antaño por mucho más tiempo.
La propaganda izquierdista -qué duda cabe- ha sido muy efectiva desde hace ya demasiadas generaciones a la hora de conquistar los corazones más inmaduros. Pero la sociedad de la información está acabando con eso, aunque será poco a poco, claro. Cada vez conozco más liberales jóvenes que no tienen nada de niños bien ni de fachas y que son gente que, simplemente, ya no consideran aceptable llevar la camiseta de un fanático terrorista como el Che para parecer enrollado y solidario y estar en el bando de los buenos. Cada vez son más las personas cansadas del rollo ecologista en plan Greenpeace, o de la histeria feminista o de cualquiera de los otros mil ejemplos que se podrían poner.
La información fluye en la Red con libertad (ay, esa abstracción) y ya empieza a no valer la repetición en plan lorito de cuantos pobres hay en el mundo porque la gente ahora quiere saber si hay más o menos que hace 25, 50, 100 y 200 años, y la evolución del porcentaje en el total, y de los países y las diversas zonas económicas y las razones de que existan naciones saliendo de la pobreza y convirtiéndose en potencias industriales que crean sus clases medias y disfrutan de las bondades del capitalismo y la civilización; y las razones por las cuales otros países y hasta continentes enteros no lo consiguen. Se va despacio pero se va y me resulta obvio que son muchas las personas cansadas de las simplezas del antimperialismo y el anticapitalismo y la antiglobalización y todas las demás cajas llenas de vacías consignas con apariencia de ideas políticas.
Nunca el liberalismo había sido atacado de una manera tan virulenta por el izquierdismo militante. Antes podían ser la clase de los poderosos, la iglesia o las grandes corporaciones, pero ahora se han revuelto contra el liberalismo mismo porque los propagandistas de los hijos de Marx no son ningunos tontos y saben bien que se enfrentan a una doctrina política poderosísima con capacidad no sólo de captar la atención de la gente sino de alcanzar logros prácticos en esta vida, en esta generación, en el mundo de hoy, sin remitir los éxitos a un futuro lejanísimo o a otra vida.
Creo, lo digo con sinceridad y sin acritud, que en estas ideas que he expuesto un poco a salto de mata, se esconde la razón por la cual el liberalismo y el izquierdismo (dejo el conservadurismo fuera para no complicar las cosas, no porque lo menosprecie -aunque yo personalmente no sea conservador-) presentan actitudes diferentes respecto a cuestiones como la censura: el liberalismo es una fuerza en expansión y el izquierdismo es una fuerza en retroceso. La izquierda hace ya mucho que vive a la defensiva y en términos doctrinarios vive de manera vergonzante. El liberalismo ha traído a la Humanidad hasta aquí mientras que el socialismo no ha aportado sino autoodio, mala conciencia, regímenes atroces y un utopismo vano y pueril que impide a muchos disfrutar de la vida y de las posibilidades que ofrece. El socialismo, y sus hijos políticos, es, en mi opinión, no sólo un error intelectual sino un virus que enferma a la civilización occidental causándole grandes dificultades. Tal vez tuvo su papel histórico y sirvió en un capitalismo incipiente para hacer comprender que tanto empleados como empleadores tenían que salir beneficiados de sus tratos, algo que, por otra parte, se podía consenguir sin ninguna necesidad de socialismo (pero seamos benévolos).
Por todo ello veo que el izquierdismo en general presenta una mayor tendencia a la manipulación. Es muy fácil leer a articulistas izquierdistas redomados en los periódicos de derecha o los dibujantes del humor gráfico, pero no al revés. ¿Cuándo un Javier Ortiz en El País?¿Cuándo un Pío Moa? Creo que es esta actitud frente al capitalismo y a occidente la que hace a muchos blogueros considerar que, bueno, tampoco hay ninguna necesidad de abrir los comentarios a los defenmsores de algo tan horrible como el capitalismo. A mí me parece bastante claro.
En fin, también se me acaba el tiempo de "ocio". Saludos, un placer.

Xabier Cereixo dijo...

Amador, agradezco el tono de tus palabras, ya lo he dicho, aunque, naturalmente, no coincida con ellas. Respecto a la tangibilidad de la libertad, en fin, no negaré que tiene un punto de abstracción y que no es algo fácil de definir (hay sesudos y gruesos tratados sobre ello como para parar un millón de trenes). Pero, digamos, hay abstracciones y abstracciones.
Como he dicho debe ser algo bastante tangible por lo mucho que se padece en su ausencia. En cualquier caso "dictadura" me parece también algo bastante tangible, en este caso por lo mucho que se sufre su presencia. No puedo en modo alguno aceptar que la aspiración a la libertad y la lucha contra el totalitarismo pueda determinar la caída en un extremismo como la yihad, por ejemplo, que promete algo para una vida futura en otro mundo. Tampoco negaré que hay personas, particularmente en el ámbito grupal, capaces de volverse extremistas hasta con las colecciones de kiosko y ello no demuestra nada, a no ser una característica típicamente humana.
La idea de que RL y el liberalismo en general es cosa de niños pijos me parece digna de figurar en el podium de los prejuicios y los estereotipos. Eso está cambiando mucho y a gran velocidad y puestos a intuir (como ambos reconocemos hacer) creo sinceramente que el liberalismo acabará siendo la ideología que abracen los más jóvenes con más frecuencia porque me resulta incomprensible y casi imposible que -dados sus éxitos- las ideas de corte socialista o marxista puedan seguir encandilando como antaño por mucho más tiempo.
La propaganda izquierdista -qué duda cabe- ha sido muy efectiva desde hace ya demasiadas generaciones a la hora de conquistar los corazones más inmaduros. Pero la sociedad de la información está acabando con eso, aunque será poco a poco, claro. Cada vez conozco más liberales jóvenes que no tienen nada de niños bien ni de fachas y que son gente que, simplemente, ya no consideran aceptable llevar la camiseta de un fanático terrorista como el Che para parecer enrollado y solidario y estar en el bando de los buenos. Cada vez son más las personas cansadas del rollo ecologista en plan Greenpeace, o de la histeria feminista o de cualquiera de los otros mil ejemplos que se podrían poner.
La información fluye en la Red con libertad (ay, esa abstracción) y ya empieza a no valer la repetición en plan lorito de cuantos pobres hay en el mundo porque la gente ahora quiere saber si hay más o menos que hace 25, 50, 100 y 200 años, y la evolución del porcentaje en el total, y de los países y las diversas zonas económicas y las razones de que existan naciones saliendo de la pobreza y convirtiéndose en potencias industriales que crean sus clases medias y disfrutan de las bondades del capitalismo y la civilización; y las razones por las cuales otros países y hasta continentes enteros no lo consiguen. Se va despacio pero se va y me resulta obvio que son muchas las personas cansadas de las simplezas del antimperialismo y el anticapitalismo y la antiglobalización y todas las demás cajas llenas de vacías consignas con apariencia de ideas políticas.
Nunca el liberalismo había sido atacado de una manera tan virulenta por el izquierdismo militante. Antes podían ser la clase de los poderosos, la iglesia o las grandes corporaciones, pero ahora se han revuelto contra el liberalismo mismo porque los propagandistas de los hijos de Marx no son ningunos tontos y saben bien que se enfrentan a una doctrina política poderosísima con capacidad no sólo de captar la atención de la gente sino de alcanzar logros prácticos en esta vida, en esta generación, en el mundo de hoy, sin remitir los éxitos a un futuro lejanísimo o a otra vida.
Creo, lo digo con sinceridad y sin acritud, que en estas ideas que he expuesto un poco a salto de mata, se esconde la razón por la cual el liberalismo y el izquierdismo (dejo el conservadurismo fuera para no complicar las cosas, no porque lo menosprecie -aunque yo personalmente no sea conservador-) presentan actitudes diferentes respecto a cuestiones como la censura: el liberalismo es una fuerza en expansión y el izquierdismo es una fuerza en retroceso. La izquierda hace ya mucho que vive a la defensiva y en términos doctrinarios vive de manera vergonzante. El liberalismo ha traído a la Humanidad hasta aquí mientras que el socialismo no ha aportado sino autoodio, mala conciencia, regímenes atroces y un utopismo vano y pueril que impide a muchos disfrutar de la vida y de las posibilidades que ofrece. El socialismo, y sus hijos políticos, es, en mi opinión, no sólo un error intelectual sino un virus que enferma a la civilización occidental causándole grandes dificultades. Tal vez tuvo su papel histórico y sirvió en un capitalismo incipiente para hacer comprender que tanto empleados como empleadores tenían que salir beneficiados de sus tratos, algo que, por otra parte, se podía consenguir sin ninguna necesidad de socialismo (pero seamos benévolos).
Por todo ello veo que el izquierdismo en general presenta una mayor tendencia a la manipulación. Es muy fácil leer a articulistas izquierdistas redomados en los periódicos de derecha o los dibujantes del humor gráfico, pero no al revés. ¿Cuándo un Javier Ortiz en El País?¿Cuándo un Pío Moa? Creo que es esta actitud frente al capitalismo y a occidente la que hace a muchos blogueros considerar que, bueno, tampoco hay ninguna necesidad de abrir los comentarios a los defenmsores de algo tan horrible como el capitalismo. A mí me parece bastante claro.
En fin, también se me acaba el tiempo de "ocio". Saludos, un placer.

Sergio dijo...

He leído como el 50% de los comentarios, sólo una reseña:
"Que le pregunten a Daniel lo que le pasó gracias a esos (o ése) buenos hackers amantes de la libertad de expresión"
Eso no es un hacker. Alguien que hace eso se le considera normalmente un imbécil, aunque tiene alguna definición más "técnica". Por cierto, acabo de descubrir su blog y al margen del contenido de los comentarios, que me queda mucho por leer para hacerme una idea global del sitio, lo que he visto hasta ahora se ve distinto pues estoy acostumbrado a expresiones muy cortas y post poco trabajados. Se ve el tiempo empleado y el buen rollo que se comparte aquí. Añadido a favoritos, espero explorarlo más a fondo cuando tenga tiempo. Un saludo a los habituales.

Ricardo Muñoz José dijo...

La política es siempre campo de contraposiciones, por lo tanto nadie tiene la verdad en las manos.
Por mi parte, al texto "Blogs, izquierda...",lo encuentro centrado, oportuno y esclarecedor.

Con tu permiso, tanto a ti como a tus lectores, los invito a leer
"LAS VOCES VIENEN DEL MAR"
Allí hallarán muchas respuestas, porque estoy seguro que nadie llegó tan lejos.
Este es un libro que merece ser leído, divulgado y comentado.
La dirección es:

http://www.lulu.com/content/2688216

Salud y suerte para todos.