viernes, febrero 23, 2007

PP y PSOE de rodillas ante el nacionalismo gallego (Y mi hija no podra estudiar en su lengua materna)

Mi hija, a la que enseño todo el gallego que puedo, como le enseño cositas en inglés y como le enseño cositas en francés, tiene como lengua materna el español. Exactamente igual que lo tuve yo y mi padre y mi madre y mis cuatro abuelos y la mayoría de mis bisabuelos. Más allá no tengo información, aunque supongo que cuanto más lejos avanzase en mi genealogía más gallegohablantes encontraría. Cosas de la historia que no deberían afectarme hoy, en el 2007.
En mi vida particular yo he conseguido tener un buen gallego y hasta lo empleo profesionalmente. Pero la lengua tengo más metida en mi ser es el español. Y lo mismo le ocurre a mi hija. Mi hija irá el próximo año al "cole de mayores", como ella misma dice. Tiene reservada una sorpresa. Allí le van a hablar en gallego al menos la mitad del tiempo, aunque nada impediría que le hablasen el 100% (nada excepto que Vigo es una ciudad muy castellanohablante, lo cual no garantiza nada, claro está, como explico en las siguienets líneas). Es decir, a mi hija le acaban de usurpar el muy elemental derecho de ser educada en su lengua materna por obra y gracia de las tres fuerzas políticas parlamentarias de la Comunidad Autónoma de Galicia.
La situación tiene diversas aristas que van desde lo ridículo a lo fascista. En primer lugar, señalaré que se produce gracias al pacto entre tres fuerzas políticas, dos de las cuales no son nacionalistas. No sólo eso: son abiertamente antinacionalistas. En Galicia hay un pequeño partido nacionalista (un conjunto de minúsculos partidos, en realidad) que, además está sobredimensionado en cuanto a representación política puesto que cuenta con un gran granero de votos juveniles que creen que es el único partido contestatario y otro gran granero de votos de carácter, digamos, regionalista, que está muy alejado de cualquier veleidad soberanista pero que, sin embargo, siente de manera acusada la mucha desconsideración con que los gobiernos nacionales han tratado a su comunidad autónoma (voto frívolo pero motivos reales).
Pero es que, por si fuera poco, esta sobredimensión de la delegación de representación por medio del voto encuentra unos insospechados amplificadores en los otros dos partidos políticos, los cuales como he dicho, han sido tradicionalmente hostiles al nacionalismo. El PSOE de Galicia ha sido especialmente hostil hasta ahora con el nacionalismo (en toda su historia autonómica cada vez que se presentaba en sus congresos una candidatura con el marchamo de "galeguista" obtenía un sonoro fracaso en su repercusión sobre la militancia). No obstante, tanto en el PP como en el PSOE, siempre ha habido una corriente "galeguista" minoritaria, hecho éste más relevante de lo pudiera parecer.
La situación, pues, es la de un pequeño grupúsculo de partidos nacionalistas con los que, primero, la población gallega juguetea frívolamente atraída por los éxitos de la presión nacionalista en Cataluña y País Vasco, a pesar de no ser ella nada nacionalista y, segundo, este pequeño partido logra influir determinantemente en las decisiones de los otros dos partidos que no son en absoluto nacionalistas.
El PP y el PSOE son, en realidad, los que han logrado inventarse un nacionalismo gallego, ya que éste por sí sólo nunca habría podido lograr nada. El PP de Fraga imitó cuanto pudo a lo que absurdamente hemos conocido como "nacionalismo moderado" en España. El PSOE, cuyo odio visceral al nacionalismo en Galicia está totalmente acreditado, acabó formando Gobierno con él, en dos ocasiones.
El producto es absurdo. El presidente de la comunidad se empeña en hablar un gallego que es sencillamente deleznable, a pesar de que la mitad, por lo menos, de los gallegos tenemos por lengua materna el castellano. Vean este ejemplo: es conocida la anécdota en la que una conselleira ante los medios de comunicación empieza a hablar en un gallego con el que no hubiese aprobado el BUP ni de broma y acaba hablando en español por que es lo que le sale de forma natural y al darse cuenta pide a los periodistas volver a empezar para poder hacerlo en ese gallego que aquí llamamos castrapo, versión del gallego en la 4 de cada 5 palabras son en español y la que queda está o mal dicha, o mal pronunciada o es un invento con apariencia gallega. Este es el gallego que hablan la mayoría de los políticos gallegos, empezando por el presidente de la Xunta y siguiente por el líder de la oposición. Es decir, tipos que se aplican a sí mismos el régimen de presión totalitaria tan querido al nacionalismo. De psiquiatra.
El nacionalismo, allá donde existe, tiene por característica esencial su pasión por esta ingeniería social, a través de la cual habrá de hacer realidad sus sueños: porque la realidad de una ciudadanía con libertad de acción es su pesadilla. En Galicia los nacionalistas siempre han sido vistos con reticencia y no caen bien a la mayoría. Esto debería facilitar las cosas, pero hete aquí que ante la falta de capacidad para poner en marcha su cirugía dictatorial sobre la población, han sido los partidos no nacionalistas los que han corrido en su ayuda para poder llevar a la práctica los sueños de recuperación de la Suevia mítica (esa que tampoco hablaba gallego, pero qué les importa eso a nuestros nacionalsocialistas) . Si le dejaran a la población hacer lo que le diera la gana, el gallego lo tendría muy mal en Galicia y como los nacionalistas prefieren su idea de Galicia (monolingüe) antes que a los gallegos reales, han decidido que éstos no van a hacer lo que les de la gana, naturalmente. No les gusta lo que hay, así que construcción nacional al canto. Su nación tiene más derechos que sus nacionales, los cuales no tienen partidos que les defiendan, porque los partidos no nacionalistas gallegos se amoldan mansamente a las exigencias de los nacionalistas. Si quieren una explicación de este fenómeno, tal vez deberíamos hacer pasar por el diván del psicoanalista a nuestro estamento político. Tiene sentido que los nacionalistas sean unos paletos energúmenos pero no encuentro explicación a que los no nacionalistas, que son más y en mejor situación, se dejen comer las papas sin presentar batalla.
El año que viene mi hija tendrá que empezar a estudiar en una lengua que no es su lengua materna y empezarán a contarle una milonga histórica y la ilustrarán con un "coñecemento do medio" en el que el río más importante del mundo será el Miño. Y no habrá ocurrido porque una parte considerable de la población haya caído presa del ensimismamiento mítico nacionalista como en el País Vasco, ni porque una parte importante de la población haya sido convencida absurdamente de que lengua y nación es lo mismo, porque aquí, en contra de lo que sucede en Cataluña, y a pesar de que la lengua gallega es muy hablada y muy querida, no sucede eso, ni siquiera porque un partido político sea utilizado por el estamento política con la excusa nacionalista para conseguir cosas más o menos dignas para su territorio o se haya constituído en lobby de presión como sucede en en Canarias. Aquí se va imponiendo poco a poco el nacionalismo gracias a la labor idiota de dos partidos no nacionalistas, con militancia y voto claramente no nacionalista, que unidos representan a un 80% de los votantes. Unos partidos cuya estupidez congénita ha permitido que los nacionalistas gallegos pasaran de no ser nada hace 20 años a tener el 18% de los votos.
Puestos a buscar explicaciones, al menos el PSOE tiene la excusa de su origen internacionalista y su poco aprecio tradicional por la nación española. Pero ¿y el PP?¿Qué puñetera excusa puede ofrecer?
Y, en fin, así es como España se entrega a sus enemigos y como mi hija se va a quedar sin estudiar en su lengua materna. Dan ganas de bajarse en la próxima.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

La culpa es de quienes les votamos. Los que hablamos español somos muchos, quizá la mayoría. Pienso votar a quien defienda mis derechos linguísticos.

Y también deberíamos utlizar como ellos plataformas, movilizacíones, mesas, etc. antes de que empiecen a pisotearnos.

Liberal Hispano dijo...

"Al menos 50%" de gallego. En realidad están aboliento el gallego, ya que imponen un mínimo de 50% gallego y ningún mínimo de asignaturas impartidas en Español. Así el resto de las asignaturas estará mayormente también impartido en gallego, pues los nacionalistas lo harán y a ver quien se atreve a decirles lo contario.

Los padres deberán defender con uñas y dientes los pocos derechos que dejarán libres a los niños que quieren estudiar en Español.

Aunque métodos ahi... por ejemplo compiar los métodos activistas usados por eso fascitcas nacionalsocialistas, que se atreven hasta a ordenar qué idioma debemos hablar.

¿Por qué no respetan los derechos de los alumnos a usar su lengua materna que en buena parte es el español?¿Y por qué no permiten la libertad a los profesores y que cada uno se exprese según mejor sea capaz de comunicar mejor?

Nada impide que alumnos y profesores utilicen libremente ambos idiomas. Eso sería bilinguismo. La realidad social no encaja con las mentes cínicas y déspotas nacionalistas.

Liberalismo es Libertad
Liberalismo es Libertad

Pablo dijo...

E os que queremos que os nosos fillos teñan ensino en galego que fazemos? Suicidamonos? O meu fillo xa me pergunta se somos os últimos galegos do planeta,... na sua escola é o único que fala galego e até os mestres falan (pouco, e só cando lles obrigan por lei) ese galego acastrapado dos políticos. A solución cal é entón? Españolización total do ensino?

Como vai ser unha "sorpresa" que lle falen en galego en Galicia... Non lle falarian español en Madrid independentemente de que falase galego, catalán, rumano, árabe ou español?

Vamos, eu non entendo tantas cousas... se xa nen en Galicia se pode falar en galego porque vai "do ridículo a lo fascista"...

Xabier Cereixo dijo...

Comentario en castellano, tras el comentario en galego. Es una deferencia para nuestro comentarista que lo ve todo tan negro como para pensar en el suicidio.


Pois mira que é sinxelo, meu amigo: educar aos nenos na súa lingua nai. Se ti queres que o teu fillo sexa escolarizado en galego, pois en galego. Se eu quero que a miña filla sexa escolarizada en castelán, en castelán. Ó mellor pódesme explicar por qué non había eu de poder escolariza-la miña filla na súa lingua nai. ¿Non é isto un dereito elemental de pais e fillos?
Por outra banda e por se aínda non te decataches, a partires de agora a norma será que haberá un mínimo do 50 por cento das clases en galego, pero nengún mínimo se impón para o español. Ou sexa, que as clases poderían ser íntegramente en galego.
E para rematar, por se aínda no te decataches de cal sería o resultado, deberías cuestionar ao teu redor en qué idioma prefire a xente galega moi maioritariamente escolariza-los seus fillos. Claro que non agardo que che pareza un dato relevante por aquilo de que o Imperio sementou entre nós o autoodio.
Pra mín as cousas sonche ben sinxelas: liberdade de elección. Isto é, bilinguismo e non monolinguismo, porque a sociedade galega éche bilingüe, e a aspiración monolingüística do nacionalismo é simple totalitarismo pois pretende pasar por riba dos dereitos lingüísticos da maioría dos pais galegos que como sabes tan ben coma mín prefiren educa-los seus fillos, non só escolarizar, en castelán, mesmo se eles son total ou parcialmente galegofalantes. ¿Minto?


Pues mira que es sencillo, amigo mío: educar a los niños en su lengua materna. Si tú quieres que tu hija sea educada en gallego, pues en gallego; si quieres que lo sea en español, pues en español.
A lo mejor me puedes explicar por qué razón no había yo de poder escolarizar en castellano a mi hija, esto es en su lengua materna. No es esto un derecho elemental de los niños y de los padres.

Por otro lado, por si aún no te percataste, se impone a partir de ahora un mínimo del 50% de las clases en gallego pero no hay ningún mínimo para el español, es decir que las clases podrían llegar ser íntegramente en gallego.
Por otro lado y por si aún no te percataste de cuál sería el resultado, pregunta a tu alrededor en qué lengua prefieron los gallegos muy mayoritariamente que se escolaricen sus hijos. Claro que no espero que esto te parezca un resultado relevante por aquello de que el Imperio plantó entre nosotros la semilla del autodio.
Pues para mí las cosas son bien sencillas: libertad de elección. Esto es, bilingüismo, porque la sociedad gallega es bilingüe y la aspiración monolingüística del nacionalismo es puro totalitarismo en la medida que supone pasar por encima de los derechos lingüísticos de la mayoría de los padres gallegos, los cuales como sabes tan bien como yo prefieren educar a sus hijos en español, ya no sólo escolarizarlos, incluso si ellos mismos son total o parcialmente gallegohablantes. ¿Miento?

Xabier Cereixo dijo...

Por cierto, os pongáis como os pongáis, el español no es a Galicia lo que el rumano a España. Ya os gustaría a los que soñáis una Galicia donde sólo se hable gallego. Las dos lenguas vienen conviviendo desde hace siglos y por avatares de la historia ambas son profusamente habladas por la población gallega.
Pero las situaciones lingüísticas no son estables, por definición, y es más que posible que el futuro sea peor para el gallego que para el español. Es algo bastante natural que sucedan estas cosas y os pongáis como os pongáis la gente gallega hará lo que le de la gana si conseguimois mantener una democracia saludable.
Por que para cambiar la tendencia histórica que determina que los gallegos se vayan decantando por el español poco a poco no quedaría otro remedio que obligar a la población a hacer lo que obviamente no desea hacer.
Y digo yo ¿querrán los nacionalistas que tanto quieren a Galicia obligar a los gallegos a hacer lo que no quieren hacer?
Me da a mí que sí, que lo van a intentar.
(Nota: He acabado en tercera persona porque no quiero prejuzgar a Pablo sin más datos, por mucho que yo sospeche cuáles han de ser sus opiniones políticas.)

Pablo dijo...

en nenhun país do mundo se deixa escoller a língua na que estudar,
na Suiza estudas en alemán, italiano ou francés dependendo do cantón no que vivas (e tamén apreendes naturalmente as outras línguas nacionais, descuiden), na Comunidade de Madrid non podes escoller, en Paris non, nen na Bélxica flamenca e na valona, nada, e todas esas sociedades, como a galega, son multilingues

penso que seria unha tolemia segregar os cativos segundo a sua língua (raza? relixión talvez?), e dada o pouco valor que ten a língua galega seria como mandar os fillos ao apartheid mais cruel, é por isso que a xente prefire o español, non sei se é auto-odio ou que, é mais ben tristeza e resignación, hai quen nace coa língua errada, xa digo que o suicidio dos últimos galego-falantes é a mellor solución para todos...

poderian os meus fillos ser escolarizados en galego en Asturias ou Burgos? Bah, xa é que non poden nen en Galicia, polo menos non nas grandes cidades. Eu son bastante escéptico con ese 50%, habia unha porcentaxe similar e simplemente "pasan" do asunto. O galego ensinase como unha língua extranxeira, só que con menos exixencia, bah...

ai... fascismo nacionalsocialismo di o "liberal hispano", e eu sen bandeiras gamadas...

Pablo dijo...

as miñas opinións políticas son estas: capitalista, galeguista, soberanista, etc... importan?

Anónimo dijo...

nacida en galicia, hija, nieta, bisnieta, tataranieta etc,,, de gallegos; con todas las generaciones anteriores, con la excepcion de mis padres a los que se les inculco la verguenza de hablar gallego, hablando en gallego(valga la redundancia)me parece muy bien que se aprenda en las escuelas el gallego-lengua materna, y el castellano. Y tambien el ingles, el frances, el aleman, el italiano,,,y todas las lenguas que son un enriquecimiento y una ayuda para que nuestros hijos sean gallegos, espanoles y ciudadanos del mundo.

Anónimo dijo...

como gallega me averguenzo de no conocer mi lengua materna,,, y de tener que estar estudiandola como lo estoy haciendo el ingles y el frances

egolandia69 dijo...

Querida "anónima", no se discute la posibilidad de aprender gallego, ni la pertinencia de que se estudie profundamente y que se capacite a todo estudiante de Galicia a ser capaz de emplear la lengua gallega. Esas cuestiones están fuera del debate. Lo que se discute es el derecho de padres e hijos a elegir la lengua en que se escolariza a los chavales. Es un derecho reconocido por la ONU que los niños sean educados en su lengua materna en su país y no hay razones políticas que puedan anular este derecho, ni siquiera el de una presunta reconstrucción nacional, ni siquiera el sueño nacionalista de una Galicia monolingüe en gallego. Lo cierto es que hace muchísimos siglos que el castellano es una de las lenguas de Galicia y a los gallegos que tenemos esta lengua por lengua materna (¿propia?) nos asiste un derecho indiscutible a ser educados en ella y a escolarizar a nuestros hijos en ella.
Hay que ser muy totalitario para discutir semejante derecho.

Anónimo dijo...

O certo é que a xeración dos meus avós eran galegofalantes maioritariamente, e non so no rural senón que tamén nas cidades. Paulatinamente o galego foi perdendo porcentaxe de falantes, de xeito que hoxe sexa quizais a 2ª lingua de Galicia por nº de falantes, e a cousa vai a peor.
A única solución para a supervivencia do galego é un compromiso anovado e urxente por parte de toda a sociedade con respecto á língua, sen partidismos, nen enfrentamentos políticos. O galego debera ser patrimonio de tod@s, e non só do nacionalismo.
Son partidario da inmersión linguistica, anque por si soa non servirá de moito, é necesario que os nenos o perciban coma algo propio, dende o ámbito familiar.
Con todo o respeto para os asturianos, non quixera que o meu pais rematase sendo unha 2ª Asturias: con chuvia, gaitas e castellanohablante.
Vivamos como galegos!!!