sábado, noviembre 10, 2007

Zapatero lava su imagen con jabón bolivariano


Demagogia e hipocresía para el mercado español. Con una sarta de estupideces increíbles en la Cumbre Iberoamericana, ZP pretende marcar diferencias con Chávez a pesar de la evidencia de que ambos piensan lo mismo de José Mª Aznar. Sigue el lavado de imagen del presidente que empezó aparcando la negociación con ETA, continuó con la invención del "Gobierno de España" y el envío del Jefe del Estado a las ciudades españolas del norte africano y alcanzó el delirio en las últimas horas con un diálogo a lo Tip y Coll con su tronco libertador montado en petrodólares.


La inconsistencia intelectual del presidente Rodríguez, su sostenida hipocresía y su demagogia barata parecen no tener límites. Desde luego, el decoro ético no va con él. El incidente con su amigo Hugo Chávez vuelve a demostrarnos la catadura moral de un ciudadano capaz de decir una cosa y su contraria sin que la menor muestra de rubor aparezca en su cara de cemento armado. Lo que no se le puede negar es la habilidad para conectar con su legión de incondicionales, los cuales a estas alturas están presumiendo ya de la firmeza democrática de su líder. Los alaridos de la secta progre de nuestra patria se superponen a las musicales ondas de la Ópera de Sidney.
Cada una de las palabras pronunciadas en el sainete que ha protagonizado (con el Rey Juan Carlos de secundario de lujo, lo que merece comentario aparte) en la Cumbre Iberoamericana son un insulto a la inteligencia ¿Cómo se puede calificar a ese indigno sarao de reunión de líderes democráticos?¿Cómo se puede escuchar a Chávez llamándole fascista a un gobernante democrático sin recordarle que no tiene autoridad moral alguna para quejarse de que le hicieran un golpe de estado cuando él mismo cree que ese es un buen método para hacerse con el poder?¿Cómo se puede hacer una encendida defensa de las buenas formas cuando el presidente Rodríguez, y tras él todo su partido, que representa a medio país, acusa, cada día, al único partido de la oposición en España de sostener posiciones de extrema derecha?Pero ¿qué ha dicho Chávez que no digan Rodríguez y su partido todos los días?¿Cómo puede el presidente de una nación que se respeta a sí misma mantenerse frente a un ser repulsivo indecorosamente antidemocrático sin decirle claramente que la democracia de España no tiene presidentes fascistas y que, por supuesto, no será la Venezuela filocomunista quien nos dé lecciones de democracia?¿Cómo puede alguien de convicciones democráticas profundas no recordarle a Chávez que no tiene absolutamente ninguna autoridad para llamar fascistas a los españoles (que eso hace cuando así califica a Aznar) tanto por su pasado golpista, como por su ejecutoria como presidente, fomentando y sosteniendo en el continente americano a cualquier movimiento contrario a las libertades democráticas?
Sin embargo ¿cómo extrañarnos de una actitud como la de Rodríguez conociendo sus opiniones y trayectoria política?¿Es que alguien recuerda su comportamiento heroico cuando era un diputadito vulgar que apoyaba con su voto al Gobierno del GAL y de Filesa? No, claro ¿Qué lecciones de respeto democrático le va a dar a nadie un tipo que se dedica a dinamitar el Tribunal Constitucional para garantizarse un resultado favorable en una ley liberticida como el Estatuto catalán, ya que su miedo a que no le dé la razón es mayor que su respeto por las instituciones básicas del Estado de Derecho?¿Qué lecciones de respeto por la libertad va a dar a nadie un presidente que lo es gracias a los votos del nacionalsocialismo de Esquerra o los votos del comunismo disfrazado de IU, donde la organización mayoritaria sigue siendo el PCE?¿Desde cuando el nacionalsocialismo y el comunismo son ideologías democráticas?No, no podemos extrañanarnos: sabemos que Rodríguez y Chávez piensan exactamente lo mismo de Aznar. Si pudiera, Hugo Chávez lo aniquilaría físicamente. Como eso está mal visto en la UE, Rodríguez y los suyos llevan años empeñados en la destrucción de la persona pública de Aznar en una campaña constante que no le da tregua y para la que usan todos los medios a su alcance, incluídos los medios de comunicación públicos que sostienen con sus impuestos los partidarios de Aznar, lo que a Rodríguez y los suyos no les produce ningún tipo de reparo ético.
Efectivamente, Chávez no es más que un bruto estalinista-populista; pero Rodríguez no es más que un hipócrita demagogo en plena campaña de lavado de imagen: aparcada hasta después de las elecciones la negociación con ETA, pin de "Gobierno de España" en la corbata, visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, marcado de distancia con sus amigos los líderes liberticidas hispanoamericanos...

Y mientras asisto entre admirado y furioso al espectáculo en que el peligroso pícaro -no menos liberticida que sus colegas del otro lado del charco, en absoluto- lava su imagen, no puedo dejar de asombrarme ante el hecho de que tantos compatriotas vean algo digno en este individuo y que hasta le apoyen con entusiasmo. Es como para perder la fe y madarlo todo a freír espárragos. Si los tipejos como ZP son capaces de conquistar el ánimo de buena parte de los españoles es que la enfermedad de España está en fase terminal. Porque no se puede ser más obvio que ZP y a pesar de ello les gusta. Madre mía...