miércoles, abril 04, 2007

Al pueblo cubano: disculpas y vergüenza desde la España democrática

Hermanos cubanos:
Sabed que el trato repugnante que acabáis de recibir del ministro de Asuntos Exteriores de España es el mismo que recibimos cotidianamente por lo menos la mitad de los españoles por parte de este Gobierno.
Sabed que ni siquiera la mayoría de los españoles que votaron al actual partido gubernamental, el socialistas, está de acuerdo con el desprecio dispensado a los demócratas de Cuba por parte de nuestro Gobierno.
Sabed que la mayoría de los españoles nos sentimos humillados y avergonzados por el gratuito apoyo que nuestro Gobierno acaba de ofrecer a la criminal dictadura castrista.
Sabed, demócratas cubanos, que la Madre Patria está con vosotros y que la simpatía que muchos españoles sienten por la Revolución comunista que lleváis padeciendo tanto tiempo se basa en la ignorancia tanto como en motivos ideológico-sentimentales y que muy pocos españoles apoyan realmente a Castro, ni siquiera los crecanos ideológicamente. No, desde luego, desde la Razón. Nadie querría un Castro para España, nadie. Con eso está todo dicho, también acerca de la hipocresía de muchos españoles.
Y, por último, demócratas cubanos, perdonad a la Madre Patria; sabed que muchos millones de españoles creemos (y lo deseamos fervientemente) que esta ignominia durará poco, que pronto la ciudadanía española expulsará democráticamente del Gobierno a este partido socialista incapaz de ese elemental acto de dignidad democrática que es apoyar a los opositores de esos criminales comunistas que han secuestrado la libertad de vuestro pueblo, que encarcela y asesina, que empobrece, que humilla.
Perdonadnos, cubanos libres de espíritu, y no olvidéis jamás que la Madre Patria está con vosotros, no la identifiquéis con estos necios inmorales que eventualmente la gobiernan sino con la abrumadora mayoría de españoles que son ciudadanos libres de espíritu como vosotros y que permanentemente os llevan en el corazón.
Esta nube es pasajera, el sol de la libertad y la democracia volverá a brillar para todos, para vosotros y para nosotros. Lo que hoy es vergüenza, mañana será la alegría de la comunión de los hombres libres de dos países hermanos.