domingo, noviembre 12, 2006

Fachas, Polanco, Mass-media, Guerra Civil. Discutiendo con la izquierda (1)

Sale la palabra facha en otra discusión con mi amigo izquierdista Tiberio, acerca, esta vez, de Polanco, de medios de comunicación, de memoria histórica y otras cosillas. Consultar aquí, el origen y la discusión al completo. Lo que sigue son mis tres respuestas.

1.-
Bueno, claro, el pequeño detalle de que el ABC está perdiendo lectores e influencia de manera dramática gracias a su particular sentido de la moderación es, digamos, irrelevante. Tiene toda la lógica que mientras los lectores liberal-conservadores se piran a toda leche del panfletito polanquiano en que se ha convertido el que durante un siglo fue su diario de referencia, aquí, como en otro millón de chiringuitos progres le déis vuestro plácet. Lo que ocurre es que en progrelandia no se va a leer, aunque reciba vuestros parabienes, y quienes podrían leerlo están ya dejando de hacerlo… y sin remedio ni vuelta atrás. Así que, me pregunto, ¿de qué servirá tanta moderación, centrismo y modernismo si no lee nadie o acaba cerrando? ¿Lo van a regalar como separata con El País?

2.-Y dale con el odio y el miedo. ¡Santo mantra!
La cuestión es ¿por qué vende menos? No vale con decir que la moderación vende menos, ¡eh!
Una cuestión secundaria pero muy interesante es ¿qué es la moderación?
Pensemos en cuanto ha ocurrido en España tras la horrible matanza del 11-M. Según el diario que hace caída libre entre otros deportes de riesgo y según las tesis que nos quieren vender como centrismo los Gallardón, Piqué, Arenas, Núñez Feijoo y todos estos políticos tan pagados de sí mismos como poco tolerados por la base social liberal-conservadora de este país(y ya no digamos según la progresía nacional, pero aquí no entra en el análisis), aquí no han pasado sino cositas normales en una democracia liberal, que lo que tiene que hacer una “derecha civilizada” es esperar tranquilamente, hablar bajito para no molestar a los dictadores de la corrección política y seguir la doctrina que marque cada mañana la atronadora orquesta polanquiana; y, a lo mejor, con un poco de suerte, dentro de unos añitos, cuando España se haya convertido en la Confederación de Pueblos Ibéricos o algo por el estilo, se le permite a Gallardón que gobierne una legislaturita, que no hay que pasarse con la alternancia.
Pero da la casualidad de que media España (por lo menos) no va a ir tan tranquilamente por la senda que le marquen sus adversarios políticos. Media España (por lo menos) tiene una idea diferente de las cosas y esta idea no está defendida, precisamente, por el ABC de hoy en día. ¿Cuándo, Dios mío, cuándo váis a comprender que no vamos a meternos debajo de las piedras sólo porque nos tildéis de fachas que cultivan el odio y generan el miedo?¿Quiere la “derecha”, acaso, cerrar alguna cadena de radio como quiere la izquierda?¿Le ha hecho la “derecha”, acaso, manifestaciones ante la sedes de los partidos de izquierda, como ésta sí ha hecho, incluso con violencia, explícita o implícita según los casos?¿Quiere la “derecha”, acaso, ponerle multas a los ciudadanos por rotular los carteles de sus negocios en una lengua que disgusta al poder establecido como hace la izquierda casi española de nuestros días, enamorada del nacionalismo antiespañol?¿Ha comprado la “derecha”, acaso, cadenas de radio para cerrarlas o periódicos para cerrarlos o ha hundido periódicos para que no molesten, como han hecho los poderes, políticos o empresariales oficiales de la izquierda?¿Promueve la “derecha”, acaso, estatutos abiertamente anticonstitucionales rompiendo el consenso que nos ha permitido un período de paz y progreso prácticamente sin parangón en nuestra Historia como efectivamene está haciendo la izquierda sin ningún tipo de remordimiento o autocontrol?¿Ha promovido la “derecha”, acaso, la expulsión del sistema de alguna fuerza democrática al estilo del Pacto del Tinell, auténtico pacto del odio incompatible con el discurso de la moderación hipócrita que sostienen en público nuestros izquierdistas patrios con poder?¿Se ha puesto la “derecha”, acaso, a exhumar los muertos de la Guerra Civil, arrojándolos encima de la mesa, removiendo viejos odios y reabriendo viejas cicatrices?¿Ha roto la “derecha”, acaso, el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo?¿Se ha puesto “la derecha”, acaso, a negociar de espaldas a la ciudadanía con un grupo terrorista que sí que es realmente la representación genuina del odio y el miedo?
Por favor, menos mantras, más rigor y más aprecio por la libertad.

3.-
Si no ves la “influencia” del polanquismo o prisoismo en los medios de comunicación de este país -sean propiedad de Vocento, Planeta o Zeta- nada de lo que yo pueda decirte te va a convencer de lo contrario. Si no aprecias líneas de confluencia entre Luis del Olmo y Gabilondo, entre La Vanguardia y El Periódico, entre A-3 y Tele-5, no hay nada que yo pueda decir para disuadirte. ¿Qué diferencias hubo entre unos y otros en el Prestige, en la Guerra de Irak, o el Estatut? ¿Cuáles de estos periodistas o grupos de comunicación protestaron por la compra de A-3 Radio por parte de la SER para cerrarla o por la puesta en marcha de un órgano censor tan furibundamente antidemocrático como el CAC catalán? ¿Te acuerdas del pavoroso silencio de los mass media españoles en el atroz período felipista,caracterizado por el robo al por mayor, secuestros, asesinatos y quiebra del estado de derecho, de los contrapesos de poder y acoso sin límites a los medios de comunicación críticos? Da igual, nunca lo váis a aceptar. ¿Dónde están las críticas a la invesigación oficial del 11-M en estos medios? Todas las televisiones de España son tan patéticamente progubernamentales que me parece que hay que echarle valor para defender que existe algún tipo de pluralidad en el espacio catódico nacional. La unanimidad ideológica pronacionalista es tan obvia en Cataluña que de no ser tan dramático me partiría de risa ante quien pretendiese que tal cosa no es cierta.
Pero, de todas formas, la dictadura polanquista es, en algunos aspectos bastante más sutil que el mero hecho de tratar una noticia u otra (CAC, Carmel, 3%, acoso a los castellano hablantes, presión ilegitima sobre el PP). Es, sencillamente, una dictadura ideológico-cultural aceptada por casi todos, incluida buena parte de la derecha.
Tú mismo me das un ejemplo de ello. Si la derecha quiere que se la trate debidamente no tiene más que firmar lo que la dictadura polanquista dice que tiene que firmar y se le perdona la vida y no se la trata de facha; que condene en el Parlamento la dictadura franquista ¿Por qué? ¿No es el Parlamento un órgano legislativo?¿Se ha convertido en la Real Academia de la Historia?¿No se puede defender con toda legitimidad que ese tipo de resoluciones no son adecuadas ni pertinentes?¿Con qué derecho nos acusáis de fachas a los que pensamos algo diferente de lo que pensáis vosotros?Y si toda la orquesta polanquiana y sus rendidos admiradores ignoraran el fenómeno de deslegitimación perfectamente organizado que es, en realidad, todo eso de la “memoria histórica” ¿crees, acaso, que tendría ni la más mínima repercusión?Polanco decide en este país si una cosa existe o no. O eso pretende, porque no es infalible y hay por lo menos media España que empieza a estar un poco hartita.
Te doy la razón en que el PP ha intentado controlar los medios de comunicación públicos siempre que ha podido allí donde gobierna. En ese sentido sn igual de liberticidas. Sin embargo son diferentes las formas de hacerlo de unos y otros. El PP sólo busca un control electoral de la situación, así que busca un cretino estilo Urdaci capaz de decir que unos abucheos son aplausos y quedarse tan ancho. No plantea batalla en el terreno de las ideas, lo que sí hace el Imperio Polanquiano y con gran efectividad.
No sé que manifestación habrás visto tú frente a las sedes del PSOE, pero en honor a una discusión sincera y limpia, por favor, no me compares el acoso al que se ve sometida la derecha y lo que puntualmente pueda pasar un día en una sede del PSOE en no sé qué ciudad de España (además de que el PP ni loco se atrevería a tal cosa). Todo el mundo sabe que en este país hay millones de personas que no reconocen públicamente que votan al PP. Todo el mundo sabe que en este país la izquierda goza de un prestigio social que se le ha negado a la derecha -en gran medida por el trabajo constante de los medios de comunicación y en parte por que la derecha es un poco gili-. Todo el mundo sabe que en este país la izquierda y los nacionalistas se han conjurado para aislar al PP en las instituciones públicas. Y ya no hablemos de la situación que padece la derecha española en Cataluña y en el País Vasco. Si quieres comparar, compara, pero no hará mucho por tu credibilidad, dicho sea sin animadversión personal.
Y, por favor, no me cuentes un caso de un señor que no se entendía con el juez, cuando sabes perfectamente que los poderes públicos catalanes están tratando de expulsar de la vida social, comercial, lectiva o política a la lengua que hablan la mayoría de los catalanes, y cuando sabes que el catalán goza de todas las ventajas habidas y por haber que un nacionalista haya imaginado en su caletre y los tontorrones políticos españoles sean capaces de tragar, esto es, casi todas.
Y no, no me molesta en absluto que Fulanito de Tal busque y desentierre a su abuelito, si eso le hace más feliz. Me molesta porque me parece cruel, injusto y pernicioso para la democracia y la paz social, que la izquierda utilice a todos los Fulanitos de Tal que se dejen (que no son todos, porque algunos muy llamativos se han negado a ser utilizados) para tratar de deslegitimar a la derecha y tratar de lograr hoy, lo que no fueron capaces de lograr en el 78; y que quieran hacerlo, además, arrinconando a la derecha social y política porque todavía la necesitan para lograr esos cambios, porque todavía no se atreven a hacer lo que hicieron en la República: imponer una constitución de izquierdas a todo el país.
Pero no desesperes, la locomotora está en las vías con la caldera bien alimentada y todo se andará y probablemente a mucha velocidad (no le auguro mucha vida a la dinastía borbónica).
Y tiene mucha triste gracia que le pidas a la derecha que condene la dictadura de Franco y que me pongas como ejemplo que no sé que personas de izquierda dicen que lo de Paracellos fue una barbaridad. En primer lugar, yo he visto hace poco como hacían doctor horroris causa a Carrillo en el bando de los buenos (sic). Esta es una forma muy curiosa de admitir que aquello fue una barbaridad. Y en segundo lugar, si algo no es la izquierda española es autocrítica con su papel en la República y en la Guerra Civil. ¿Váis a condenar acaso el papel de la izquierda en la imposición al país de una Constitución hecha sólo por una parte; en el levantamiento revolucionario del 34, PSOE-Esquerra y otros, incapaces, demócratas ellos, de aceptar los resultados electorales; en la pretensión del PSOE de Largo o Negrín y su sustento del PCE de destruir la democracia liberal e imponer un régimen soviético; en el cúmulo de ilegalidades que jalonaron su paso por el Gobierno; en el acoso a la derecha; en el cierre de sus periódicos; en la infinidad de asesinatos políticos que cometieron antes de la Guerra Civily en la infinidad de crueldades y abyecciones que cometieron durante la misma?
Yo creo que hay que tener mucho morro para pedirle a los demás lo que uno ni hace ni tiene intención de hacer.
Pero no hay que preocuparse porque no sólo Polanco va a apoyar tan singular sentido de la equidad, también lo harán en el ABC, en Protagonistas, en Tele 5, en A-3, en La Vanguardia, en El Periódico, en El Correo, en Punto Radio, en Goma Espuma (Onda Cero), en La Sexta; así que añada a eso la SER, Cuatro, Canal-Plus y la Plataforma Digital regalada por los idiotas del PP al señor emperador, El País, la ilegal Localia; y añada TVE, La 2, RNE, R5, R3; y añada las radio fórmulas, Los 40, M-80 y añada Santillana para adoctrinar desde la cuna; y añada la mayoría de la prensa regional y local. Y después dígame que no hay un imperio mediático obvio del propio Polanco o de lo que Polanco significa.
Y después, claro, llámeme facha, señor Tiberio, porque yo tampoco considero que sea una buena idea que el Parlamento se dedique a condenar ni el franquismo ni nada.
Y después de llamarme facha, hágame un elogio de lo bueno que es el intercambio libre de pareceres.
Y claro, este humilde facha sólo podrá entender que se refiere a lo bueno que es intercambiar pareceres en libertad siempre y cuando a uno le den la razón.
¿Est-ce que j’ai bien compris, mon ami?

1 comentario:

naixin dijo...

La primera y últimas batalla de la actual guerra "simbólica" ha sido introducir el sentimiento de culpabilidad a los conservadores. Sólo los inocentes se baten.

Y muchos liberales se limitan a incensar desde el pretendido limbo de "ciudadanos del mundo". Dilapidar esfuerzos de milenios no les produce vértigo. Falta sentido común.