martes, enero 02, 2007

La derecha extremista y ETA impiden la paz (discutiendo con la izquierda)

Sigamos.
Efectivamente, no hay nada vergonzante en ello, somos muchos los que trataremos de que no “llevéis” a cabo “vuestra” negociación con ETA. Como decía, una parte amplia de la sociedad está empeñada en evitar que el Gobierno concluya su proceso de negociación con terroristas, puesto que lo hace en nombre de toda la nación. Tú le llamas “sabotear” intentando rebajar la absoluta legitimidad del empeño. Vuelves a hablar de lealtad. Para ambas cosas te digo lo mismo: el límite es la ley. No hay ninguna obligación de ser leal al partido gubernamental, y ya tiene coña, que lo diga un izquierdista español que apoya a Zapatero, después de vuestro comportamiento en la última legislatura aznarí.
La únicas lealtades exigibles son con la Ley, con España, con los principios democráticos… ¿con el partido gubernamental en un asunto con el que se discrepa de raíz y en el cual se opina que el Gobierno está provocando un gravísimo daño a la nación y a los principios y valores fundamentales de la democracia? ¡Tiberio, por dios!
Por cierto ¿te refieres a una lealtad como la de la izquierda con el Prestige, con la política exterior, con el 11-M? ¿Pero es que no tenéis el más mínimo decoro?¿?No te acuerdas de Zapatero en Marruecos en plena crisis con el régimen autoritario del sátrapa moro?¿!Pero de qué, hombre, de qué?¡ !De lealtad váis a dar vosotros lecciones¡ Te lo repito, para no salirnos del terrorismo, el PSOE tenía contactos con Batasuna-ETA mientras prtoponía el Pacto contra el terrorismo.
Vayamos a la palabra “rendición”. A mí me parece inadecuada, difícil de explicar y contraproducente. Si fuera el asesor de comunicación de Rajoy le aconsejaría que la evitara. Dicho lo cual añado que en modo alguno es un disparate.
Ha habido concesiones, naturalmente, y se podría citar una buena lista de ellas, desde el cese de Fungairiño a la reunión pública y formal del PSE-PSOE con Batasuna, pasando por el debate en la Eurocámara. Pero, en mi opinión, existe un aspecto en el que “rendición” es el término más adecuado: la propia existencia de una negociación que se vende a la ciudadanía como “Proceso de Paz”, que para empezar es terminología etarra. He aquí el núcleo de la crítica que yo, y millones de españoles hacemos. La rendición es el mismo proceso de paz, una rendición ética, operativa, terminológica. Todo, to-do, es una rendición desde el momento de la declaración del Parlamento español en el que Rodríguez se da a sí mismo unas normas para el proceso que ni siquiera cumple.
Se suele decir -y para qué llenar las palabras de contenido, ¿verdad?- que la famosa “línea roja” ha de ser la inexistencia de pago político a ETA. Pues bien, para mí el puñetero proceso es un precio político en sí mismo.
Más sencillo te lo digo: no hay nada de qué hablar con ETA.
El único proceso de paz que yo apoyaría es el de un pacto entre todas las fuerzas democráticas para instaurar la cadena perpetua para cualquier tipo de colaboración con el terrorismo, sin que me importe en absoluto si el terrorista es un informante, un recaudador, un quemador de autobuses o cajeros, un señalador de objetivos disfrazado de periodista o el mismo hijodeputa que se dedica a matar. Cadena perpetua, y punto. Todo lo demás es rendirse.
Y, sí, ya te lo dejo claro: el PP estuvo a punto de rendirse, también. Estuvo a un pelo. La declaración de Aznar famosa, aquella del “Movimiento de liberación…” fue un acto de rendición. Cuando alguien en el PP habla de que la democracia española podría ser generosa y tal, está cometiendo un acto de rendición. Cuando alguien de cualquier partido habla de que hay razones políticas detrás de la actividad de ETA, está cometiendo un acto de rendición. Etcétera, etcétera, etcétera….
Y acabo de responderte. No es que el PP no tenga derecho a hacer lo que tú llamas electoralismo con el terrorismo, es que está obligado. Está obligado a explicar claramente a la ciudadanía que su comportamiento será diferente en este asunto si gana las elecciones. Y está obligado a intentar ganar las elecciones con toda la intensidad porque un partido no se representa a sí mismo, un partido es un instrumento de los ciudadanos para intervenir en política e insisto en que hay una parte enorme de la ciudadanía que no apoya en absoluto la política monclovita. Y está obligado porque las elecciones son el acto supremo de la democracia. No entiendo que se pueda usar la palabra “electoralismo” con la intención de denigrar. No me cabe en la cabeza. Un partido que no hace electoralismo no cumple con sus obligaciones.
Pero es que, además, los partidos políticos cumplen otra función pública, la de ayudar a la gente -no todos han estudiado ciencias políticas- a interpretar los acontecimientos políticos, la de ayudar a la gente a que no se la manipule, especialmente cuando se utilizan los buenos sentimientos de la mayoría para ello.
Cuando un Gobierno demagogo y manipulador como el actual dice a la gente que hay que hacer lo posible por lograr la paz, sin explicar qué significa esto, y que hay que hacerlo hablando porque así se impedirá que muera más gente y patatín y patatán, hay que ayudar a los ciudadanos a interpretar la realidad de lo que esto significa (lo que no siempre es tan evidente como tú pareces creer), y en mi opinión y en la de medio país, por lo menos, significa premiar a las alimañas fanáticas por haber estado matando españoles durante 35 años en nombre de la pesadilla que es su utopía.
Es mi opinión, y la de millones, y es nuestro derecho tenerla; y es nuestro derecho hacer lo posible por que se extienda; y es nuestro derecho intentar que se gobierne nuestro país basándose en los criterios que la animan. Y el único límite de estos derechos es la Ley, no lo que en la izquierda consideréis que es legítimo. Tiberio, no necesitamos ni vuestro permiso ni vuestro sello de excelencia democrática.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Magnífico!!