domingo, marzo 25, 2007

Cataluña hacia la independencia: los nacionalistas inician el proceso de conflicto abierto y total

El PSOE y el PP han creado el monstruo y ahora anda por ahí, descontrolado, sin dominio posible. ERC está dispuesta a entregar la presidencia a Artur Mas si éste convoca un referendum soberanista, según ha dicho Xavier Vendrell, vicesecretario general de coordinación interna del partido independentista con que gobierna la Generalitat el PSC-PSOE a una cadena de radio catalana.
Las cosas en política rara vez ocurren por casualidad. Felipe González se cargó la posibilidad de un Partido Socialista de Cataluña con carácter español. José María Aznar se cargó a un líder sólido del PP de Cataluña, con ideas y actitudes antinacionalistas claras y lo sustituyó por gente, como mínimo, cercana al nacionalismo presuntamente moderado.
Desde la transición España ha entregado en Cataluña a los catalanes antiespañoles el sistema educativo y ha aceptado sin lucha la idea de que el conjunto de Cataluña era nacionalista. Aunque esto distaba mucho de ser verdad, los 25 años de que ha dispuesto el nacionalismo para moldear la sociedad, con especial empeño en las generaciones jóvenes, educadas en la ignorancia del carácter español de la región, de la historia común -en absoluto beligerante-, y hasta del mismo idioma del conjunto de España.
El empeño antidemocrático de la "construcción nacional", concepto que en sí mismo acepta la realidad de la inexistencia de la nación catalana, ha sido permitido por el Estado español con una actitud suicida inexplicable. La "construcción nacional" de los nacionalistas empezó de manera disimulada para ir incrementando su intensidad con el paso de los años. Este incremento de intensidad ha provocado que el conjunto de los medios de comunicación, de los partidos políticos y de la élite económica haya terminado por ser nacionalista en uno u otro grado. Unos lo son por vocación, otros porque son incapaces de contravenir un estado de cosas en que ser antinacionalista tiene riesgos muy serios.
Poco a poco, la lengua española, que milagrosamente aún es la más hablada en la región, ha ido desapareciendo como lengua oficial y como lengua escolar. A pesar de que en todo momento la pretensión nacionalista era clara, España, sus dirigentes, han sido incapaces de plantar cara al proceso que la expulsaba de una de sus partes, de una parte, además, muy importante y en la cual viven millones de compatriotas que aún se sienten tales y que empiezan a sentir que su nación les está abandonando.
Nada ocurre por casualidad y la noticia de hoy es, simplemente, una vuelta de tuerca en el mismo proceso. Básicamente viene a poner sobre la mesa que una parte de la clase política catalana está más que dispuesta a retar, a no aceptar, la legalidad vigente. La excusa que se quiere emplear es una posible declaración de inconstitucionalidad por parte del Tribunal Constitucional del Estatut recientemente aprobado, sea el todo, sea una parte.
Puede que hoy no triunfe la declaración pública de guerra institucional, por primera vez explicitado por un partido con responsabilidades institucionales legitimadas por las leyes contra las que se plantea la declaración, y puede que, esta vez, CiU ignore el llamamiento del nacionalismo más radicalizado. Pero mañana no lo ignorará. Mientras tanto, otro partido de carácter abiertamente nacionalista aunque aún no explícitamente soberanista, el PSC, que además ostenta el Poder regional, ya sabe que o incrementa el grado de soberanismo o puede perder el Poder. Naturalmente, a un partido nacionalista como el PSC no le costará demasiado ser más nacionalista. Seguramente habrá dudas estos días tanto en PSC como en CiU, dudas que sólo se pueden resolver en ambos partidos apostando por más nacionalismo, que, de hecho, ha sido la apuesta de ambos tras salir CiU del poder en Cataluña y llegar el PSC. ERC tiene atrapados a los dos partidos mayoritarios en la región y bloqueado al PP, escasamente operativo en Cataluña en términos de defensa de la nación española.
El monstruo anda sólo y sin control, tambaleándose pero con una meta inequívoca: la confrontación institucional abierta. Se ha despejado la incógnita y una parte del nacionalismo catalán está dispuesto a no aceptar lo que el Tribunal Constitucional diga respecto al Estatut catalán (aunque seguramente asistiremos al espectáculo de un Durán i Lleida vendiendo respeto institucional en Madrid, mientras su partido maniobra en Cataluña en sentido contrario, lo cual es ya una tradición).
Lo más trágico e irónico de la situación es que ha llegado a poder darse porque el estamento dirigente español y buena parte de su ciudadanía no han querido plantar cara al nacionalismo catalán, pensando que una confrontación abierta no era la mejor opción, mientras el nacionalismo trabajaba, precisamente, en la dirección de llegar a esa confrontación extrema. Y cada día que pasa es más tarde para invertir el proceso. Incluso aunque el PP volviese a ganar las elecciones nacionales y realmente quisiera hacerlo es más que dudoso que pueda invertir el proceso de Cataluña hacia su independencia, a pesar de que la mayoría de los catalanes no vean con buenos ojos este destino. Pero si España no luchó ¿con qué fuerza se puede esperar que luchen los españoles en Cataluña con sus solas fuerzas?
El conflicto total está servido. El resultado es incierto porque por definición un proceso así es incontrolable en todos sus aspectos, pero a día de hoy, los independentistas catalanes cuentan con las mejores bazas. España hay dejado gangrenarse una de sus partes y lo más seguro es que ya no pueda salvarse. Por cierto ¿aprenderemos la lección o repetiremos el triste camino en lugares como Galicia donde aún es totalmente evitable?

1 comentario:

emma dijo...

Visita el Video de YouTube: Era en Abril: La Educación en Cataluña y el Integrismo en España

Mientras que los políticos catalanes llevan a sus hijos a elitistas colegios privados donde los niños ni siquiera estudian catalán, hacen todo lo posible por convertir a los hijos de los demás en integristas ciegos de odio hacia todo lo español y hacia la cultura española.

Este genocido cultural ha llevado a que decenas de miles de profesores hayan tenido que irse a vivir a otras provincias, así como miles de familias que no estaban de acuerdo con la doctrina catalanista que pretendían inculcar en sus hijos.

Con la total connivencia de los gobiernos de Madrid, incapaces de defender los derechos de millones de españoles que viven en esta región, los políticos catalanes cada vez van más allá, oprimiendo a los niños, vigilándolos en los patios, y tratando de destruir sus raíces culturales.

En estos momentos no hay ni un sólo grupo político que plantee iniciativas reales que alivien esta injusta situación. Ni siquiera el nuevo partido político Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía - ha tenido ni el coraje ni la imaginación suficientes para llevar a reflexionar a la sociedad catalana y española acerca de lo que está pasando. Sus dirigentes, gente hueca y oportunista, no han demostrado dedicación más que para colocar a los suyos en el poder, incumpliendo tanto en la letra como en el espíritu el programa con el que se presentaron a las elecciones Autonómicas del 1 de noviembre pasado.

Visita el Video de YouTube: Era en Abril: La Educación en Cataluña y el Integrismo en España

http://youtube.com/watch?v=SV3GYyDmSo0