lunes, noviembre 13, 2006

"Neoliberal": palabro deslegitimador en la guerra del lenguaje

Mi amigo Tiberio con quien mantengo algunas discusiones ideológicas en la Red recurre al palabro "neoliberal" para calificar mi ideología. ¿Qué significa para él la partícula "neo"?¿Por qué no soy, simplemente, "liberal"?

En mi opinión, creo que la citada partícula aportaría realmente significado si, por ejemplo, mi liberalismo fuera significativamente diferente de otro que hubiese existido en el pasado. No creo que sea el caso.

También podría aportar algo si se hubiese producido la circunstancia de que los liberales, aunque no hubiésemos introducido cambios sustanciales en la teoría, sí la hubiésemos recuperado para el presente por haber caído el liberalismo en desuso durante una época o hubiera padecido un desprestigio del estilo de la que padeció el comunismo tras la II Guerra Mundial. Tampoco veo que tal caso se dé.

Así que busco otra explicación y propongo una teoría, que se afianza en la reiterada repetición del neologismo, siempre en un contexto de ataque de los adversarios de quienes se supone que representa, ya que los liberales no nos referimos a nosotros mismos como neoliberales (recordaría, así, al apelativo “hortera”, algo que siempre son los demás, nunca quien profiere la palabra). La teoría sería la siguiente: se trataría del efecto de una táctica, que se ha generalizado, para denigrar esta ideología. Es "neo" indicando que ha surgido de manera repentina como un radicalismo pro-capitalista inexistente hasta fecha reciente Dicho radicalismo pretendería acabar con un hipotético consenso en favor, empleando la expresión de nuestra Constitución, de una economía "social y de mercado" que es de suponer caracterizaría el mundo democrático occidental surgido tras la guerra (bien como realidad, bien como deseo, es decir, bien en acto, bien en potencia)

Se sugiere, de este modo, que un repentino movimiento extremista ha tomado cuerpo y que su fin es oponerse y destruir algo que se supone bueno sin necesidad de discusión: el denominado "Estado del Bienestar".

Así que, nos encontraríamos con que el "neoliberalismo" es, frente al liberalismo clásico, un movimiento extremista que pretende la ruptura de una paz social que se basaba en teorías político-económicas aceptadas por todos desde hace décadas. Y que esta determinada concepción del estado, la sociedad y la economía suponía un bien mayor cuya lógica y pertinencia seguiría siendo aceptada universalmente como una obviedad de no haber surgido la crítica cuasi-fanática del "neoliberalismo", el cual, por tanto, es causante de poner en riesgo el citado bien mayor, irresponsable y casi criminalmente.

Esta táctica de orden lingüístico-político se ha podido llevar a cabo gracias a un caldo de cultivo general existente en el mundo occidental y no tiene, necesariamente, que haber sido concebida en las reuniones secretas de una oscura IV Internacional anticapitalista. Simplemente ha ocurrido que en Occidente se ha llegado a una situación en que lo que se considera "corrección política" se confunde con las ideas generales de lo que se conoce por "progresismo", porque casi se pueden superponer una y otro sin que se puedan apreciar diferencias de calado. Y es verdad que la izquierda fuerza la situación en esa dirección tanto como en el campo liberal-conservador se deja hacer sin plantar cara.

Dicha praxis de deslegitimación ideológica, para cuyo éxito ha necesitado de la incomparecencia de la derecha, no se circunscribe, naturalmente, al neologismo "neoliberal": también nos encontramos con "neoconservador", "capitalismo salvaje", “globalización salvaje”, "ultraliberalismo", “fundamentalismo de mercado”… El listado podría ser casi infinito, tiene mucho éxito y se repite como un mantra entre quienes se oponen al liberalismo y al capitalismo, más allá de los matices que pueden diferenciar a los diversos partidos sociales del progresismo.

En España, además, tenemos la versión patria de esta guerra de la denominación, del lenguaje: “facha”, “derecha extrema”, “derecha post-franquista”, “extremismo cañí”, “derecha nacional-catolicista”

La conclusión se muestra por sí sola: el progresismo señala qué se encuentra y qué no dentro de los márgenes de la corrección política; estos estrechos márgenes son los que delimitan qué es legítimo y qué no en la oposición dialéctica, en la disputa ideológica; lo que se sale de esos márgenes no sólo es ilegítimo sino que, además, supone un peligro para las democracias occidentales y para el mundo ya que se trata de puro extremismo moral y de puro radicalismo político.

8 comentarios:

Guille, da maus dijo...

Neolengua progresista. Se apropian de las palabras y sus significados, subvirtiendo la comunicacion. Aprovechan el discurso monológico de los medios para evitar el raciocinio y el debate (donde sus poses quedan al descubierto). Si no somos mejores comunicadores que ellos, estamos perdidos.

Anónimo dijo...

Esto es neoliberal No me creo que no conocieras el significado. Tampoco creo que sea despectivo, no tiene nada de despectivo salvo el contexto que le quieras dar. En cambio este texto sacado de uno de tus posts sí que es bastante más despectivo (por decirlo de alguna manera) y está basado en etiquetas y tópicos típicos:

"Nueva vieja campaña. Todos a una, ministros, voceros y palmeros. Besaculos, vividores y aspirantes; asesinos de gramáticas, goebbelsitos y cambiachaquetas; ecos, antis, dandys che-camisetistas; quintacolumnistas, acomplejados y apaciguadores arrodillados; postmodernos de la derecha ahuecada, viejoscamisazulistas y súbitoprogres; superficiales de la pseudoprofundidad, loritos de repetición, grajos de la letanía."

Además te pasas la mayoría del texto definiendo lo que es neoliberal para Tiberio, cuando en realidad lo que estás haciendo es una definición de neoliberal a medida para poder usar un poco de mala leche, pero sin aportar nada en realidad.

Todo para acabar con un y tú más:

"La conclusión se muestra por sí sola: el progresismo señala qué se encuentra y qué no dentro de los márgenes de la corrección política"

¿Acaso no es lo mismo que haces tú o hace Gabilondo o hace Losantos o hacen tantos y tantos bloggers de distintos palos? En fin que lo que haces es decir lo que es correcto, pero que lo digan otros no te parece correcto. Eso sí, sin acritud, eh?

JotaEle dijo...

He venido comprobando empríricamente a lo largo de los últimos años que el uso de la palabra 'neo' es la marca del sectario. Las palabras como 'neoliberal', 'neonazi', etc. se utilizan siempre en tono descalificatorio o en discursos tipo sermón que no aceptan réplica. En general, los liberales solemos centrarnos más en replicar sobre el fondo de los asuntos tratados que en discutir este palabro, pero os invito a hacer vuestras propias constataciones.

Es significativo -y, para mí, una confirmación de lo anterior- que los liberales no utilicemos nunca la etiqueta 'neocomunista' o 'neomarxista' que tan bien vendría a veces.

En cuanto a la definición de neoliberal en Wikipedia, destacar que existen dudas sobre la objetividad sobre la falta de neutralidad del texto, alguna objeción presentada es directamente que es un texto izquierdista, otras lo dicen indirectamente.

Xabier Cereixo dijo...

Hay muchas estrategias repulsivas en la dialéctica ideológica, desgraciadamente muy populares y empleadas todas ellas. Sin embargo, pocas debe haber que lo sean tanto como la de descontextualizar para hacer parecer al autor algo distinto de lo que es. En mi opinión, quien tal estratagema indigna utiiza se califica y describe por sí solo.
A quien por un casual haya leído el comentario de nuestro valiente anónimo le digo dos cosas. La primera, que ese texto está extraído de un artículo contra la campaña, que por veces arrecia, que moteja a quienes sostienen cierta línea de pensamiento como ultraderechistas, fachas, franquistas y una larga letanía de insultos políticos por el estilo.
La segunda cosa es que acuda a la fuente y, a ser posible, lea unos cuantos artículos de este su humilde servidor. Saque por su cuenta las conclusiones que juzgue pertinentes.
Un par de comentarios finales para nuestro valiente anónimo. Somos muchos los que en este país no consideramos un insulto la comparación con Losantos.
Gabilondo sí se encuentra entre los que colaboran con la consolidación de un discurso bienpensante que se impone al conjunto de la sociedad como "corrección política" y que es fundamentalmente, el discurso "progresista" con leves o nulas modificaciones. Jiménez Losantos será lo que usted quiera pero difícilmente nadie pretenderá emparentarlo con lo políticaente correcto. Si doy por supuesto que ha entendido mi artículo y que comprende el significado de la expresión "corrección política", no me quedará otro remedio que deducir que su única pretensión ha sido la de practicar un poquito el deporte de la demagogia, tan popular en España.
Mi texto contra los que me califican a mí y a cuantos discrepamos de lo políticamente correcto como extremistas fachas no es despectivo sino mucho más que eso. Es la devolución de la pelota: considero fascista sin ningún tipo de matiz a quien me llama fascista, porque no comulgo ni poco ni mucho con el fascismo sino que, con la misma ausencia de matices, soy su enemigo ideológico. No adversario, enemigo. Así que pregunto ¿me considera usted un ultraderechista, facha, fascista y todo eso? Como no será difícil imaginar la respuesta, imagínese usted mi consideración por su persona, a tenor de lo expuesto en las líneas precedentes. Aunque, desde luego, sería una gran satisfacción que en un posterior comentario abandonase la brocha gorda e hilando más fino pudiese ofrecernos a todos una crítica más matizada, constructiva, civilizada, honesta.
Porque la verdad es que creo que no ha entendido casi nada de lo expuesto en el artículo y que su respuesta, además de tener muchísima mala baba, carece de un mínimo nivel intelectual.
Como he dicho, sería el más interesado y el que más se alegraría de poder ofrecer este espacio para un intercambio más cercano a los valores democráticos.
Afortunadamente, sé que, al menos, podré discutirlo con Tiberio en otros términos,como lo hago cotidianamente con mis amigos, familiares y compañeros de trabajo que no comparten mis ideas pero que no por ello me consideran un miembro del facherío nacional.
Aprecio mucho la discusión con demócratas de ideas diferentes de las mías porque es estimulante y como he demostrado en mi vida (provengo de la izquierda)no tengo la firmeza de las estatuas sino que estoy dispuesto a poner mis ideas en liza y que, como se dice en los deportes, ganen las mejores. Discusión y contraste desde la discrepancia, todo los del mundo, pero con la honorabilidad que en su comentario falta.

Anónimo dijo...

Hombre, así que descontextualizo y hago demagogia.....por qué no pones el post completo? porque el post se reduce a unos insultos sin más.... Doble vara de medir....una para tí otra para otros... eso se llama demagogia.

También hay demagogia con Losantos y Gabilondo...pero eso es otro tema...

Con respecto a si le acuso de ser ultraderechista.....¿donde he dicho eso? ¿Se siente usted atacado como ultraderechista porque no pienso como usted? ¿porque comparo a gabilondo con Losantos? ¿o porque simplemente considera que soy un progre y por eso le tengo que considerar un facha?

Por otra parte, usted me acusa de falta de ideas pero en realidad estoy criticando que en tu primer post te dedicas a decirnos lo que es neoliberal para tiberio, cuando lo que nos dices es simplemente una opinión que asumes y te inventas sacada de un estereotipo (que además no es otro que el de progre...que en fin...)

"Porque la verdad es que creo que no ha entendido casi nada de lo expuesto en el artículo y que su respuesta, además de tener muchísima mala baba, carece de un mínimo nivel intelectual."

Hombre, creo que le he entendido demasiado bien pero usted a pesar de entender a Tiberio nos ha expuesto un punto de vista contrario a su medida. Todo para que sus argumentos no chirríen, supongo. Su forma de discutir no incluye escuchar al otro salvo para buscar algo con qué meterse. Usted se hace su arquetipo y discute contra él, sea cierto o tenga que inventárselo. Eso es lo que hace la mayoría de la gente, la verdad.

"Discusión y contraste desde la discrepancia, todo los del mundo, pero con la honorabilidad que en su comentario falta."

Y esto ya es demagogia de la buena buena.... pero usted ha releido su artículo? ese en el que insulta a un montón de gente porque sí? eso es honorabilidad? o es que la honorabilidad sólo se pide a aquel que tiene ideas diferentes a las suyas?

Xabier Cereixo dijo...

Mire se-ñor, tire la piedra y esconda la mano si eso le hace más feliz. Yo no describo en absoluto qué significa neoliberal para Tiberio (de hecho ni una sola línea se dedica a eso)sino al uso social de la palabra propiciado por la izquierda. Vuelva a leerlo, si la verdad significa algo para usted. Yo hablo del palabro y de por qué ha tenido éxito y qué pretende significar y qué pretende sugerir y de hecho creo que sugiere.
Y por cierto que sobre la tesis que defiendo no dice usted ni una sola palabra, señal de que su discurso es preconcebido y no se refiere en ningún caso al artículo en cuestión. Su interés no estaba en discrepar con lo que defiendo sino en calificarme, pero no de frente, esto es, cobardemente, de sectario en la praxis, de virulento en las formas, y, al negar en su totalidad mi autodefensa de extremista facha, calificarme de tal por oposición en los contenidos. Ni una sola palabra, ni una, dedicada a la tesis defendida en el artículo. Ello le califica por sí solo, se-ñor.
Debe creer usted que habla con un niño o un analfabeto.
Insisto en que su táctica no es honorable porque no plantea una discrepancia sólo pretende una (des)calificación por el sólo hecho de defender que la expresión "neoliberal" es descalificadora y tiene más de término propagandista que de concepto útil en filososfía política ¿Es acaso un crimen defender tal cosa, se-ñor?
Y no sólo no me da miedo citar mi texto sino que recomiendo que sea lea íntegro y se recuerde a quién está dedicado, porque no está
retirado de la Red sino que lo mantengo y estoy orgulloso de él (entre otras cosas porque tiene más de literario que de político, se-ñor).
Insisto, tiene usted mucha cara al acusarme de no escuchar al otro. Pero mucha. En fin. Pero, a ver, se lo voy a decir despacito y como para memos a ver si lo entiende, se-ñor: dibujo, en un estilo que puede ser criticable, naturalmente, un cuadro de aquellos que me llaman ultraderechista, miembro de la "derecha extrema", facha o simplemente fascista ¿O es que se siente aludido? Si usted no me considera tal ni se une al corifeo de los que braman tales calificativos puede dormir del todo tranquilo: no va con usted la cosa. Y como he dicho ya, no sólo es despectivo, es mucho más que eso: es una declaración de guerra.
Me reitero: es verdad que usted no se ha definido (hay elegancias que "pa qué) y no me ha calificado de ultraderechista explícitamente. Pero tal vez pueda explicarnos a todos el sentido de sus palabras cuando acusa de "despectivo" a quien se defiende de la acusación de facha. A mí esa equidistancia me parece la del que en aras de un presunto equilibrio intelectual no se metía en la equilibrada "pelea" entre nazis y judíos.
Sí, si. Losantos y Gabilondo. Todos igual de sectarios. Usted no, señor. Usted no se mancha las manos en esta disputa. Usted pertenece al bando de los distinguidos. Por qué será que me suena tanto eso.

Anónimo dijo...

No se ofusque y escriba bien "señor" hombre, que parece que no ha estudiado ni el graduado escolar. Usted ha empezado el post preguntándose qué es neoliberal para tibero, después ha pasado a describir lo que supone que quiere decir neoliberal para tiberio y lo remata con un:

"La conclusión se muestra por sí sola: el progresismo señala qué se encuentra y qué no dentro de los márgenes de la corrección política; estos estrechos márgenes son los que delimitan qué es legítimo y qué no en la oposición dialéctica, en la disputa ideológica; lo que se sale de esos márgenes no sólo es ilegítimo sino que, además, supone un peligro para las democracias occidentales y para el mundo ya que se trata de puro extremismo moral y de puro radicalismo político."

Conclusión: usted dice lo que piensa tiberio, le engloba en un supuesto pensamiento progresista que marca la supuesta correción, que deja patente lo que supone según usted.


Y esto, permítame, es el colmo de la demagogia y la tontería:

"¿O es que se siente aludido?"

ni siquiera sabe cual es mi "color" político, suponiendo que lo tenga. Sólamente lo supone por un razonamiento sencillo y falso, pero muy lucrativo para aquellos que quieren dividir el espacio político y de pensamiento en dos frentes: "o conmigo o contra mí".

Con respecto a su post....no hay más que leerlo para ver cual es su estilo. Me refiero al post del que puse un fragmento. Pero vamos, póngalo, ponga un enlace al post y veremos su contexto. QUe la gente opine.

"y no me ha calificado de ultraderechista explícitamente."

ni explícitamente ni implícitamente, lo único que he hecho es estar en desacuerdo con usted, lo que le ha llevado a meterme en el estereotipo de progre, etc.

" Pero tal vez pueda explicarnos a todos el sentido de sus palabras cuando acusa de "despectivo" a quien se defiende de la acusación de facha. "

acuso de despectivo a quien asume un arquetipo en el otro e intenta contarnos que no es tal o cual justificandose. Usted se ha sentido aludido con lo de neoliberal como si le llamaran facha y de ahí el sentido de su post. E inmediatamente ha puesto en funcionamiento la generalización y los arquetipos para su respuesta. Por cierto, la acusación de facha no debería preocuparle, a la luz de su anterior post insultando a tanta gente...

"A mí esa equidistancia me parece la del que en aras de un presunto equilibrio intelectual no se metía en la equilibrada "pelea" entre nazis y judíos."

ya estamos con generalizaciones y generalismos. Usted quizá prefiera el conmigo o contra mí tan cacareado por sectores de la política española últimamente, pero algunos preferimos seguir pensando por nosotros mismos en lugar de tener que seguir una especie de disciplina de ideología (tan sectaria). Ni usted es un nazi ni un judío, esto es una discusión y yo no estoy de acuerdo con usted. No reaccione intentando decir que soy de izquierdas, ni de derechas ni con una comparación tan burda con los nazis y los judíos porque no es un argumento, es un artificio.

"Sí, si. Losantos y Gabilondo. Todos igual de sectarios."

por su ironía supongo que a usted uno le parece más sectario que otro. Usted sabrá. Yo oigo a uno y veo al otro y cada uno barre para su casa sin disimulo y sin remordimientos.

" Usted no, señor. Usted no se mancha las manos en esta disputa. "

Me las mancho mucho más que usted, aunque esto no sea un concurso como parece querer hacer ver. La única diferencia entre usted y yo es que yo no siento que tenga que someterme a una especie de disciplina que me impida juzgar objetivamente todo aquello que veo, incluso a los que me siento más cercano ideológicamente. Usted en cambio prefiere dividir las cosas en buenos y malos y centrarse en sacar los fallos de los segundos sin reparar en lo que puedan hacer mal los seguidores de su causa. Un consejo: no crea todo lo que le dicen.

"Usted pertenece al bando de los distinguidos. Por qué será que me suena tanto eso."

ah, que estoy en un bando? pues no lo sabía. Yo creo que voy por libre y usted tiene un bando claro y definido. Al menos eso parece.

Xabier Cereixo dijo...

De verdad, señor, lea de nuevo. Ha tenido la virtud de llamar mi atención, así que le volveré a explicar todo.
1.-Creo -naturalmente es opinable- que el pensamiento preponderante en Occidente es de marcado carácter izquierdista. Sucede en lo cultural, sucede en lo político.
2.-Creo -naturalmente es opinable- que la izquierda, por lo expuesto en el punto primero, tiene la capacidad de acotar los márgenes de la corrección política, los cuales son ampliamente aceptados por la sociedad en su conjunto, incluyendo, pues, a buena parte de la derecha, tanto en términos sociológicos como políticos.
3.- Creo -naturalmente es opinable- que esta posición hegemónica produce un efecto claro sobre el lenguaje político de uso común, ejemplo del cual es la palabra "neoliberal".
4.-Creo, como expongo en el artículo, que "neoliberal" es una palabra que no tiene sentido en términos de ciencia política pero sí de praxis política. Concretamente tiene un cariz peyorativo que sólo una ceguera muy pertinaz puede impedir ver.
5.- Vuelva a leer el texto, no explico a Tiberio más de lo que lo puedo hacer con mi madre o cualquiera que use el término, y no como individuos sino como miembros de una sociedad en la que creo que se dan los fenómenos expuestos en los puntos anteriores.
6.-Naturalmente que me siento aludido cuando el ministro de turno, el vocero de la Ser, el director de cine, el líder gay, el antiglob con la camiseta del Che o el ABC me llaman, nos llaman, extrema derecha ¿o es que usted cree que se refieren a los muchachotes descerebrados de Ynestrillas?
7.-Creo en el derecho a defenderme
8.- Que le indigne un articulito como el que usted cita y en el cual lo más fuerte que se dice es besaculos, castellano de amplio uso, sinónimo de "pelotas" u otras palabras similares, le define a usted más que a mí, pues mis artículos son públicos y están accesibles para quien quiera.
9.- Confunde usted un ejemplo con un argumento. Aristóteles dijo algo así como que todos los ejemplos caminan a tres patas, y no enmendaré yo al gran filósofo. Pero los argumentos están antes y después de la cita y usted no responde ni a uno sólo de ellos.Por tanto no me queda otro remedio que insistir: usted no ha entendido ni un artículo ni otro ni los comentarios que he escrito para responderle.
Pero es que a duras penas se entiende usted a sí mismo. Le cito:

"Todo para acabar con un y tú más:

"La conclusión se muestra por sí sola: el progresismo señala qué se encuentra y qué no dentro de los márgenes de la corrección política"".

¿Sería usted tan amable de indicarnos dónde está el famoso "y tú más" con el que se adorna o es que lo escuchó en la tertulia de Del Olmo y le apetecía utilizarlo viniera o no a cuento?
Qué pobre.
10.- Ya que se pone usted estupendo,le diré para su información que el "graduado escolar" es un título y, por tanto no se estudia. No ofende quien quiere sino quien puede, se-ñor.
11.- Si supiera usted que irrelevantes me parecen ya las acusaciones de sectarismo. Sobre la materia yo ya no paso exámenes y menos si quien pretende examinarme es un anónimo que a todas luces tiene dificultades para entender mis textos.
12.- Baje usted el tono y me encontrará en el. Pero no pretenda entrar dando coces y que le reciba con aplausos.