viernes, marzo 16, 2007

Queridos compatriotas izquierdistas:

Negáis la evidencia, pero no tiene sentido. Toda la potencia de fuego mediático de la izquierda ¿nacional? está siendo utilizada en criminalizar moral o políticamente a la derecha. Hay una gran hipocresía en esto, se tira la piedra y se esconde la mano, se echa bilis por la boca y se dice que apenas era una salivita.
Lleváis empeñados tres años en que la derecha española no ha aceptado el veredicto de las urnas y que ha derivado hacia la derecha extrema (je, je, je, qué expresión más indisimulablemente de técnico de marketing). De franquistas para arriba se ha calificado a la derecha nacional de todo, un catálogo infinito que cualquiera puede consultar en hemerotecas, fonotecas o videotecas de cualquier medio. Se la ha acusado de cosas tan absurdas, viniendo de la izquierda española, como de intentar deslegitimar las instituciones, de denigrar y no respetar a la Corona, de apropiarse de los símbolos nacionales y de tener delirios sin fundamento acerca de la unidad territorial... ¡y aún os extraña que nos rebotemos!
Pues me temo que vais a tener que acostumbraros porque no nos gusta nada la situación, ni un pelo, y ni nos vamos a callar ni vamos a desaparecer. Y no tiene nada que ver con ganar o perder unas elecciones: el PSOE de la generación de González, a pesar de su poco respeto por la separación de poderes, de sus corruptos desmanes de todo tipo, y a pesar de su mayoría absoluta, no nos preocupaba ni la milésima parte de lo que nos preocupa este PSOE aliado de nacionalismos, exaltado y desorientado, incompetente y frívolo, y que, sobre todo, se ha puesto a manosear cosas que no debería tocar sin el consentimiento de una amplísima mayoría de los individuos que conforman la Nación, aliándose en cambio con sus muy minoritarios enemigos.
Este PSOE sabe perfectamente que el principal obstáculo para sus pretensiones es el PP -más que la derecha social, la cual inarticulada sería una fácil víctima- y a su quiebra y ruptura dedica un gran esfuerzo; es su principal empeño, el que más le urge, porque no se trata de un calentón coyuntural sino de una planificada estrategia. Curiosamente, está logrando que muchos que no nos sentimos nada inclinados a simpatizar con el PP nos estemos viendo forzados a aceptarlo como el único instrumento potente y realmente útil que le queda a la Nación constitucional antes de verse troceada y anulada del todo por la citada alianza nacional(ista)-socialista.
Pronto veremos si la obvia agresividad de la actual izquierda contra la derecha, nunca tan intensa como ahora en estos casi 30 años constitucionales, hace mella en la derecha social y en el apoyo que ésta le de al PP. En definitiva, muy pronto veremos si la estrategia de criminalizar en términos morales y denigrar en términos políticos a la derecha española, motejándola de incivil, de franquista, de extremista, de desleal, de mendaz –y con la que han hecho carrera tipos que deberían avergonzar a cualquier persona que piense libremente, incluso siendo de izquierdas, como Blanco, Rubalcaba, Montilla, y el propio Zapatero-, tiene el éxito que busca, se confirma y se sostiene durante el resto del trayecto que nos lleve a la definitiva caída de la Constitución, a la conformación de una nueva estructura nacional, probablemente con la pérdida de la soberanía española en amplios territorios de lo que ha sido este país durante siglos y siglos, y a sentar las bases para la deposición de la Monarquía; o si, por el contrario, las esperanzas que tantos tenemos de que quede una pizca de sentido común en algún sector significativo de la izquierda social hispana se hagan realidad, impidiendo que el desastre se consume. Son esperanzas, desde luego, muy vagas.
En cualquier caso ya veremos cómo nos reímos todos después de haber puesto a un irresponsable a jugar con las cosas de comer de comer de todo un pueblo, mientras una parte enorme del estamento político de su cuerda ideológica le ríe las gracias, aunque con la boca pequeña admitan la verdad en la intimidad, lo que les convierte no sólo en irresponsables sino en auténticos traidores a su patria, felones por cobardía e interés material inmediato, añadiendo la indignidad ética a su estupidez congénita. Y mientras otra parte enorme de ese estamento dirigente ha demostrado una incapacidad política, una imprevisión y una cobardía no menor, cometiendo pecado de dejadez e inconsistencia política, por no hablar de la gran porción del mismo humano egoísmo material que aqueja a los de la bancada ideológica de enfrente con el resultado conocido: cuando se pudo parar las cosas no se hizo y ahora quién sabe si se podrá.
La fatalidad siempre ha perseguido a esta pobre España, a cuyo pueblo siempre ha parecido faltarle un tornillo justo en los momentos más trascendentales. Conseguimos salir del hambre en un par de generaciones para convertirnos en un gran país y ¿qué se nos ocurre hacernos a nosotros mismos? Lo de siempre, molernos a palos entre nosotros, cargarnos la Constitución que ha traído el período de paz, prosperidad y libertad más extraordinario de la España moderna, y ponernos a discutir entre nosotros tirando todos de la manta al mismo tiempo hasta que la rompamos y nos quedemos a la intemperie... ¡otra vez!
A muchos, ya lo sé, les parece que no está pasando nada, porque estas cosas no se revelan de un día para otro, pero lo que este Gobierno está haciendo tendrá consecuencias y Dios quiera que no sean todo lo graves que realmente podrían llegar a ser.
Y a vosotros, compatriotas izquierdistas, especialmente los que todavía mantenéis independiente vuestra capacidad intelectual ¿de verdad os parece lógico que el presidente Rodríguez esté llevando al país por los derroteros que lo está llevando ignorando a la mitad del país que en absoluto está de acuerdo con ello? No os estoy preguntando si os gusta o no, que ya sé que os pone la III República y la España Federal y la denuncia del Concordato con el Vaticano y todas las aspiraciones económicas de la tradición izquierdista en las que todavía creáis si es que aún creéis en alguna, lo que os pregunto, lo que os preguntamos tantos, es si comprendéis o no que los cambios trascendentales en un país deben hacerse con una base de consenso amplia, o, mejor aún, con el apoyo de los partidos políticos con posibilidades de gobernar y que en España son dos.
No dejo de preguntarme, queridos compatriotas izquierdistas razonables, cómo podéis apoyar un estado de cosas en que estando el Gobierno de vuestro país apoyado por todos los grupos parlamentarios menos uno todos se dediquen a hacer oposición de la oposición en términos deslegitimadores, acusándola de obvias falsedades como la de ser de extrema derecha y franquista, la de no querer el final del terrorismo o la de ser anticatalana, antivasca o antigallega.
De verdad, queridos compatriotas izquierdistas, que no me cabe en la cabeza que no sintáis verdadera vergüenza ante tipos como Blanco, Montilla o Zapatero, cuando sabéis que se avergüenzan de ellos en todos los ámbitos de la izquierda donde hay un mínimo nivel intelectual, empezando por su principal sustento mediático, el Grupo Prisa. Y qué decir de los González, Guerra o la vieja guardia en pleno del PSOE.
¿Cómo podéis aguantar sus hipocresías de feministas, pacifistas, ecologistas de salón?¿Cómo toleráis que haya abandonado a los saharauis?¿Como no os pone colorados ver al presidente mendigando una entrevista con Bush, después de haber ofendido a todo un pueblo despreciando su bandera, como si allí no hubiese izquierdistas y pobres y ecopacifistas y un amplio movimiento arcoiris?
¿Qué estáis haciendo, queridos compatriotas izquierdistas, apoyando a un Gobierno que ha decidido negociar con los terroristas etarras –sin ni siquiera contar con el apoyo del único partido de la oposición-??¿Qué estáis haciendo, por Dios?

3 comentarios:

maweiyi623 dijo...

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Tiberio dijo...

Te dejo el comentairo, para que veas que sí que visito tu blog, hombre :D

Es innegable que los medios de izquierdas se han lanzado (cada vez más) a desprestigiar a la derecha. No lo puedo negar. Pero ¿no es acaso una reacción lógica de tres años de bombardeo constante por parte de la derecha? ¿No han existido medios muy concretos de derechas que se han dedicado a criticar absolutamente cualquier cosa hasta bastante más allá de lo razonable? Sé que tú consideras que no, pero yo diría que existe un locutor de radio que no ha pasado un sólo día en el que no haya insultado a alguna personalidad de la izquierda. Encuentrame un ejemplo semejante en los medios de izquierdas y luego lo hablamos.

No llevamos tres años empeñados en que la derecha haya derivado hacia la derecha extrema. Es que lo ha hecho. Otra cosa es que no os deis cuenta.

¿Que no habéis derivado hacia el franquismo? no claro (afortunadamente) pero resulta que el señor Pío Moa hace un copy+paste de la propaganda oficial franquista y determinados medios que tú sabes se dedican a aplaudir con las orejas. ¿Esperas que no nos ofenda?

Resulta que el señor Rajoy se apropia del lazo azul o el "Libetad sin ira" indicando claramente que nosotros NO queremos el final de ETA, y tenemos que quedarnos tan panchos y tan sonrientes ante su moderación ¿no?

En cualquier caso, no te ofendas, pero no has aportado nada nuevo, la verdad. Otra vez temas y temas que ya hemos discutido.

Como te dije hace mucho tiempo ¿qué el PSOE quiere acabar con la monarquía? ¡ojalá tuvieras razón! pero desgraciadamente, no es así.


La Constitución no es un texto sagrado dado por una divinidad para evitar la Ruina de España. La Constitución es una ley que nos hemos dado los españoles. Y los españoles podemos cambiarla si queremos hacerlo. Estar en contra de algunos puntos de la Constitución no convierte a una persona en antidemócrata (de hecho, estar a favor de algunos puntos concretos de la Constitución sí lo hace).

A nosotros (a muchos de nosotros por lo menos), izquierdistas a los que te diriges, nos gustaría poder hacer una política de consenso en los asuntos más importantes para todos. Como puede ser el terrorismo.

Pero consenso no significa obedecer a la otra parte, significa llegar a un acuerdo. ¿La actual derecha española quiere llegar a un acuerdo? Lo dudo mucho, quiere dictar órdenes.

Alguien que quiere llegar a un acuerdo hace un esfuerzo por comprender la postura del otro. Y afirmar que "negociación" es sinónimo de "rendición" demuestra que la postura del otro os importa tres pimientos.


A mi me parece vergonzosa la política de España con respecto al norte de África y, particularmente, el Sahara occidental. Y lo ha sido en absolutamente todos los gobiernos españoles desde hace ya más de un siglo. No tengo ningún problema en criticarlo, y me uniría a vosotros si lo hicierais también.

Pero no lo hacéis.

Estaís demasiado ocupados rasgandoos las vestiduras porque se haya aprobado una ley que considere a los gays personas normales.

Anónimo dijo...

La comunicación entre los de "izquierdas" y los de "derechas" es complicada porque generalmente se produce en un ambiente ruidoso. A la verdad se llega sin prejuicios, y es raro que los humanos hablemos de política sin prejuicios. El ambiente está crispado, quien mantiene una postura culpa al otro de la crispación. Por lo tanto hablar de lo accesorio es ridículo, lo de facha progre rojo nazi liberticida totalitario habrá que borrarlo del disco duro y centrarse en los argumentos.

El lenguaje es importante, las etiquetas solo llevan a la generalización y la descalificación a priori sin atender a razones.

No se puede negociar con terroristas porque los terroristas no tienen legitimidad para negociar nada. Tienen los mismos derechos que usted o yo, por lo tanto, solo tienen derecho a negociar asuntos políticos si representan una fuerza política legítima en un parlamento. Negociar con ellos es una traición a la democracia.
Una cosa es una salida dialogada, y otra muy diferente una salida negociada. Si ellos deciden dejar su actividad criminal, se podrá dialogar con ellos acerca de hipotéticas medidas de gracia que pudieran tomarse con los miembros de la banda, pero nada más.

Me gustaría que si alguien no está de acuerdo con esto y cree que estoy equivocado me dé razones de por que estoy equivocado. Estoy dispuesto a dejarme convencer. Convénzame.

Un saludo desde Vigo

Rafael