martes, diciembre 11, 2007

Artículo sobre Guti y Schuster en "Carson Luna"

Esta noche se juega el Real Madrid el pase a la siguiente ronda de la Champions contra el Lazio en el Bernabeu. Y lo hace sin Guti. El eterno dejà vu. El decepcionante dejà vu. Eterno, porque ya lo hemos visto en muchísimas otras veces. Decepcionante, porque uno esperaba otra cosa de Bernd Schuster. (Artículo en "Las notas de Carson Luna")

lunes, noviembre 26, 2007

Ignorancia progre: una enfermedad social


Quizá conozcan a un tal Rafael Torres, habitual opinador en tertulias y saraos varios. Es animal de sangre caliente, o sea, discutidor de la raza de los alterados. Por supuestísimo, es también de la familia de los incapaces de sorprender: se puede escribir por adelantado su opinión sobre cualquier cosa. En fin, en su derecho está de comprender el mundo como una película de malos y buenos. Ya se imaginará amigo lector a quién tiene el señor Torres por buenos y a quién por malos, militando con el ciego entusiasmo con que lo hace nuestro buen amigo en la escuadra progresista.
Sí, la Iglesia es de los malos. Ay, podría escribir con los ojos cerrados qué diría este entusiasta progre en estos momentos: no considero mala a la Iglesia per se, conozco a muchos católicos que me merecen todo el respeto, defiendo el derecho de cualquiera a pensar como le de la gana, no tengo nada en contra de los cristianos de base, etcétera y etcétera y etcétera y...No, Torres, Rafa, se opone a las jerarquías, ya saben, a los hipócritas mandamases vaticanofachas. Es del tipo requeteprevisible como puede serlo cualquier pensamiento que circule por los raíles de la consigna. Son librepensadores con libertad condicional y pensamiento condicionado.
¿A qué viene todo esto?Se celebró hace un par de noches un debate, en el horario popular habitual de los debates en la televisión nacional, en uno de esos programas tardíos o late shows, con la financiación de la Iglesia como tema central. Lo cogí empezado y sólo lo ví unos 20 minutos, lo cual fue suficiente. Me fui tras comprobar la frivolidad ignorante de esa progresía nacional que representan gentes como nuestro Rafael Torres (no confundir con la izquierda decente).
Los hechos: pretendía un razonable y tranquilo señor del Foro de la Familia intervenir en el debate en su turno de palabra, concedido por el moderador. Lo pretendía, por que Rafa no le dejaba, en su estilo alterado habitual. El representante del Foro de la Familia habló de la Iglesia calificándola de "institución". Aquello debió accionar algún mecanismo de la histeria en nuestro protagonista ¡La Iglesia no es una institución!, exclamó. ¡No podéis acostumbraros a no poder poner y quitar Gobiernos! E insistía ¡No es institución!¡No es una institución!¡No tiene nada que ver con el Estado! Al principio el representante del Foro intentó corregir e ilustrar al ignorante, pero en vista de su estado de descontrol, lo único que pudo hacer fue apelar a la protección del moderador para poder emplear el turno de palabra que le había sido concedido.
¿!Qué se puede decir de alguien que se dedica a opinar en los medios de comunicación y desconoce qué significa una palabra, por lo demás tan usual, como "institución"?
Algunos dirán que exagero y que la cosa no pasa de anécdota, de errata. En mi opinión no es así. No es anécdota, sino expresión de categoría. Es el síntoma de una enfermedad social grave. La izquierda ha derivado hacia un producto lamentablemente inane y vacuo como es el progresismo. Un producto que es campo abonado para el más peligroso populismo antidemocrático pues ha abandonado toda pretensión de anclarse en la razón para colgarse de las vísceras sin el menor pudor. Para ello, naturalmente, no se necesita una vasta cultura. Basta con ser lo suficientemente basto para desconocer que institución es cosa instituída.

sábado, noviembre 10, 2007

Zapatero lava su imagen con jabón bolivariano


Demagogia e hipocresía para el mercado español. Con una sarta de estupideces increíbles en la Cumbre Iberoamericana, ZP pretende marcar diferencias con Chávez a pesar de la evidencia de que ambos piensan lo mismo de José Mª Aznar. Sigue el lavado de imagen del presidente que empezó aparcando la negociación con ETA, continuó con la invención del "Gobierno de España" y el envío del Jefe del Estado a las ciudades españolas del norte africano y alcanzó el delirio en las últimas horas con un diálogo a lo Tip y Coll con su tronco libertador montado en petrodólares.


La inconsistencia intelectual del presidente Rodríguez, su sostenida hipocresía y su demagogia barata parecen no tener límites. Desde luego, el decoro ético no va con él. El incidente con su amigo Hugo Chávez vuelve a demostrarnos la catadura moral de un ciudadano capaz de decir una cosa y su contraria sin que la menor muestra de rubor aparezca en su cara de cemento armado. Lo que no se le puede negar es la habilidad para conectar con su legión de incondicionales, los cuales a estas alturas están presumiendo ya de la firmeza democrática de su líder. Los alaridos de la secta progre de nuestra patria se superponen a las musicales ondas de la Ópera de Sidney.
Cada una de las palabras pronunciadas en el sainete que ha protagonizado (con el Rey Juan Carlos de secundario de lujo, lo que merece comentario aparte) en la Cumbre Iberoamericana son un insulto a la inteligencia ¿Cómo se puede calificar a ese indigno sarao de reunión de líderes democráticos?¿Cómo se puede escuchar a Chávez llamándole fascista a un gobernante democrático sin recordarle que no tiene autoridad moral alguna para quejarse de que le hicieran un golpe de estado cuando él mismo cree que ese es un buen método para hacerse con el poder?¿Cómo se puede hacer una encendida defensa de las buenas formas cuando el presidente Rodríguez, y tras él todo su partido, que representa a medio país, acusa, cada día, al único partido de la oposición en España de sostener posiciones de extrema derecha?Pero ¿qué ha dicho Chávez que no digan Rodríguez y su partido todos los días?¿Cómo puede el presidente de una nación que se respeta a sí misma mantenerse frente a un ser repulsivo indecorosamente antidemocrático sin decirle claramente que la democracia de España no tiene presidentes fascistas y que, por supuesto, no será la Venezuela filocomunista quien nos dé lecciones de democracia?¿Cómo puede alguien de convicciones democráticas profundas no recordarle a Chávez que no tiene absolutamente ninguna autoridad para llamar fascistas a los españoles (que eso hace cuando así califica a Aznar) tanto por su pasado golpista, como por su ejecutoria como presidente, fomentando y sosteniendo en el continente americano a cualquier movimiento contrario a las libertades democráticas?
Sin embargo ¿cómo extrañarnos de una actitud como la de Rodríguez conociendo sus opiniones y trayectoria política?¿Es que alguien recuerda su comportamiento heroico cuando era un diputadito vulgar que apoyaba con su voto al Gobierno del GAL y de Filesa? No, claro ¿Qué lecciones de respeto democrático le va a dar a nadie un tipo que se dedica a dinamitar el Tribunal Constitucional para garantizarse un resultado favorable en una ley liberticida como el Estatuto catalán, ya que su miedo a que no le dé la razón es mayor que su respeto por las instituciones básicas del Estado de Derecho?¿Qué lecciones de respeto por la libertad va a dar a nadie un presidente que lo es gracias a los votos del nacionalsocialismo de Esquerra o los votos del comunismo disfrazado de IU, donde la organización mayoritaria sigue siendo el PCE?¿Desde cuando el nacionalsocialismo y el comunismo son ideologías democráticas?No, no podemos extrañanarnos: sabemos que Rodríguez y Chávez piensan exactamente lo mismo de Aznar. Si pudiera, Hugo Chávez lo aniquilaría físicamente. Como eso está mal visto en la UE, Rodríguez y los suyos llevan años empeñados en la destrucción de la persona pública de Aznar en una campaña constante que no le da tregua y para la que usan todos los medios a su alcance, incluídos los medios de comunicación públicos que sostienen con sus impuestos los partidarios de Aznar, lo que a Rodríguez y los suyos no les produce ningún tipo de reparo ético.
Efectivamente, Chávez no es más que un bruto estalinista-populista; pero Rodríguez no es más que un hipócrita demagogo en plena campaña de lavado de imagen: aparcada hasta después de las elecciones la negociación con ETA, pin de "Gobierno de España" en la corbata, visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, marcado de distancia con sus amigos los líderes liberticidas hispanoamericanos...

Y mientras asisto entre admirado y furioso al espectáculo en que el peligroso pícaro -no menos liberticida que sus colegas del otro lado del charco, en absoluto- lava su imagen, no puedo dejar de asombrarme ante el hecho de que tantos compatriotas vean algo digno en este individuo y que hasta le apoyen con entusiasmo. Es como para perder la fe y madarlo todo a freír espárragos. Si los tipejos como ZP son capaces de conquistar el ánimo de buena parte de los españoles es que la enfermedad de España está en fase terminal. Porque no se puede ser más obvio que ZP y a pesar de ello les gusta. Madre mía...

viernes, noviembre 09, 2007

Más vergüenza occidental en China


Las democracias occidentales siguen acumulando vergüenza e indignidad en su relación con China: http://blogs.periodistadigital.com/24por7.php/2007/11/07/yahoo_identificar_presos_china_chinos_bl_0987
Hace un tiempo me calenté con la versión capada de sus servicios que empresas como Yahoo! o Google ponían a disposición de los chinos. Alguien me convenció de que eso era un paso hacia la libertad y que era mejor que nada. Vale, pero si se acepta algo que es un ejemplo de sumisión al estado policial ¿por qué no iban a colaborar directamente con ese estado policial? ¿Dónde está la frontera entre ser un poco indigno y un mucho indigno? ¡Es tan típico lo de triunfar en el capitalismo y acabar en el oligopolio liberticida!
Sé que hoy por hoy esas empresas son gigantes imbatibles, pero ellas mismas ocuparon el espacio de otros gigantes que lo tenían todo para triunfar. Muchos otros colosos han caído. En el pecado llevan la penitencia y su desprestigio irá calando en sus clientes, especialmente tratándose de Internet, ejemplo de libertad donde los haya. Especialmente cuando todos sabemos qué significa caer en manos de la policía china.

jueves, noviembre 08, 2007

San Sebastián no se arruga frente a la izquierda totalitaria


En esta dirección se puede ver la parte final de lo ocurrido en el programa "59 segundos". En un principio pensé que no merecía comentario alguno porque parecía muy evidente que un tipo de PRISA que señala con el dedo a una señora en actitud violenta diciéndole lindezas del estilo de "defiendes a la ultraderecha" y "llevas años engordando a ETA" no le podía parecer extraño a nadie. Pero conviene no dejarlo pasar. Este Calleja no es diferente del señor Blanco en cualquier rueda de prensa, ni de López Garrido en el Parlamento, ni del presidente Rodríguez en cualquier mitin, o sea cualquier día.
Si ustedes bucean un poco en Internet podrán darse cuenta de que el tipejo en cuestión despierta enormes simpatías entre los de su cuerda y que la animadeversión de la secta izquierdista (no en la izquierda donde hay personas que no pertenecen a la secta) a una señora que es hostil al fatuo progresismo de nuestros días, especialmente a su casposa versión hispana, parece que para muchos significa que hay autorización para decirle la burrada más gorda que a uno se le ocurra. Sólo siguen el ejemplo de los dirigentes izquierdistas españoles desde hace más de un siglo, con rarísimas excepciones. Sólo siguen el ejemplo de sus intelectuales. Sólo siguen el ejemplo de sus medios de comunicación. Los ejemplos son tantos que para qué perder el tiempo. Largo Caballero o Guerra, Juan Benet o Regàs, Prisa o Z, qué más da.
Lo cierto es que no debería extrañar nada. España es un lugar donde la izquierda se cree autorizada para eso y para mucho más. Todos sabemos que se trata al único partido de la oposición, que representa la mitad de la población (punto porcentual arriba, punto porcentual abajo), de extrema derecha y de heredera del franquismo. Aún a sabiendas de la falsedad de la idea, la izquierda oficial y gran parte de la social afirma constante y hasta violentamente que la derecha española no es como la europea, que aquí es incivilizada, antidemocrática y que no acepta los resultados electorales, o sea, vocacionalmente golpista -contra toda evidencia-.
Los ejemplos de afirmaciones intolerables de la izquierda española sobre la derecha española son infinitos. Suelo escuchar que ocurre lo mismo en la dirección contraria. Es falso. En primer lugar porque no puede compararse lo que dice una persona concreta en un momento de calentura con una situación estructural, con un concepto totalmente asentado en el subconsciente sectario de una gran parte de la población española que se siente identificada con una cierta idea de la izquierda -a menudo sin saber por qué y contra sus propios intereses-. Y en segundo, porque la derecha española le tiene pavor al cuerpo a cuerpo, a la batalla dura, a la pelea sin cuartel. La izquierda española tiene instintos totalitarios (un obrero no puede ser de derechas, un joven no puede ser de derechas, España es de centro-izquierda, la derecha no entiende el país en el que vive, educación para la ciudadanía, Jiménez Losantos debe ser expulsado a los infiernos, la COPE debe ser cerrada como lo fue Antena 3, si alguien se les enfrenta automáticamente se le califica de extrema derecha pero no pasa nada porque la izquierda "moderada" pacte y gobierne con la extrema izquierda (comunistas reconvertidos y sin reconvertir) y el ecologismo radical o que la izquierda española pacte con los nacionalismos antiespañoles...), sin embargo, la derecha española es sobre todo y fundamentalmente pactista, centrista (o sea derecha vergonzante) y apasionada del consenso incluso con mayoría absoluta (pacto de la justicia, retirada de la tímida reforma del mercado laboral, asunción de la ideología nacionalista, incumplimiento de las promesas de regeneración democrática -papeles del GAL...-).
Mientras de la izquierda se espera cuando gobierna que sea muy de izquierdas y no traicione sus principios, cuando la derecha gobierna se le exige que sea moderada y apueste por el consenso, o sea que renuncie a lo que sus votantes esperan de ella.
Así que lo de Calleja no es más que otro de los infinitos síntomas de unha enfermedad nacional que nos conduce por la pendiente de la destrucción del Estado de Derecho porque con este estado de cosas la izquierda siempre será más fuerte y la derecha siempre se encogerá dejando huérfana de representación política a una parte gigantesca de la población. Además de que la propia nación no podrá subsistir, claro está, por razones idénticas.

Finalmente, tras el análisis político, no quiero dejar pasar lo humano: mi solidaridad con Isabel San Sebastián. Además de una señora muy bien preparada y gran polemista, demuestra cada día un valor encomiable. Ojalá la derecha española fuera más como San Sebastián y menos como Rajoy. Isabel, ni de lejos estás sola. Recibe este mensaje de afecto y admiración. Los verdaderos fascistas, los antidemócratas disfrazados y los liberticidas sin escrúpulos nos tendrán siempre en frente. Te necesitamos ahí, sin arrugarte, como haces, en los medios, auténtico Parlamento de la moderna sociedad democrática.

martes, octubre 16, 2007

China: la vergüenza de Occidente


Asisto horrorizado a la aburrida normalidad con que los medios de comunicación están informando sobre el congreso del Partido Comunista de China. No hay ni una pizca de indignación en los textos o de agresividad crítica en los titulares; las fotos se recrean en la iconografía comunista o en el costumbrismo de la hiper-mecanización china. Las crónicas audiovisuales, ya de por sí tendentes al lugar común y al tópico, alcanzan el paroxismo en este terreno con la cobertura de este congreso.
A menudo los medios de comunicación dan claras muestras de esclerosis, así como demasiados motivos para la pérdida de credibilidad entre sus clientes: tanto televisiones, como radios, como periódicos, en general, ofrecen a los ciudadanos pocas razones para que éstos les consideren esos controladores del Poder que se espera que sean. De los patéticos gratuitos, mejor ni hablar. Sin embargo, hay que reconocer que los medios de comunicación no suelen ser muy diferentes de las sociedades en que han germinado y, de hecho, si subsisten es porque hay sectores de la población que los sustentan. Lo cierto es que ya no esperamos grandes heroicidades. A veces, en el fragor de las batallas mediáticas o políticas, a los medios se les puede sacar alguna utilidad si se les emplea con inteligencia y precaución. Pero cuando los temas tratados se salen de la guerra y entran en el limbo de los grandes consensos es el acabose: es ese instante en que los periódicos se convierten en papel higiénico de mala calidad y las radios y televisiones en una especie de hilo musical que en vez de música proveyera de monótonos sonidos con que llenar el ambiente. Es el caso de la información sobre China.
Existe una total unanimidad entre los partidos políticos respecto al país asiático: es la gran potencia del futuro y hay que rendirle pleitesía, y, sobre todo, hay que mirar hacia otro lado cuando su muy oscura trastienda sale a colocación. Se cambia cortésmente de tema se algún incauto habla de derechos humanos y se alaban las reformas que ha sabido aceptar el PCCh, afirmando de forma entusiasta que ello demuestra el realismo y escaso dogmatismo con que los comunistas chinos están dirigiendo su país hacia una presunta apertura. Se dice que el país está cambiando en la calle y que los jerarcas demuestran gran inteligencia al pilotar este cambio sin que se produzcan tensiones indeseables: la paz en China es considerada un bien internacional. Partidos políticos y medios de comunicación de izquierda y derecha analizan de manera coincidente la cuestión China.
“Real politik”, podríamos decir. Por una vez vamos a hacer lo que siempre hemos envidiado de anglosajones o franceses, poniendo por delante de cualquier otra consideración los intereses de nuestro país. Y es muy cierto que ningún país del mundo está teniendo el más mínimo escrúpulo en sus relaciones: en nuestros tratos con los chinos estamos siendo estrictamente occidentales. Allí estamos colocando todas las empresas que podemos, al tiempo que cualquier empresa China (que es como decir el Estado chino) que lo desee tiene aquí abiertas sus puertas, a las cuales sólo puede acceder sobre una larga y lujosa alfombra roja –faltaría más- a cuyos lados cabecean políticos en cuyas chaquetas abulta el cazo del 3% (o el 5 o el 10 o lo que puedan) y los heroicos empresarios cuyos ojos hacen chiribitas pensando en los negocios sin riesgo o con el riesgo cubierto que pueden caer. Y es cierto que hay algo de todo esto, pero no debemos negar la existencia de un factor añadido: el de la fascinación. Conservadores autoritarios, fanáticos de la planificación económica, aspirantes a ingenieros del alma, ansiosos antiamericanos, herederos del pensamiento comunista, marxista, leninista e, incluso más de un liberal, por razones coincidentes o divergentes, forman parte de una gigantesca tropa absolutamente obnubilada por la China post-Mao, una tropa que encuentra acomodo en casi cualquier parte del mundo.
Esta negligente y repulsiva actitud, que ignora la naturaleza y la praxis cotidiana de un régimen no sólo furiosamente antidemocrático sino abyectamente criminal, forma un pastel de ignominia cocinado en el mundo entero y cuya guinda es un insulto, un escupitajo sobre los conceptos de Libertad, Democracia y Derechos Humanos que los hombres hemos conseguido convertir en aspiraciones prácticamente universales: las Olimpíadas de Pekín.

jueves, agosto 16, 2007

Declaraciones de Uriarte: qué asco


El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte (en la imagen con su predecesor nacionalsocialista en la diócesis que sirvió de incubadora a ETA, según la realista leyenda, José María Setién) acaba de soltar la burrada del siglo por esa bocaza suya, dejando atónito, supongo yo, al Altísimo, que de no ser un día complicado en que debía atender otras muchas cosas en el cortijo terráqueo, por lo menos igual de graves, habría dedicado un tiempo a reconsiderar la cuestión del libre albedrío y la responsabilidad de los hombres en sus actos.
Ser obispo, aunque la materia me queda muy lejana, debe ser algo bastante importante. Un pastor de almas con rebaño grande y mando en plaza, creo. Dijo Uriarte, en referencia a lo que el considerará, sin duda, el conflicto de las Vascongadas, que hay que buscar un "acuerdo" entre "todas las partes", para lo cual éstas han de "recortar sus legítimas aspiraciones" y no abundar en un "maximalismo exigente y obstinado". Para vomitar.
Este ciudadano, los amigos que me honran visitando esta su casa virtual lo saben perfectamente, no es creyente pero siente un gran respeto por la Iglesia como institución humana y por el cristianismo como doctrina que ha sido la semilla de las libertades hoy habituales en las democracias occidentales.
De hecho, tan humana es la institución que alberga en su seno miserables de todo pelaje, capaces de alejar a cualquiera de la Fe que defiende y alejarlo de por vida: desde esos burócratas eclesiásticos con hígado blindado para contemporizar con los casos de pederastia en sus parroquias o seminarios, a individuos como el obisparra aquí aludido, público apólogo, bien que disimulado y vergonzante, de los conceptos más brutales de una banda terrorista como ETA sobre la solución a la espiral de terror por ella generada.
Casi no es necesario ni el análisis de las afirmaciones nacionalcatólicas del obispo, porque son tan poco sutiles que basta una mera lectura en diagonal para que te abrasen el alma, de puro impías, de puro filoterroristas, de puro mezquinas, de puro idiotas (espera el pobre obisparra generosidad entre nacionalistas como si no se supiera el resultado de la dialéctica entre una cruz y una metralleta, pobres mentes fofas) ¿Dónde está la compasión del cura nacionalsocialista cuando habla de "acuerdos" entre las partes?¿Acuerdos entre los asesinos y los asesinados?¿Dónde está el respeto por la doctrina cristiana cuando habla de "legítimas aspiraciones"?¿Es una "legítima aspiración" la expulsión de su tierra de aquellos que no comulgan con sus presuntos amigos compatriotas de la banda terrorista nazi, en el mejor de los casos, o el exterminio, en el más probable?¿Es una "legítima aspiración" la alternativa KAS?¿Cómo puede el monseñor filoetarra considerar "partes" de un conflicto a luchadores demócratas, por un lado, y a una banda criminal de asesinos en masa y en serie, aferrados a una doctrina totalitaria anticristiana y anticatólica, que no respeta ni los más elementales mandamientos sobre la vida y la hacienda del prójimo y que ha hecho del odio y del terror su forma de diálogo con los ciudadanos a los que dice querer liberar? ¿Cómo puede, sin que le arda la lengua y el alma, afirmar el obispo seducido por el paganismo y el relativismo moral del nacionalismo, que los demócratas que viven bajo el yugo del terror dictatorial de la repugnante serpiente homicida, liberticida (y deicida, by the way) deben renunciar a su presunto
"maximalismo exigente y obstinado" para poder llegar a acuerdos con el "maximalismo exigente y obstinado" de quienes se dedican, precisamente, a poner sobre el cuello de la ciudadanía ese yugo totalitario?¿Deben quizás los demócratas renunciar a que se respete su vida, su hacienda y su Régimen de Libertades y su Estado de Derecho, ofreciendo en el altar de la sinrazón nacionalmarxista algunas de estas cosillas de nada para que la banda asesina deje de asesinar, consiguiendo con ello lo que no pudo conseguir matando? ¿Cúal será la opinión del cura sabiniano?¿A qué máximas deben renunciar dentro de su "maximalismo exigente y obstinado"? ¿A la vida, a la hacienda o a la libertad y el derecho? ¿Quizás un poco de cada cosa? ¿Quizás cambiar muerte por amputación, secuestros largos por secuestros-exprés? ¿Libertad democrática por totalitarismo nacionalsocialista y comisariados políticos por barriada, tipo Fidel Castro? ¿Ley por Justicia Popular-Nacional-Revolucionaria? Qué asco, pero qué asco.


Complementaria: Uriarte es un acabado ejemplo de una ideología fofa ayuna de ética, de un ultraconservadurismo necio (Dios, Patria, Fuero Viejo...), que mete pie y medio en el váter del racismo, y de una ceguera ante el mal cuyo resultado no puede ser otro que afirmaciones como las aquí comentadas. Afirmaciones que no distan ni un milímetro de las pronunciadas anteayer por su predecesor, el obisparra Setién. Es fácil entender que ETA, a pesar de su presunto materialismo marxista, que, en buena lógica y atendiendo a su tradición stalinista, debería ser un feroz enemigo doctrinario de la Iglesia Vasca, no atenta ni contra sus miembros ni contra sus bienes. Pone, de hecho, un exquisito cuidado en no tocar a la Iglesia.
Además de la citada leyenda, tan plausible, de que la organización nazi vasca nació en un seminario, resulta muy llamativo cuántos destacados políticos del PNV (y EAJ, no se olvide) han pasado por la formación eclesial en algún momento de su vida; algo tan coherente con las ayudas, digamos, puntuales recibidas por miembros de ETA en estado de fuga en algún que otro "albergue" católico.
Resulta fácil comprender que la Iglesia española e incluso el Vaticano, tienen un problema moral serio con la Iglesia en las Vascongadas y que, aún siendo consciente de él, no sepan cómo atajarlo. Cuántos vascos españoles no sienten revolverse el estómago ante lo que hacen y manifiestan sus pastores religiosos, y cuán presente aún está la ignominia criminal padecida por las víctimas del terrorismo a quienes la Iglesia vasca ha celebrado funerales prácticamente en la clandestinidad; a disgusto y sin disimular el disgusto.
Las cosas han cambiado mucho desde los años más salvajes del terrorismo etarra y desde la época en que el colaboracionismo eclesial en el País Vasco resultaba más evidente y por tanto más humillante, más denigrante, más hiriente. Los éxitos del Estado de Derecho, la resurrección ciudadana simbolizada por el Espíritu de Érmua o el apoyo decidido a las víctimas por parte de José M. Aznar en la Presidencia del Gobierno (el gran acierto ético de sus ocho años de Gobierno) produjeron un gran cambio social que ha impedido, ya para siempre, que las comitivas de los funerales tengan que salir por la puerta de atrás de los templos católicos. Sin embargo, casos como el de Uriarte, nos recuerdan triste y lacerantemente, cuánto de impostura y de hipocresía hay en ese cambio forzado de actitud.
La Iglesia, como la propia España, en lo que al terrorismo y al nacionalismo antiespañol se refiere, comparten el mismo dramático fenómeno: tienen el enemigo dentro. Pero es un enemigo que o tiene valija diplomática, o dispensa papal o está aforado; o tiene cargo humano o tiene cargo divino; o porta cruz en el pecho o lleva "El País" bajo el brazo; o se ha arrogado la representación de una nación de nuevo cuño, o del pueblo de siempre o del Dios Eterno; o todo al mismo tiempo. Por eso es tan difícil luchar contra él.
Ay, España, qué cruz llevas a cuestas, nunca mejor dicho.

martes, julio 24, 2007

El Jueves sí, censura no


Por ahora, nada más que decir. Hay tiempos en que (casi) sobran las palabras.

lunes, julio 09, 2007

Por qué no acepto ni la teoría sobre le cambio climático ni la reacción que ha provocado


Suelen decir los defensores de la teoría del cambio climático con origen en las actividades humanas que "los científicos" la apoyan y hasta que ya la han confirmado. ¿"Los científicos"? No es cierto. Hay muchos científicos que rebaten la hipótesis de que el CO2 de origen humano esté causando el cambio climático. Suelen decir los combativos defensores que cómo un simple y modesto tipo de letras como yo va a rebatir las complejas investigaciones que, según ellos, confirmarían la teoría. Es vedad que no puedo, en modo alguno, discutir en el terreno de la química y las matemáticas. Pero "la ciencia" no es, ni mucho menos, el único terreno donde se juega este partido y, además, el hecho de no haberme especializado en el mundo de los números no suspende mis capacidades intelectivas, que yo sepa: tengo mi propio criterio para elegir entre lo que dicen unos y dicen otros y, naturalmente, tengo criterio para valorar las motivaciones de unos y otros.
Desde luego, no creo que exista ninguna obligación de aceptar una hipótesis cuyos fundamentos distan de estar claros y que, en mi opinión, atenta violentamente contra el sentido común, por el mero hecho de que se haya desatado una especie de delirio colectivo entorno a ella. Esta polémica hace mucho tiempo que ha dejado de ser exclusivamente de naturaleza científica. Lo ideológico, lo moral y hasta lo emotivo ha contaminado totalmente la cuestión. A mí no me dice nada el número de organismos, ong's, científicos, políticos, actores, presentadores de televisión, estrellas del rock, futbolísticas, gente respetable algunos y caraduras de toda índole otros, que defienden una hipótesis. Sí, en cambio, le doy gran importancia a cómo esta hipótesis es defendida.
Por el momento lo único que tienen los defensores de la hipótesis del cambio climático por acción humana es que parece haber algún tipo de relación entre el CO2 y la variabilidad térmica en el clima del planeta. Por el momento no han dado ninguna explicación ni remotamente definitiva respecto a qué tipo de vínculo une ambos fenómenos. Lo que, en cambio, cualquier persona puede comprobar es que la incidencia de las actividades humanas en el aumento de los gases de efecto invernadero es ridículamente pequeña; que el principal gas de invernadero producido por el hombre, el famoso CO2, es un componente muy menor del con junto de gases que contribuyen al que la Tierra disponga de ese efecto -imprescindible para la vida-; que del CO2 existente en la atmósfera, el producido por el hombre es igualmente una parte muy, muy pequeña; que el clima de la Tierra es algo que estamos muy lejos de comprender y aún más lejos de poder manejar; que el clima de la Tierra es, ha sido y será, cambiante; que el clima de la Tierra desde que existe atmósfera ha cambiado brutalmente en muchas ocasiones antes y después de que los hombres hubiéranmos llegado; que, incluso, no existe ninguna coherencia entre los cambios climáticos registrados y la realidad histórica del hombre; que las teorías del cambio climático por efecto de las actividades humanas desprecian olímpicamente factores de importancia trascendental como es el efecto del sol en el clima; que existe una muy sospechosa presión cohercitiva sobre los científicos que no apoyan esta teoría; que existe una enorme presión mediática orientada al lichamiento moral contra cualquier disidente, sea persona, institución o, incluso, país que trasciende lo científico para convertirse en una auténtica persecución ideológica, todo lo cual es contrario a la deontología científica y a los fundamentos democráticos; que existe una obvia estrategia anticapitalista que ha hecho de la teoría del cambio climático por actividades humanas su principal estilete.
Sin embargo, el tema no se agota en la simple comprobación o no de la teoría del cambio climático provocado por el hombre. La polémica continúa más allá, en la actitud que la especie humana debe adoptar ante la realidad, cada día con más visos de ser comprobada científicamente, del cambio climático.
La principal reacción, como todos sabemos, ha sido lo que conocemos como Protocolo de Kioto, una serie de medidas que deberían adoptar todos los países del mundo encaminadas a reducir las emisiones de CO2. Se trata de una agenda extraordinariamente costosa que, de ponerse en marcha, significaría la inversión de una significativa parte del PIB de los países (algunas acciones están siendo llevadas a cabo antes de que se apruebe oficialmente el Protocolo). La pregunta es ¿está justificada la inversión colosal que se plantea en un mundo en el que no hemos resuelto infinidad de problemas como la pobreza, la enfermedad, la alimentación, el agua potable, y, por supuesto, las guerras y la ausencia de democracia, entre otros? ¿Debe ser, en pura lógica, la principal prioridad humana, como se afirma constantemente como un mantra, la detención del cambio climático? Para responder a ello debemos valorar, en primer lugar, qué podemos conseguir invirtiendo en ello varios puntos del PIB mundial. Existe unanimidad en que, todo lo más, esa colosal inversión, serviría para retrasar unos años, muy pocos, el presunto mal que se nos echa encima. Estando eso en un lado de la balanza, en el otro debemos poner todo lo que podríamos conseguir con ese dinero. No cabe duda de que sería mucho menos, muchísimo menos, lo que se necesitaría para acabar con algunas enfermedades que Occidente ha vencido y que todavía causan estragos en los países en desarrollo, por poner un ejemplo. Cualquier otro empeño de esa naturaleza sería siempre significativamente menos costoso que intentar detener el cambio climático, algo que no sabemos si se puede conseguir aunque todos sospechamos que difícilmente es algo que esté en nuestras manos. Casi con toda seguridad, influir en el clima de la Tierra es una aspiración fuera de las posibilidades de los hombres de principios del siglo XXI.
Este segundo debate, tiene, incluso, mayor importancia que el primero. Suele olvidarse, para terminar, que la preocupación ecológica forma parte ya de manera natural de la agenda política de estados, instituciones y empresas. El hombre ya no va a dejar de tomar en consideración el factor ecológico en sus actividades nunca más. Existen ideas preconcebidas al respecto que resultan totalmente coherentes con el ambiente de histeria colectiva que se ha desarrollado en los últimos tiempos. Son las ideas que asientan la imagen de un ser humano patológicamente destructivo con su entorno ecológico, a pesar de las evidencias que señalan muchas mejoras en ese sentido desde el comienzo del capitalismo hasta nuestros días. Son las ideas que asientan la imagen de un ser humano capaz de ir con los ojos cerrados hacia la catástrofe sin modificar su actitud cuando resulta evidente que el ser humano sí ha cambiado su actitud. Son las ideas que asientan la imagen de ser humano que no es consciente de los retos ecológicos cuando todas las evidencias nos muestran a un ser humano no sólo preocupado sino histéricamente preocupado por la cuestión.

jueves, julio 05, 2007

Generación Red: liberalismo en marcha


Con un poco de retraso me encuentro con una nueva iniciativa digital de carácter liberal: Generación Red. Se trata de una brillante revista que presta especial atención a la cuestión de los derechos, a la política, a la propia Red, a la cultura, al mundo de la empresa... Cuenta con un brillante diseño, se pueden leer interesantes entrevistas... Hombres libres ejerciendo su libertad, vaya, ciudadanos ejerciendo su ciudadanía. Si he entendido bien, y creo que sí, David Ballota, es uno de sus impulsores.
A David, quienes sigan las bitácoras alojadas en Red Liberal le conocerán por la suya, Radicalmente Liberal. Yo le conocí virtualmente en las Juventudes Liberales. Tuve ciertas discrepancias, de matiz pero importantes, con respecto a su concepción del liberalismo que me impidieronseguir a bordo del barco de JJLL, sin embargo, ello no ha sido ningún impedimento para que le siga profesando una gran admiración. Cuando tantos ejercemos una militancia liberal más bien poco social, gente como David no duda en cargarse de trabajo y organizarse para sacar proyectos adelante, involucrando a más personas. Mi naturaleza es diferente y no reniego de ella, pero, como he dicho, encuentro que David y sus compañeros en Generación Red son personas de un valor extraordinario.
Recomiendo a todo el mundo una visita a esta nueva revista digital liberal, no creo que defraude. Quizá los muy conservadores la encuentren demasiado alejada de sus posturas ideológicas. En ese caso les sugeriría que dejaran los dogmatismos en casa y que se esfuercen en apreciar las muchas virtudes de esta buena idea hecha realidad.
Felicidades Generacion Red. Sois una gran aportación al desarrollo del liberalismo. Que tengáis muchísima suerte.

Basura progre: ¡Soy progre!

La verdad es que pensaba que en un mundo en que hasta una parte de la izquierda se aburre de sí misma y encuentra bastante insoportable la corrección política (especialmente, los izquierdistas vitalmente más libres) lo de ser progre era como lo de ser hortera, algo que siempre son los demás. Sin embargo, hay en esta viñeta una cierta reivindicación del calificativo que no deja der ser sorprendente.
Por otra parte, la viñeta habla bien a las claras de la consideración que merece a ciertos ojos aquel que osa hacer algo tan inocente como calificar de progre a otro. Sobre todo teniendo en cuenta que en campo contrario los calificativos más usados para una similar caricaturización son los de facha, franquista o derecha extrema. En fin, "retrogrados, ignorantes y chungos".

Viñeta: Mauro Entrialgo

Nota del autor: Mauro Entrialgo es un muy brillante autor de comics español. Independientemente de la discrepancia manifestada en este "post", las obras de Entrialgo han sido para mí fuente de disfrute desde hace muchos años. Siento una gran admiración artística por este autor.

miércoles, julio 04, 2007

A Alfredito Blablablá, progre de verdá


Alfredito Blablablá es un progre con el que usted tendrá dificultades al hablar. Para empezar usted, a sus ojos, es un enfermo. Dependiendo del grado de simpatía que le tenga, usted lo será crónico, agudo, leve o incurable. Como poco usted padece el Síndrome de Estocolmo. Los malos le han secuestrado pero a usted le inspiran simpatía. Naturalmente, usted desconoce que está enfermo, pero Alfredito Blablablá hará lo posible para que usted se entere. Pero mientras tanto, si usted intenta discutir de política con él, tendrá muy difícil que le tome en serio. Porque usted quisiera, pero no puede hablar como él, siendo usted un esclavo y el un hombre libre. Su mente está abducida, son los poderosos los que hablan por su boca. Usted es un esclavo y, pobrecito, ni siquiera lo sabe.
Los hombres libres como Alfredito, ni siquiera ven lo que usted ve. Su mirada es especial, tiene cualidades inimaginables para usted ¿Cómo podría discutir usted con él si usted ni siquiera tiene la capacidad de ver la realidad? Pongamos un ejemplo. Usted ha trabajado duro para poder pagarse unas ventanas con doble cristal y aislamiento térmico. Pues es usted, además de un enfermo y un ciego, un auténtico idiota, porque, en realidad, usted lo que se ha comprado son unas carísimas rejas. Usted sólo es un prisionero del sistema. Tal vez le han publicado una carta en algún periódico criticando a unas autoridades o a una empresa que contamina el río de su pueblo ¿Libertad?¿Libertad de expresión? Ay, pobre imbécil, usted es sólo un animalito haciendo ruido en el corral. No confunda, le dejan hacer ruidos con su boca, pero nada más. Afortunadamente, los Alfreditos Blablablá del mundo están aquí para informarnos de lo que nosotros no vemos, indicarnos el camino que nuestra ceguera nos impide encontrar.
Si usted le preguntase a Alfredito como es posible que haya tantos ciegos, le dirá que, en realidad, no son tantos, que son muchos más de lo que parece los que ven perfectamente, pero que se hacen los ciegos porque han sido sobornados ¿Con qué, preguntará usted, inocentemente, que ya está pensando en presentarse voluntario para que le sobornen? La respuesta quizá le decepcione. Le sobornarán con un trabajo, y con duros esfuerzos para comprarse una casa. Le sobornarán con un crédito para comprarse un buen coche y con las ganas de separar unos euros cada mes para irse con su familia de vacaciones. Le sobornarán, en definitiva, con la posibilidad de esforzarse para conseguir aquello que desea o quiere.
A usted le extrañará todo esto un poco. Tal vez pregunte a Alfredito que por qué los esclavizadores se empeñan en que vivamos tanto tiempo y en tan buen estado de salud. Pero él tienen respuesta para todo. Más tiempo vive más negocio hacen los malvados con usted. Además, qué cochambrez de vida se vive a los 80 años, para eso mejor morirse a los 50 y sin pagar ni un duro a las multinacionales farmacéuticas.
Todo es ficticio para Alfredito. Si usted le echa en cara las cifras de la ONU sobre reducción de la pobreza gracias al desarrollo del capitalismo en unos cuantos países o no creerá las cifras o le dirá que son irrelevantes y que los que salen del estadio más miserable de la economía están muy lejos de cobrar lo que cobra el presidente de Coca-Cola. Pues sí. A Alfredito le parece también irrelevante que al que sale de la pobreza le parezca muy bien el capitalismo, entre otras cosas, porque no cuadra demasiado bien con su idea de las cosas.
Es muy interesante que, con su superior entendimiento de las cosas, es totalmente incapaz de explicar cómo acabaría el con las cosas que no funcionan en el mundo. Nuestro Alfredito es tirando a anarquista y le molesta mucho que haya un Estado. Seguramente es pacifista también. Su superior entendimiento nunca explica cómo íbamos a defendernos las personas normales y corrientes de las mafias armadas si desapareciese el Estado ¿Armándonos todos y haciendo comunidades amuralladas como en la Edad Media?
En fin, Alfredito, es un hombre libre y usted no lo es. Así que si discute con él sepa que para él sus opiniones son sólo las pintorescas excusas con que los hombres cobardes alimentan sus pobres vidas rodeadas de cosas y más cosas sin utilidad (es un lugar común entre la gente como Alfredito que los trabajadores de este mundo gastan su dinero en artilugios que no necesitan, hasta ese punto están enfermos: le llaman consumismo).
Para Alfredito usted carece de verdaderos argumentos si defiende el capitalismo, porque el capitalismo es una cosa tan horrorosa que sólo los esclavos no pueden verlo así. Si intenta argumentar, debe saber que cuanto dice son mentiras para él.
Y, un consejo, no ponga en duda la pertinencia de sus críticas: se meterá en un lío del que sólo podrá salir escapando lejos de su alcance. Los Alfreditos nunca se agotan de criticar al capitalismo y a los pro-capitalistas, más que un hobby es una vocación para ellos. Desde luego, él no manejará la información que todos conocemos: no es sencillo presentarse en esta sociedad nuestra como abierto defensor del capitalismo. Pero Alfredito Blablablá ignora esto: él cree ser el único y genuino pepito grillo del mundo. No sabe que el capitalismo está anclado por muchos ángulos, que hay muchos que se hacen ricos y poderosos impidiendo su desarrollo. Pero es inútil, Alfredito ve mucho más que nosotros.

viernes, junio 29, 2007

Ya lo sé, odias el capitalismo y la falsa democracia liberal

Conozco a mucha gente que piensa como tú. De hecho, con los matices de cada persona, la mayoría de la gente piensa así. Incluso muchas personas presuntamente derechistas comparten tus críticas y asumen el discurso de lo malo y brutal que es el capitalismo, de lo malvada y brutal que es nuestra Historia, de lo falsa que es nuestra presunta democracia. Me resulta muy gracioso, porque habiendo tal sobreabundancia de críticos con el sistema no soy capaz de encontrar en ningún sitio la lógica y esperable huída masiva de la población de los países capitalistas con falsas democracias hacia países donde no se haya desarrollado aún el capitalismo, o donde pervivan aún las genuinas democracias populares o donde se haya impuesto un ilusionante régimen islámico.
Ni siquiera soy capaz de encontrar a esos millones y millones de personas que en países donde se ha desarrollado el repugnante capitalismo deberían abandonar las ciudades, el modo de vida consumista, y la culpable colaboración con el criminal sistema, y que, dado que es perfectamente legal hacerlo, deberían estar probando a desarrollar modos de vida alternativos por todas partes.
Al contrario, lo que veo por todas partes son millones de personas intentando llegar a los países capitalistas para que los exploten y les hagan la vida imposible con un trabajo, vivienda, agua potable, ropa e, incluso, las muchas comodidades y lujos de que gozan las clases menos pudientes en las sociedades capitalistas (móvil, televisor, coche, libros...). De hecho, en el colmo de la crueldad, en los países neoliberales que practican el capitalismo salvaje, su población tiene la esperanza de vida más prolongada jamás alcanzada por el ser humano: sin duda, los capitalistas disfrutan viendo como sus esclavos son torturados a base de consumismo y libertad para escribir, participar en política, criticar lo que a cada uno le de la gana, durante mucho, mucho tiempo.
Sí, es extraño el ser humano: de todos los países sin capitalismo vienen millones y millones de personas a vivir tan mal, triste y vacuamente durante tan largo tiempo. De todos los países sin falsa democracia vienen hacia aquí y resulta que pueden elegir a los políticos de los ayuntamientos en que se instalan. Y, curiosamente, ellos, que conocen lo maravillosa que es la vida sin la estúpida sobreabundancia de bienes materiales que siempre denuncias, cuando llegan aquí se dedican a ganar dinero y comprar cosas.
Qué raro es el ser humano, no cabe duda. Me pregunto qué harás tú, querido crítico anticapitalista para no tener que soportar esa banal sobreabundancia de bienes materiales o para no tener que aguantar la libertad para expresarte como lo haces cuando nos das la paliza con tu discurso de perseguido a quien nadie persigue (¿delirio de persecución político?). Me pregunto si renunciarás a todo lo que la democracia liberal y capitalista te puede dar. Si enfermas ¿no compras medicinas ni acudes al médico? Si algo te disgusta ¿no usas de la libertad para criticarlo e intentar cambiarlo? Si has de trasladarte ¿no utilizas medios de transporte? Si has de vestirte ¿con qué ropa moralmente intachable consigues hacerte? Si necesitas algo ¿practicas el trueque para no manchar tus manos con el criminal dinero? Si eres objeto de violencia, si tu madre es secuestrada en un banco ¿no requieres de la ayuda de la policía? Si hablas español o inglés ¿te lavas la boca con lejía para no sentirte contaminado por tales instrumentos del diablo imperial?
Qué soberbia. Tus planteamientos son el colmo de lo acomodaticio, de lo burgués, de lo conservador, de lo viejo, anticuado y fuera de lugar. El éxtasis en negativo del señoritingo que disfrutando de todo se permite desdeñarlo. A quienes verdaderamente lo pasan mal en el mundo y han de soportar la verdadera ausencia de libertad y democracia, a quienes tienen que soportar la terrible carencia de absurdos bienes materiales, tú no le parecerías ni un amigo ni un aliado. Antes al contrario, le parecerías un cínico, un gilipollas, y un enemigo que se interpone a su natural deseo de mejorar y disfrutar de todo lo que nosotros ya tenemos, tú incluido . SIN DUDARLO NI UN SEGUNDO, MIL MILLONES DE PERSONAS EN EL MUNDO SE CAMBIARÍAN POR TÍ PARA TENER QUE SOPORTAR ESTOICAMENTE ESTE HORRIBLE SISTEMA.
No te consueles pensando que tenemos lo que tenemos porque lo obtenemos por la fuerza. Si ves el mapa del mundo, el hecho de tener riquezas no garantiza en absoluto que un país y su gente sean ricos. Eso sólo puede dar el capitalismo y la democracia, el imperio de la ley. No te consueles pensando que el capitalismo occidental mantiene en la pobreza a los países pobres. A Occidente le conviene la existencia de países ricos. No te consueles pensando que "las recetas neoliberales" han fracasado en sitios como América Latina: su situación se deriva de no haber aplicado las pocas y lógicas reglas del capitalismo. Que hay Gobiernos mejores y peores, actitudes mejores y peores en los países ricos. Pues claro. Somos humanos. Los que creen que es posible un sistema perfectamente ético, científicamente igualitario y absolutamente solidario con el género humano no sólo es un idiota, es un peligro con patas. Ese tipo de ideas ha creado las pesadillas autoritarias, como los cien millones de muertos del comunismo. Nunca dejará de haber ignorantes, indecentes soberbios, revolucionarios de salón, aficionados a la crítica del capitalismo como quien hace crucigramas, y aún orgullosos poseedores de carné red-green-fashion, conciencia tranquila por 20 euros al mes.
Siempre habéis estado ahí, y siempre estaréis; mientras la Humanidad lucha, vosotros sois el fardo inútil. Sin embargo, no deberíamos ignoraros porque lleváis dentro la semilla de la destrucción. Puede que un día la quema de coches en Francia no se detenga. Puede que un día el odio a a lo que los hombres hemos ido consiguiendo pese más que las fuerzas para continuar. Quién sabe, puede que un día la locura se adueñe de Occidente. Puede que un día vuelvan los tiempos de la lucha extrema contra el totalitarismo porque hemos olvidado ya que nuestros abuelos conocieron el significado de esa lucha y su cruda realidad. Empieza a quedar tan lejos la primera parte del siglo XX que ya no sirve de vacuna para individuos como tú. Tal vez un día perdamos lo que a ti te parece tan horrible. Quizás entonces aprenderías a valorarlo. O quizás no. Quizás no hay sitio en tu cabeza para la Razón. Quizá seguirías pensando en la utopía como programa político. Y si fueseis muchos, volveríais a regar de sangre la faz de la Tierra. Si solamente fueseis capaces de comprender qué se ha conseguido con capitalismo y democracia liberal. Si solamente fueseis capaces de usar vuestra energía negativa en mejorar las cosas, seguramente iríamos más deprisa en sacar a seres humanos de la pobreza, del analfabetismo, de la enfermedad. Si solamente emplearais vuestro odio en tratar de mejorar las cosas, quizá conseguiríamos detener el deterioro de la democracia liberal, quizá podríamos invertir la tendencia perfeccionando los sistemas de participación política, quizá consiguiésemos detener el absentismo participativo de la ciudadanía.
Claro que estamos lejos de la perfección, pero eso no es razón para apostar por el fuego y la destrucción. Sé que odias el sistema y tu odio podría ser una bomba o un motor. Por el momento sólo te veo dar cuerda al mecanismo de la catarsis a base de sangre, fuego y sufrimiento. Que Dios se apiade de todos nosotros.

miércoles, junio 13, 2007

Inconsciente siglo XXI


Parece que en Yahoo Inc alguien ha tenido un pequeño ataque de conciencia por su colaboración con la represión con las autoridades chinas. O quizá sólo sea un ataque de pudor. Es apenas un ejemplo, porque el caso es que este mundo nuestro ha decidido taparse las narices en sus relaciones con una potencia criminal sumamente peligrosa para la salud democrática general. Se trata a ese país como si fuese un país normal y corriente. O peor aún, se le trata con un miedo reverencial que está envalentonando a su partido único. El mundo ha caído en el más despiadado cinismo. Hubo una época en que USA y cincuenta países más le hicieron un sonoro boicot a la URSS en sus juegos olímpicos, pero en la nuestra iremos todos a Pekín a celebrar su repugnante política de atropellos a los derechos humanos. No dejaremos que se nos arruine un buen negocio.
Parece que el comienzo del siglo XXI es el de la alegre inconsciencia. Mientras nos ponemos idiotas con el calentamiento global dejamos que China fusile y encarcele disidentes a mansalva sin decir jamás esta boca es nuestra. Y la premiamos con unos juegos olímpicos, y le dejamos que compren empresas en los países democráticos. Al fin y al cabo, tampoco ponemos reparos al dinero del totalitarismo islámico de países como Arabia Saudí. Ahora hasta invitamos a nuestros salones a Gadafi, antaño ogro entre los ogros ¿Qué será lo próximo? Apuesto por un Irán convertido en potencia nuclear, que es la mejor tarjeta de visita posible.
En el pecado llevaremos la penitencia. Creo que cada día es más imprescindible un gran club de países democráticos que se alce como alternativa a la ONU.

jueves, junio 07, 2007

Basura progre. Enric Sopena, la extrema derecha y el PP


Enric Sopena:
"Hace demasiado tiempo que, en cuestiones de fondo, peperos y falangistas son intercambiables. Hace demasiado tiempo que la extrema derecha se alberga, de hecho, en Génova 13".
Artículo en el periódico digital El Plural.

Enric Sopena es un conocido propagandista socialista que rindió siempre grandes servicios al PSOE, tanto en la época del felipismo como ahora en el zapaterismo. En este comentario el propagandista pone de relevancia una presunta coincidencia argumental entre Falange y el PP.
Esta táctica, en cambio, no les produciría a los socialistas ningún rubor. Al presunto centro-izquierda nunca le ha importado coincidir ni en la palabra ni en la acción en la extrema-izquierda. En su hiperlegitimidad, la izquierda considera que los crímenes del comunismo son de diferente naturaleza que los de la extrema-derecha. En su sectarismo, hay crímenes buenos y crímenes malos.
Sin embargo, ni la más hábil propaganda del mundo puede ocultar las diferencias morales del comportamiento de los moderados de derecha e izquierda. Mientras los primeros repudian de palabra y en sus actos a los extremistas supuestamente de derecha, los segundos no sólo no repudian de palabra a la extrema-izquierda sino que forman gobiernos con ellos, establecen estrategias conjuntas y son, por activa y por pasiva, grandes amigos. ¿Escribirá Sopena un artículo sobre esto? Me parece que no.


Nota: Inauguramos hoy Basura progre. Se trata de una sección de breves comentarios a partir de citas en las que se da la palabra a los falsos demócratas progres, especialmente, los más conocidos.

Zapatero habla con su abuelo acerca del proceso de paz.


Rodríguez Zapatero, coge una foto del abuelo y le habla del momento difícil que atraviesa su proceso de paz:

"Será un proceso largo, duro y difícil, ya lo sabes, abuelo. Pero si los fachas no nos montaron una revolución en la calle, si nuestros simpatizantes tragaron y si nuestros votantes no se abstuvieron en mayor medida que los de la caverna después de las dos muertes accidentales de fin de año en la T-4, no me cabe ninguna duda de que un simple comunicado no va a provocar un cataclismo.

Yo creo que nos hemos currado bien eso de la política informativa. Tengo que reconocer que tanto los chicos de Don Jesús como los que de otros medios nos han ayudado mucho. No me extraña que los líderes soviéticos les llamaran aquello de "tontos útiles" a los intelectuales de Occidente que les apoyaban. Es un pensamiento feo éste, abuelo, lo sé, pero si uno quiere ser un gran dirigente capaz de imprimir cambios históricos en la sociedad tiene que saber endurecer un poco su corazón. Cuando dije que el poder no me cambiaría pequé de ignorancia porque no sabía con lo que me encontraría, lo reconozco. A veces hay que valerse de la buena voluntad de la gente. Bueno, como te decía, los chicos de la prensa nos han ayudado mucho a tener controlada a la opinión pública. Tienes que pensar que hace muy poco tiempo nuestros votantes y simpatizantes nos apoyaban en lo del consenso con el PP en materia de terrorismo y que fui yo mismo el que propuso lo del Pacto por las Libertades. Pero, bueno, también Felipe obligó a todo el mundo a seguirle cuando cambió de opinión en lo de la OTAN. Ahí hay una gran lección, abuelo, porque Felipe fue un gran líder, aunque sea un poco cabroncete y no pierda ocasión para darme alguna que otra colleja.
Se me va la cabeza. Volvamos al asunto.
Yo creo que la opinión pública la tengo controlada y que los nuestros me van a apoyar haga lo que haga. No me van a poner en dificultades ahora que por fin tienen a alguien que merece la pena en la Moncloa. El problema puede venir por los fachas, pero yo creo que también están controlados. Yo sé muy bien que no son fascistas ni nada, pero esto lo aprendí del PSOE de la Segunda República. En aquel momento decíamos que los de la CEDA eran un peligro fascista para España aunque no lo fuera, pero convencimos a tantos que ellos mismos se sentían acobardados. Recuerda que ganaron unas elecciones y no se atrevieron a reclamar el Poder. En eso el Losantos tiene razón: tienen tantos complejos que les llamas fachas y se ponen a temblar. Ahora no se van a atrever a radicalizar mucho su mensaje, aunque no me apoyen.
Y eso está muy bien porque el gran peligro para el proceso de paz está en que ETA vuelva a matar y que los del PP sepan sacar partido de eso como hicimos nosotros en 2004. Sin embargo, como no van a querer pasar por ser los tipos que sacaron partido de la sangre provocada por los etarras se van a cortar mucho. Además ellos no cuentan con nuestro poder mediático. No es una cuestión de medios, sino de periodistas, porque la mayoría son de los nuestros. Y los pobres no se enteran: hay que ver qué malos son en el terreno de la comunicación. Esperemos que no aprendan, porque es nuestra gran ventaja. En fin...
De modo que no creo que haya que dejar de negociar con los de ETA, haya o no haya comunicado y haya o no haya asesinatos. Todo el mundo sabe que el proceso será largo, duro y difícil. Y no sólo eso: yo creo que la verdad de fondo de todo esto ya ha calado en la sociedad. Muchos saben ya, por lo menos la inmensa mayoría de los progresistas, que ETA está equivocada en su praxis terrorista pero que en su lucha hay una parte de razón. Igual que se discute cada vez menos que lo de la soberanía española indivisible no pasa de ser una opinión discutible y discutida (como bien dije de la propia nación española) y que los vascos tienen derecho a decidir su futuro. Digan los que digan los nacionalistas españoles, que no pueden evitar ese ramalazo franquista que los distingue, el hecho nacional español es muy discutible. A la mayoría de los españoles les daría igual que Euzkadi, Cataluña o algunas otras nacionalidades se independizasen. Los españoles no somos muy progresistas con esa cuestión. Si España se organizase en una especie de confederación no iba a pasar nada. Estoy seguro porque esa idea es muy de izquierdas y España es de izquierdas. Siempre lo ha sido. Claro que estas cosas no me las dejan decir en público los de márquetin, pero yo creo que todo el mundo sabe lo que pienso.
Bueno, abuelito, voy a descansar, que mañana hay que seguir luchando por los grandes retos a los que estoy destinado. Por ejemplo, conseguir que España sea una verdadera democracia donde también los vascos puedan disfrutar de las libertades que ahora les están vedadas. Es la única forma de que este país sea pacífico y los etarras y los franquistas dejen de provocar esta absurda guerra en la que los demás tenemos que soportar su constante violencia.
Sí , abuelo, será largo, duro y difícil, pero sé que lo conseguiré y que pasaré a la historia como el pacificador de España y la conversión de nuestro país en una república federal, justa, laica y progresista. No es un sueño, es un programa político realista. Paz infinita, abuelo.

miércoles, junio 06, 2007

Principe de Asturias para Al Gore. La enfermedad que nos corroe


Papanatas, paletos por doquier. Eso es lo primero que pensé al conocer que se había premiado con el Príncipe de Asturias a Al Gore. En su momento ya lo pensé también cuando el tipejo se presentó aquí con su pinta de yanqui progre rico y el stablishment español al completo cayó rendido a sus pies. De la progresía no cabe esperar otra cosa, pero no nos consolemos estúpidamente: en la progrelandia derechosa el papelón fue el mismo. Lean estos días de exaltación del apocalipsis climático las páginas teledirigidas por ese movimiento antihumanidad que es el ambientalismo radical. Si eso es periodismo yo soy la pantera rosa. ¿Donde está el constraste de fuentes?¿Dónde se informa con rigor al lector de que el origen humano del calentamiento global es una mera hipótesis? ¿Dónde se pone de manifiesto lo mucho que tiene de contario a la ciencia, a la lógica, al mero sentido común, esa hipótesis? ¿Se puede entender que un movimiento tan profundamente anticapitalista como el ecologismo dicte las páginas de los periódicos presunamente liberales?
Cualquier periodista con un mínimo sentido de la ecuanimidad que se acerque a la controversia sobre el cambio climático debería escapar como el gato del agua de esos titulares catastrofistas que nos anuncian los profetas del desastre. Cualquiera con un mínimo respeto por la humanidad debería al menos preguntarse si esta locura mediático-política tiene el menor sentido.
¿El cambio climático debe ser una prioridad para la humanidad? ¿No tenemos unas cuantas cosas más urgentes en que gastarnos esa fabulosa cantidad de dinero que según Kioto debemos gastarnos en parar el océano con un dedo?¿Por qué nunca leeremos en un titular que no hay nada que la humanidad pueda hacer para evitar el cambio climático? ¿Por qué tenemos que gastar esa cantidad ingente de dinero en retrasar unos pocos años lo inevitable? ¿Se ha vuelto loco todo el mundo?
Viene el ricacho progre a decirnos que hay que detener el progreso y en vez de darle una patada en el culo lo que hacemos es ponerle unos cuantos cheques más en la mano para que pueda seguir manteniendo un estilo de vida que es exactamente el contrario al que predica.
Siento no sólo pena sino una tremenda desesperación al pensar que son cínicos como este los que marcan el valor moral de nuestra civilización. Una enfermedad terrible está corroyendo la más fabulosa cultura que ha sido apaz de crear la humanidad a lo largo de su historia. La cultura de la libertad, de la autonomía personal, de la larga vida, del ocio, del arte, del progreso material, de la ciencia está siendo socavada por un autodesprecio increíblemente difícil de explicar.
Estos apóstoles del apocalipsis que tanto partido le sacan al capitalismo acabarán provocando el colapso ético e intelectual si la resistencia a su cruzada contra el Hombre sigue sin crecer lo suficiente. La resistencia contra este tipo de hipócritas, el demagogo movimiento antioccidental que los sustenta y los valores populistas que intentan imponer al mundo libre es ya una urgencia desesperada. No podemos perder más terreno. Cada día que pasa nos acercamos al punto de no retorno.
Basta de Kioto, primero tenemos que vencer al hambre, a enfermades fácilmente superables, a la ausencia de libertad, a la falta de agua potable, a la ausencia de oportunidades materiales. Déjense de joder con ese absurdo de querer controlar el clima ¿No se les ocurrió algo más difícil como reto? Qué se yo, como ir a por un a estrella y atarla a la Luna. Ya puestos. Hay gente que prefiere a los delfines a las personas. Bien, son muy libres. Pero no hay ninguna razón para que las personas razonables hagamos de su delirio un dogma de fe.
Acaban de darle el Príncipe de Asturias a una ideología dogmática que es un peligro para la libertad y el progreso. Y lo han hecho en la persona de un hipócrita que ha hecho de esa ideología un negocio muy lucrativo. No puedo imaginar un premio peor fallado.

domingo, mayo 27, 2007

Frente al terrorismo, también en las municipales (me descubro ante Teresa Jiménez Becerril)

Teresa Jiménez Becerril (hermana y cuñada de asesinados por ETA, en ABC): "Tenemos derecho a una ciudad que funcione, pero también a vivir en un país donde no te maten por hacer política". [...] "No disfrutaremos viendo nuestros barrios limpios si no evitamos que quienes los mancharon de sangre inocente se paseen por ellos con la cabeza alta".
Hay ocasiones, y ésta es una de ellas, en que casi ni merece la pena añadir nada a las palabras que con tanta claridad, dignidad y pertinencia nos ofrece alguien a quien la cara más pútrida de la política ha colocado en una de esas situaciones límite de la vida en dónde los seres humanos reaccionan sin poder ocultar lo que verdaderamente son, mostrando su grandeza, su mediocridad o su mezquindad.
Ante tanto espectáculo penoso, protagonizado por tipejos sin la menor categoría -personajillos ínfimos a los que incomprensiblemente hemos convertido en relevantes personajes públicos- de los cuales no podemos, cada día, en cada telediario, observar sus actos o escuchar sus opiniones, sin notar a nuestro estómago a punto de darse la vuelta, la mera existencia de personas como Teresa Jiménez Becerril le devuelve a este ciudadano el orgullo de pertenecer a la especie humana y de ser un hombre libre en un país como España, donde a su obvia parte oscura aún se le opone una parte lunimosa que se niega a rendirse cobardemente a esa inmoralidad -oficial en el régimen zapateril vigente- de dar a los terroristas políticos el estatus de interlocutores de la sociedad española.
A quienes dicen que lo que hoy ha de votarse es tal o cual posición sobre un Plan General de Ordenación Urbana mientras nuestro Gobierno insiste cada día en esa cobarde inmoralidad de dar categoría de interlocutor de una sociedad democrática y pacífica a una banda de criminales políticos totalitarios, con la oposición de una porción inmensa de la sociedad a la que debe servir y a la que está obligado a rendir cuentas más allá de lo que ocurra en unas elecciones cada cuatro años (como él mismo defendía en la oposición), yo les digo lo mismo que Jiménez Becerril: de eso nada, importan las cosas de nuestras ciudades, pero importan aún más las cosas de nuestro Nación. Y es de la Nación española de donde obtienen su legitimidad las instituciones municipales y regionales, y nuestra Nación todavía tiene una lacra horrible en esa pequeña comunión de sociópatas políticos que pretenden imponer a los demás sus designios totalitarios por la fuerza del terror, y un problema aún mayor en la dolorosa división de opiniones respecto a cómo ha de enfrentarse esa lacra.
Si existiese una idea común y compartida en el sentido de que los terroristas políticos deben ser derrotados política y policialmente, puestos a disposición judicial y hacerles pagar su deuda con la sociedad, entonces sí, podríamos preocuparnos exclusivamente de nuestras calles y nuestros barrios. Pero mientras el Gobierno de España considere que hay otras vías para que ETA deje de intentar aterrorizarnos a todos para imponer su dictadura estalinista diferentes de su total e innegociable derrota, mientras el Gobierno de España considere que existe un conflicto de orden político entre España y los vascos y que a ETA le asiste aunque sea una pequeña parte de razón, mientras el Gobierno de España considere que debe negociar con esa fanática y repulsiva secta política para que entreguen sus armas, mientras el Gobierno de España considere que hay algunas cosas que puede conceder en una negociación pero no considere necesario informar a la nación acerca de cuáles son éstas, y mientras toda la Nación se vea comprometida por la acción del Gobierno de un partido que se presentó a las elecciones en las que llegó al poder sin anunciar absolutamente nada de ello ni en su programa ni en sus actos electorales, tras haber traicionado la confianza del anterior Gobierno legítimo, mientras todo ello ocurra, ninguna elección, acto supremo de la vida democrática, podrá ser abordada - al menos por los ciudadanos que discrepamos del Gobierno en su política sobre terrorismo- sin poner en primer lugar de las consideraciones que determinan el voto a la principal amenaza que padece la democracia española, la convivencia cívica, la dignidad moral nacional, el orgullo ético de la ciudadanía, la justicia democrática, la igualdad ante la ley, la soberanía popular. Una amenaza que, si bien parte principalmente de los terroristas, se multiplica exponencialmente por la tibia actitud de muchos de los más significativos actores de la política española.
Si nadie dudase de la necesidad de aniquilar al terrorismo político sin ninguna concesión a la pacificación negociadora, el problema etarra se convertiría en una especie de rescoldo histórico sin demasiada trascendencia. Así que a los tibios yo les digo los mismo que Jiménez Becerril, por mucho que nos acusen de hacer electoralismo con el terrorismo y de no apoyar al Gobierno en la materia. Tras ella me pongo en primer tiempo de saludo, porque sí, sí espero que el terrorismo influya en el voto y porque no, no apoyo al Gobierno en esto de ninguna manera.
Y mienten quienes dicen que cerramos la puerta a una solución los que así pensamos. No nos negamos a un final negociado. No nos oponemos a cierta "generosidad" penal. Pero tiene que quedar claro, en el último día de la guerra entre la democracia española y el terrorismo totalitario nacionalsocialista vasco, que la sociedad de hombres libres de España ha vencido, que los criminales políticos no han obtenido absolutamente nada de sus muchos años de práctica de terror y que si vuelven a andar por "nuestros barrios limpios" que ellos "mancharon de sangre inocente" no tendrán ninguna posibilidad de hacerlo "con la cabeza alta", sino que tendrán que sufrir la vergüenza de un reproche moral permanente, aceptando como su última y nunca extinguible condena el hecho de que nuestra innegociable dignidad, nuestra superioridad moral, y nuestra determinación democrática es lo que les permite no pudrirse en la cárcel para siempre en su miserable derrota. Si vuelven a andar por nuestras calles será porque, graciosamente, nosotros les dejamos no porque ellos nos lo impongan.
Por tanto el presidente Rodríguez debe saber que mientras negocie con ETA, mientras ésta se presente a las elecciones y mientras tengamos que soportar el insufrible insulto de un un De Juana Chaos riéndose en la cara de los españoles por culpa de su política de apaciguamiento, no habrá en España unas elecciones donde sólo se hable de gestión de presupuestos. Y que esto será así por encima de la voluntad de los partidos políticos, de izquierda y derecha.
Señora Jiménez Becerril, mis respetos.

jueves, mayo 24, 2007

Otra muestra de los elevados principios de El País (breve análisis a partir del último OJD)

Qué vergüenza tan poco sorprendente lo de El País negándose a publicar un anuncio de Ciudadanos de Cataluña.
No es de extrañar que su liderazgo incontestado desde hace 30 años empiece a no parecer incontestable. Según los datos del último OJD, El Mundo se le acerca peligrosamente, a pesar de que tiene que luchar no sólo con un fortísimo periódico como es El País en un campo ideológico diferente sino que ha de compartir su propio espacio ideológico con otras dos cabeceras. Bien es cierto que El País tampoco disfruta de su ámbito ideológico en exclusiva, ya que los dos principales periódicos catalanes, incluso La Vanguardia, que ya no es la de antaño, podrían ser lectores potenciales de El País.
En cualquier caso, hubo un tiempo en que la derecha más filoprogresista podía leer El País sin que le pusiera al borde del colapso. Cada día está más alejado de ese supuesto ideal de un periódico transversal para convertirse en un diario estrictamente partidista que se le hace muy cuesta arriba a la mayoría de los lectores no izquierdistas. Su sectarismo militante es practicado por sus actuales responsables ya sin ningún disimulo. Hoy ya le es imposible pasar, como hacía no tantos años atrás, por el periódico de la modernidad. Nadie puede discutir seriamente que se trata, simplemente, del periódico del Gobierno, lo que seguramente será del agrado de la inmensa mayoría de sus lectores, pero no de todos. Por la izquierda y por la derecha, paulatina pero inexorablemente, va perdiendo lectores, incluso antiguos, que no pueden ver ya sino un insoportable sarcasmo en eso de "diario independiente de la mañana".
Si pervive como primer periódico nacional y si conserva aún un cierto halo de prestigio por su presunto periodismo de qualité es porque sus seguidores practican un sectarismo aún mayor o por lo menos similar. Sin descartar el hábito, muy importante en la relación entre lector y diario, lo cierto es que hay que tener muy buenas tragaderas para justificar el comportamiento de El País en multitud de ocasiones. Lo normal es que no hubiese sobrevivido a su actitud en la descomposición del felipismo, lo que se puede relacionar perfectamente con que el propio PSOE, que también sobrevivió e incluso en las peores circunstancias, conservó un suelo electoral del 30%. Para que luego mis amigos progres me nieguen el atroz sectarismo de la izquierda. Por mucho menos, muchísimo menos, el electorado de centro-derecha español borró del mapa a la UCD y mantuvo a la AP de Fraga sin expectativas de gobernar hasta que Aznar modernizó sus postulados ideológicos.
Que los lectores de El País no van a decir ni pío y hasta defenderán con uñas y dientes el derecho de "su" periódico a publicar la publicidad que le dé la gana, es indudable (ya estoy oyendo eso de "pero ¿vosotros no sois liberales?", "¿No creéis en la libertad de empresa? y otrras salidas por la tangente similares). Igual que defendieron a Polanco cuando acusó al PP de "guerracivilista", mientras ahora se rasgan las vestiduras por unos comentarios de Aznar que se quedan muy lejos de los del Capo de PRISA.
El sectarismo es hipócrita por naturaleza y la mayoría de los lectores del diario gubernamental, que siempre ha sabido obtener favores del poder, también cuándo la derecha estaba en el Gobierno, no encontrarán ningún problema en que los anuncios de putas, travestis y chaperos pasen en su periódico el riguroso filtro de aceptación publicitaria que no ha podido pasar el de Ciudadanos de Cataluña. Al fin y al cabo, los adalides de las políticas de "igualdad de género" y de las leyes que de ellas se siguen, tampoco encuentran ninguna contradicción en que PRISA sostenga mediáticamente esos postulados del progrefeminismo mientras saca sus buenos dineritos de la emisión de películas pornográficas en sus plataformas televisivas. La anchura de manga ideológica de El País y PRISA les permite exprimir económicamente la pornografía y la prostitución, mientras alaban sin medida al Gobierno por una ley tan antidemocrática e injusta como la de "igualdad de género" o mientras se ponen estupendos criticando la campaña de Dolce & Gabbana por atentar contra "la dignidad de la mujer" (qué narices hay que tener). Cuentan con la fidelidad acrítica del cuerpo principal de sus lectores y actúan en consecuencia.
No obstante, los resultados de la OJD parecen indicar, aunque muy levemente (no cabe duda de que El Mundo se excede en su entusiasmo), que no todos los lectores presentan tan amplias tragaderas y que la nave de PRISA tiene algún que otro agujero en su casco.
En otro país cabría, tal vez, concluir este artículo con una líneas que hicieran votos por un periódico de izquierdas menos sectario y menos rendido a los intereses de los poderosos progres de salón. O simplemente por que la presión de los lectores de El País obligase a un cambio de rumbo en el periódico que da lecciones de democracia a todo el mundo desde la más absoluta impostura: la que le permite despedir a H. Tersch, no publicar a un habitual de sus páginas como F. Savater porque le desagrada el contenido de su último artículo o dañar irremisiblemente la credibilidad de sus críticas literarias para no perjudicar las ventas de un libro de B. Atxaga que publica una de las editoriales del grupo PRISA (con caída de crítico literario de toda la vida incluida), por citar sólo algunas cosillas recientes. En fin, juzgo tan improbable un cambio en la prensa izquierdista de España que me ahorraré esas líneas.

lunes, mayo 21, 2007

Periodismo español y perros fieles (Zarzalejos y Sopena como ejemplo)

Cómo son los perros fieles cuando se ponen en plan de damiselas ofendidas. No, no es a mí al que se le ha calentando la boca. "Perros fieles" ha sido la expresión utilizada por Jose Antonio Zarzalejos para referirse a Enric Sopena. Ustedes, si no conocen el caso -lo que es poco probable porque son gente informada-, estarán muy sorprendidos de que el habitualmente melífluo Zarzalejos haya usado tan agresivas palabras pero, claro está, el motivo lo exige. ¿Y cuál es el motivo? Pues el más alto concebible por el provinciano director del más tradicional de los diarios capitalinos, esto es, la defensa del honor de Alberto Ruiz Gallardón. Resulta que Sopena cometió previamente el delito más horrible imaginable, según Zarzalejos, justificar la famosa exposición por parte de Miguel Sebastián de una fotografía de cierto ser humano de sexo femenino en el debate electoral por el Ayuntamiento de Madrid. Tras haber mostrado Zarzalejos sus colmillos, zarpas y amenazantes ladridos en defensa leal de su amo, Sopena ha respondido afirmando, por un lado, que es su rival el verdadero perro fiel, y, por otro, que él de perro fiel nada, que él ladra por libre.
Qué pronto acudieron a mi mente las imágenes de dos auténticos doberman con sus caras peleándose en el parque mientras sus amos lejos de tirar de las correas para separarles les dan cuerda como si se tratase de cometas al viento. Ahí están sus pulcros amos, Ruiz y Rodríguez, silbando, mirando para otro lado, mientras sus servidores caninos se lo curran a dentelladas. Tan pronto como acudió una melancólica certidumbre: la preponderancia, la ascendencia, el dominio sobre el panorama de los medios de comunicación de masas españoles de este tipo de personajes, exacto contrario de lo que debieran ser los periodistas más destacados y conocidos. En vez de profesionales insobornables, capaces de criticar, desde cualquier perspectiva ideológica, a unos y otros, tenemos voluntades bajo control, voces absolutamente dirigidas e, incluso, simples loros de repetición de consignas.
Así se va creando una situación, un caldo de cultivo, en la que los jóvenes periodistas que van llegando a la profesión comprenden desde un principio cómo se deben comportar si quieren medrar y aún simplemente conservar un puesto de trabajo. Viendo a las estrellas, a los que ocupan los despachos más nobles del edificio, a los que llaman a las tertulias televisivas, a los que conocen no sólo los del mundillo sino también las marujas y el vecino del tercero, haciendo tal ostentación de fidelidad canina ¿qué van a hacer los periodistas que no han llegado a la primera división?¿Ponerse heroicos ante semejantes héroes de la indignidad deontológica? Parece poco probable.
Este panorama desolador que ofrecen los medios de comunicación nacionales se fundamenta en este magma de descomposición ética incluso más que en las decisiones político-empresariales que se toman en las alturas, porque es este estado general del ánimo profesional, inclinado a la obediencia ciega, a la cobardía moral y material, al ejercicio constante de cerviz y rodillas, el que permite que, después, los comisarios políticos puedan desarrollar su trabajo con eficiencia.

lunes, mayo 14, 2007

"El breve fulgor de un beso ¿sin nombre?" en Las notas de Carson Luna

Nueva entrada en Las notas de Carson Luna: "Mujeres. El breve fulgor de un beso ¿sin nombre?"

No recuerdo tu nombre y no quiero recordarlo. Cuando va a llegar a mi lengua, después de intentar salir de alguna sala oscura de mi cerebro, obligo a esa masa gris a pensar en otra cosa. Está bien así: unas pecas sobre una tez pálida, unos cabellos vaporosos de ese tono donde el rubio quiere convertirse en otra cosa aún más clara, un cuerpo liviano todavía formándose como amarrando una erupción volcánica imposible de contener, unos pechos duros que empujan para superar los límites de una piel que en la lucha por no ser desbordada se vuelve, en su perfección inestable, irresistiblemente bella...Todo está bien así, sin nombre en mi memoria...
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"Una noche con Corcobado" en Las notas de Carson Luna

Nueva entrada en Las notas de Carson Luna.

Me paso la mañana escuchando canciones tristes de Corcobado. Recuerdo una noche muy lejana en el tiempo. Él acababa de dar un concierto en solitario en Vigo. Yo languidecía drogado y perdido entre su publico. Teníamos una amiga común. Acabamos en el puerto, amaneciendo ya, nuestros pies colgando sobre el mar grasiento y sucio... (Leer todo)